Informe - Pozos, grietas enormes y falta de señalización, entre los problemas que se observan cerca de la ciudad
Las rutas nacionales reflejan el estado de abandono total
Sin mantenimiento, crecen los riesgos y el malestar de quienes circulan. Un ingeniero civil cuenta por qué es importante conservar los caminosLa decisión del Gobierno nacional de abandonar totalmente el mantenimiento de las rutas nacionales y eliminar Vialidad profundizó los problemas que viene sufriendo no solo cada viajero en su auto particular, sino también transportistas, camioneros y hasta productores, sobre todo en nuestra zona, el centro del país, catalogado siempre por el estratégico paso de varios caminos importantes.
El daño es perceptible en cada kilómetro, en cada paso. Con solo viajar hasta Tío Pujio por la ruta 9 se visualiza que no hay señalización en el camino y que los pozos y las grietas son permanentes.
Si salen por la ruta 158 hacia Las Varillas, algunos tendrán que desviar “cráteres” que asustan. Mientras, hacia el Sur, los intendentes como el de Arroyo Cabral, Raúl Mariscalchi, ya marcaron la preocupación por los accidentes que se generan por el mal estado de la traza nacional.
De un lado y del otro, las rutas nacionales, totalmente abandonadas por el Estado nacional, que cobra impuestos por hacer lo que no hace, son más que una puja política o un negocio. Y necesitan trabajo de manera urgente para no aumentar los lamentos.
Más que inseguridad
El ingeniero Eduardo Martínez, quien trabajó durante años en Vialidad de la provincia y conoce la relevancia del mantenimiento de las rutas, sostuvo que la institución, a nivel nacional, “debe existir, porque los caminos son fundamentales para la producción de un país”.
“El mantenimiento de las rutas ha sido muy pobre en los últimos años, y necesitan, evidentemente, un trabajo permanente por el uso”.
“Al menos cada cuatro o cinco años se tiene que hacer el mantenimiento normal, y continuar con el trabajo permanente”, contó el ingeniero.
“Estar arriba de los caminos es una cuestión esencial para el progreso del país y por la seguridad, sobre todo”, añadió Martínez.
En ese sentido, la falta de mantenimiento hace que las grietas en una zona se profundicen y provoquen no solo accidentes, sino también rotura de vehículos de diferente tipo.
Fue así que los camioneros aumentaron su queja este año, por las situaciones problemáticas que se repiten.
Mientras, no solo van quedando pozos profundos, sino también se observan trazos con la denominada “piel de yacaré”, que muestra una capa deteriorada y a punto de convertirse en otro pozo.
Martínez explicó que esas “pequeñas grietas se dan porque se fragmenta la capa de rodamiento, que es la última capa, donde está en roce de la rueda. Entonces se forman pequeños fragmentos que hay que sacarlos”.
“Hay que evaluar cada caso, pero hay que frezar la capa de rodamiento; son 7 centímetros y se vuelve a reponer”, indicó.
Ese tipo de fragmentaciones es lo primero que más se visualiza con el abandono del mantenimiento. Se observa en la ruta 9, en la salida de Villa María, y en sectores de la 158, menos la parte que fue renovada con el Gobierno anterior, sobre todo cuando el secretario de Obras públicas era villamariense (Martín Gill) y varios intendentes de la zona tenían la puerta abierta en Buenos Aires para solicitar los arreglos.
La secretaria general del Sindicato Trabajadores Viales y Afines (Stvyara), Graciela Aleñá, hizo responsables al presidente Milei y al ministro Sturzenegger de la eliminación de Vialidad, y dijo que generará “rutas nacionales de la muerte”. “Nos vamos a morir todos en las rutas argentinas, es una vergüenza”, afirmó.
Otros factores
Hoy, la falta de mantenimiento no solo agrava el camino por el paso de los vehículos, sino también por el agua.
“El agua destruye las rutas”, reconoció Martínez.
“En lugares donde se producen más lluvias, en períodos muy húmedos, se destruye la estructura básica, la base”, agregó.
Además, la acumulación de agua en desniveles de las rutas hace el típico “sapito” que despiden a los vehículos hacia un costado, provocando siniestros viales.
A esto se le suma que los tiempos de mantenimiento no pueden dilatarse demasiado.
En este sentido, el ingeniero contó que “una cosa es una reparación en un período menor, con costos menores, que dejarla caer, porque si dejás caer una rota, hay que volver a hacer el terraplén para darle nivel, la base granular, la parte estructural, luego la subcapa y la capa de rodamiento”.
No solo asfalto
Cuando ya no señalan las rutas, también se atenta contra la seguridad de quienes circulan. Y en el caso de la 9, por ejemplo, apenas se sale de la ciudad, casi no hay líneas para la ayuda en la conducción, y todo se vuelve más peligroso.
“La señalización horizontal y vertical, la línea de ejes, de banquina, de doble eje..., son fundamentales en las rutas”, explicó Martínez.
“La señalización tiene que ser anual, hay que mantenerla permanentemente”, agregó.
También sostuvo que es vital “el mantenimiento de banquinas, no solo las zonas de calzadas”.
Martínez recordó que en sus primeros pasos en Vialidad se ocupaba seguido de la deformación del pavimento.
“Cada tanto hacíamos un perfil, con una regla, nos tocaba un tramo y la primera inspección era para saber cómo estaba deformada. Luego venía otra área y se hacía lo que había que hacer”, comentó.
“Nos ocupábamos de las deflexiones del asfalto. Tomábamos perfiles por perfiles, nos tocaba y estudiábamos. Había gente en la calle”, recordó.
Con el panorama actual, el futuro es más sombrío.
