UCR - Entrevista a Franco Jular, precandidato a legislador nacional, en su paso por la ciudad
Reclamo de internas y fuerte crítica a De Loredo y Ferrer
Convencido de que el legislador Rodrigo de Loredo y el presidente de partido, Marcos Ferrer, son los responsables de la situación actual del radicalismo, aboga por un cambio de rumbo“Para Rodrigo De Loredo, el partido, los lunes y los martes, es oposición al Gobierno nacional; los miércoles y los jueves, es aliado del Gobierno nacional; y los viernes, él, en lo personal, es socio de Mauricio Macri”. Esa fue una de las expresiones más contundentes de Franco Jular, precandidato a legislador nacional por la línea Córdoba Abierta del radicalismo, que en la provincia es encabezada por el exdiputado Fernando Montoya y que en la ciudad tiene como referentes a Braulio Zanotti y Gustavo Bustamante.
Jular dijo ayer a laRadio del centro del país que personaliza en De Loredo “porque él es el responsable, junto con Marco Ferrer, el presidente del partido, que es un amigo del cual soy crítico por cómo ejerce la conducción, de la fragmentación actual que tiene hoy el radicalismo en la provincia, que alcanzó niveles inusuales y que esperamos que no llegue a la ruptura”.
“Estamos en horas cruciales para que ello no suceda y yo veo mucha mezquindad, veo dos tipos que se quieren quedar con la lapicera en la mesa. Y cada vez que un dirigente se quedó con la lapicera en la mesa, salvo Eduardo Angeloz, que era un tipo generoso, hicieron mal las cosas”, añadió el dirigente partidario de la capital provincial.
Opinó, además, que “esas conductas son las que nos quitan potencia”, porque “yo me pongo en el lugar de la gente que nos tendría que votar para que seamos gobierno en la provincia, y si yo veo que para adentro llevo una vida desordenada, que no tengo reglas de juego claras para que se organice el radicalismo, termino por entender a la ciudadanía que no nos toma como una alternativa seria, ni siquiera cuando estamos ante un ciclo agotado que lleva décadas en La Casa de las Tejas y El Panal”.
El precandidato opinó también que “cuando tenés muchas expresiones internas, pero al final de camino las podés juntar, esa diversidad te engorda, te sirve, te da potencia, te da volumen; el problema es cuando vos no los podés juntar y eso es lo que está pasando en el radicalismo y tiene que ver con falta de reglas de juego claras”.
Sobre el particular, comentó que “hemos estado anoche (la noche del jueves) en una reunión del Comité Capital, y la verdad que ha sido una reunión mala, porque pareciera que no se quiere aceptar que si nosotros hace 25 años que no le ganamos al peronismo, es porque hacemos las cosas mal”.
“Hoy no sabemos cómo vamos a elegir los candidatos por la falta de reglas claras... Yo no te puedo invitar a vos a jugar al fútbol el martes a las 8 de la noche, y resulta que yo vengo cambiado para jugar al fútbol, y me esperan con la paleta de pádel y la pelotita de pádel en una cancha de pádel”, graficó, para sentenciar: “Eso es lo que está pasando en el radicalismo de Córdoba, y eso es responsabilidad de los que conducen”.
Más radicalismo, menos LLA
Señaló que su sector, como otros, ha venido “pidiendo un cronograma para elecciones internas, con la idea de votar el 3 de agosto como última opción, en caso de no alcanzarse un acuerdo”.
Al referirse concretamente al papel que debe jugar la UCR de Córdoba, indicó que “tanto nuestra línea como otros referentes de Más Radicalismo, que es un espacio amplio que hemos conformado, creemos que tenemos que ser un partido de oposición al Gobierno nacional y de no acordar con La Libertad Avanza”.
“Esa es nuestra línea de conducta hacia afuera, pero no la podemos poner a consideración de los afiliados, por esa falta de reglas de juego claras a la que aludía. Y, lamentablemente, esa ha sido la marca del radicalismo los últimos 20 años, y es lo que cada vez nos aleja más de ser una opción electoral”, añadió.
Criticó, seguidamente, a los que se acomodan “dependiendo de quién es el que más mide”.
“Que armen el partido de las encuestas y listo”, lanzó.
“Fíjense en el gobernador de Mendoza, Cornejo, que le llevaba los intendentes radicales a Néstor cuando el kirchnerismo era el partido dominante en Argentina. Hoy, el mismo Cornejo nos quiere llevar a un acuerdo con la Libertad Avanza. Pasa en Córdoba: nosotros tenemos dirigentes que estaban idos al PRO cuando Cambiemos era una marca taquillera y tenía el dominio en el espacio y hoy son los mismos dirigentes que nos quieren llevar velozmente a un acuerdo con la Libertad Avanza con el único objetivo de renovar sus bancas”, sentenció el precandidato Jular.
Recordó luego que Córdoba tiene 427 municipios y comunas que han visto caer abruptamente su coparticipación. “Si me está escuchando algún intendente, algún jefe comunal, me va a entender, porque en tres meses se cayó la coparticipación 36%. Nosotros tenemos que estar junto a ellos, que son la primera trinchera cuando el vecino sale a la calle. Porque el intendente es el primer funcionario público que ve a un vecino cuando sale a la calle. A esos intendentes, que cada día les pedimos más cosas, hoy este Gobierno nacional les ha quitado más. Lo mismo pasa con las provincias”.
“Entonces, me parece a mí que el radicalismo tendría que tener una línea de conducta mucho más coherente. El radicalismo tiene hoy una agenda para proponerle a este Gobierno que no mira al interior, que lo tiene Sturzenegger, sentado en Buenos Aires haciendo decretos que están muy lejos de la realidad de las provincias; este Gobierno que no conoce las economías regionales, que no conoce las cadenas de valor... Me parece que lo primero que hay que hacer para que la gente vea que podemos ser una opción de gobierno en Córdoba es demostrarle a la gente que somos coherentes y que no vamos detrás del que más mide, que tenemos una agenda propia, que tenemos 170 intendentes y jefes comunales, 21 legisladores provinciales. Este radicalismo de Córdoba no es radicalismo de Chaco, que necesitaba aliarse con La Libertad de Avanza para ir contra Capitanich, ni es el radicalismo de Santiago del Estero, que necesita juntarse con todo lo que se pueda para enfrentar a Zamora... Han metido en Córdoba la interna porteña, nos han metido la interna correntina, la interna de Mendoza, cuando el radicalismo de Córdoba era el faro del interior, a donde venían los correligionarios de todo el país a preguntar cómo habíamos conseguido un modelo exitoso de gobierno y de gestión. El de Córdoba no es cualquier radicalismo. Es el radicalismo de Sabattini, de Illia. Es un radicalismo que tiene próceres como para andar corriendo detrás del que más mide”, concluyó.
