SOLIDARIDAD PATRIA

Pinceladas hizo un locro y está cerca de devolver los préstamos que ayudaron para comprar su casa

jueves, 10 de julio de 2025 · 08:40

Un locro patrio le sirvió a Pinceladas para reunir parte de los fondos que le fueron prestados (sin plazos ni intereses) por vecinos solidarios, con el fin de que se pudiera terminar de pagar la casa en la que funciona la sede propia.

El centro comunitario funciona basándose en el trabajo voluntario desde hace casi 12 años en barrio San Nicolás. Allí confluyen profesionales, estudiantes de distintas carreras vinculadas a las Ciencias Sociales y muchos ciudadanos y ciudadanas que van a compartir algunos saberes a través de distintas actividades gratuitas abiertas a la comunidad, además de ayudar en la entrega de algo más de 200 porciones de comida por día.

Pinceladas consiguió abonar la totalidad de los 40 millones de pesos que costó el inmueble (ubicado en la calle Nicolás Sarno, en las proximidades del anterior), aunque el último pago se hizo “con una ayudita de los amigos” desinteresados.

Ayer, el “desfile de las cacerolas” permitió reunir algo más de dinero para seguir devolviendo esos fondos. “Ya nos queda poco; con algunas actividades más, cumplimos con todos...”, explicaban ayer, mientras servían las porciones en el patio delantero e invitaban a conocer el espacio interior y el patio trasero, donde la huerta empieza a dar los primeros frutos...

En diciembre de 2023, el alquiler que pagaban por el local ubicado en la esquina de Buenos Aires y Mafalda Gilli se les multiplicó por diez, y se hizo muy complicado de sobrellevar, hasta que se volvió insostenible. Así fue que en octubre de 2024 lanzaron la campaña que se llamó “Una casita para el Pince”.  “Encontramos en el barrio una casa que estaba en venta, con escritura, con los papeles al día, con patio, muy cerquita del salón donde funcionábamos. Y nos pusimos la meta de poder conseguirla como espacio propio, pensando en lograr una gran red de solidaridades que nos pudiese respaldar; ampliar un poco el modo de trabajo que veníamos trayendo, porque necesitábamos darle un poquito más de alcance a eso. Entonces hicimos una propuesta a la ciudad para darle continuidad a nuestra tarea y el milagro es que tuvimos una maravillosa respuesta”, comentaron en su oportunidad a elDiario. Ayer fue otra muestra de que se puede remar en contra de la corriente del individualismo. En ese mar embravecido, Pinceladas va.