En ese aspecto, el ingeniero reflexionó: “El mantenimiento y la conservación de una ruta tiene que ser una política de Estado. Tiene que mantenerse porque es la conexión de un país, es la Patria, es un todo. Es seguridad, es tranquilidad para los ciudadanos”.
Lo saben también los empresarios y productores que necesitan de buenos caminos para trasladar sus productos a tiempo. Lo saben los comisionistas. También los que vacacionan o los que viajan día a día para trabajar en otra ciudad. Pero todos, de algún modo, atravesamos esos caminos, cada vez más peligrosos.
Una decadencia que le cuesta millones a la logística
Mientras los camioneros dicen estar “cansados de renegar” con el estado de las rutas, desde el sector empresario del transporte padecen también un sufrimiento importante con esta problemática.
Leandro Escurra, dirigente de la Cámara de la Provincia y director suplente en la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas, contó que participó la semana pasada del Concejo Federal del organismo y allí surgieron varios puntos a tener en cuenta sobre este problema.
“El 1,7% del PBI es el costo de los accidentes de tránsito”, reveló.
“Son 25 mil millones de dólares anuales que se pierden por el deterioro de las rutas nacionales, por la falta de mantenimiento”, añadió.
Escurra comentó que “la mayoría de las rutas están destruidas” y que no podrá cumplir, en este ámbito, con el pedido que hacen los gobiernos de Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, de aumentar los pesos de carga para el traslado de los productos, como surgió en diferentes reuniones de las que participó el transportista local.
“¿Con qué infraestructura se puede circular ahora con mayor peso?”, se preguntó.
“En Fadeeac hacemos siempre un relevamiento de todas las rutas. Ninguna de las nacionales tienen mantenimiento, y las que están concesionadas, como la autopista Córdoba-Buenos Aires, son un desastre”, expresó.
“En la 33, la 158, entre Villa María y Las Varillas, todo está malo. Y hace un mes me fui a Misiones y pude comprobar también que la de Federal, la 127 a la ruta 14, hay como 200 kilómetros intransitables”, comentó. Y agregó: “Las rutas 5, 7 y 8 son un desastre... Tenemos averías de todo tipo por estado de las rutas”.
¿Competitividad?
Escurra comentó que el Gobierno nacional “habla de competitividad, pero una de las cosas claves es la infraestructura”.
“Si tenés una infraestructura paupérrima, vieja, sin el transporte multimodal, la combinación con trenes y aviones, es imposible competir con Brasil, por ejemplo”, expresó, y recordó que “el 95% de las cosas en Argentina se transporta por camión”.
“Se pide competitividad y no tenés infraestructura. Te piden que lleves más cargas y no podés... Y los camiones que son doble semi, de 70 toneladas brutas, no pasan los puentes carreteros”, aseguró.
Además, apuntó que para los camiones de gran porte “hay que tener banquinas pavimentadas y un tránsito distinto. Toda la infraestructura acorde, pero eso no está”.
Pérdidas
Escurra, recordado en la ciudad por su pasado como arquero de Alumni y Rivadavia, de Cabral, entre otros, sostuvo también que la situación actual “incrementa notablemente el costo de mantenimiento (de los vehículos) y la tensión de los choferes que manejan; eso crea un estrés”.
“Los factores de la decadencia de la infraestructura son millonarios”, agregó.
Recordó que “solamente el tractor de un camión hoy cuesta 200 mil dólares, y, si tenés un tanque, 150 mil dólares”.
“Tenés una inversión de USD 300 mil para arriba en la ruta; necesitás otro tipo de tecnología”.
“En cambio, esto te lleva a una degradación del sistema de logística”, manifestó.
Además, dijo que “el 1% de todos los seguros de Argentina, los que pagamos nosotros por los camiones o los que pagás vos por el auto, va a infraestructura. Y el 27% de impuesto al gasoil también debe ir a infraestructura, pero no se ve. Esa recaudación se la queda el Estado y no la destina a donde debe ir. Sturzenegger cerró Vialidad, pero siguen recaudando”, apuntó.
Además, aseguró que “hay fastidio en todos. La logística toca todos los sectores, es lo que une cada eslabón de la industria. Y si no tenés logística, ¿quién te lleva los productos al súper, los autos a las concesionarias? Y Villa María es clave para la logística”.
“¿Qué hacen con la plata?”
Miguel Siciliano, del oficialismo provincial, es uno de los legisladores que más levanta la voz contra el abandono de la Nación en las rutas nacionales.
En diálogo con laRadio (90.1), afirmó: “Estamos muy preocupados. Lo que está pasando con las rutas nacionales en Córdoba es muy peligroso”.
“Preocupa cuando ves la 158, la 19, la autopista Córdoba – Rosario, la 60, la 7… El otro día sobre la ruta 7 se cayó un puente, a la altura de Vicuña Mackena; no podíamos intervenir porque Provincia no tiene jurisdicción para ello. Y la gente estuvo cinco días sin poder cruzar”, contó.
Siciliano destacó que “esto no solo tiene importancia vital para la seguridad vial, sino para el ingreso y egreso de la producción”. Y cuestionó: “El Gobierno nacional se lleva $7 de $10 que los cordobeses pagamos en concepto de tasas o impuestos. Entonces uno se pregunta: si el Gobierno ya no mantiene las rutas nacionales que hay en Córdoba, si no manda la plata para los enfermos de cáncer, para la Salud, si no manda la plata de la Caja de los Jubilados, si no financia las universidades públicas, si no manda los subsidios al Transporte, al gas, a la luz… ¿Qué hace con la plata que se lleva de Córdoba?”.
“Hay que replantearse estas cosas. No podemos seguir en esta situación”, apuntó.
