El fotógrafo Juan José Oddino presenta “Vamos siendo con el paisaje y nuestras costumbres”, documental en imágenes de la zona norte
La otra mirada de Mar Chiquita
El documentalista de la lente realiza un trabajo no solo sobre el paisaje de una zona muy poco conocida, sino también antropológica, plasmando la forma de vivir de una comunidad sanavirona centenariaEl fotógrafo Juan José “Pili” Oddino (65), viejo (re)conocido de la fotografía de la ciudad, gracias a su prolífico trabajo como artista y documentalista de la lente, además de ser uno de los fundadores de la conocida Escuela de Fotografía F5, tiene en su haber una larga trayectoria fotográfica profesional e innumerables exposiciones de su trabajo, y vuelve al centro de la escena, a su máxima pasión -y vocación-: la fotografía documental, algo que se ha visto en varios proyectos, como el de los tambos, los carnavales y Cuba, entre otros. Y lo hará de la mano de la muestra titulada “Vamos siendo con el paisaje y nuestras costumbres”, que se estrena el próximo martes 7 de julio -hasta el 3 de agosto- en la Usina Cultural, trabajo que recoge imágenes de un mundo aparte, que parecería ser en un no-tiempo, y que, aunque está a pocas horas de acá, en plena provincia de Córdoba, muy pocos conocen, al menos la parte norte de Mar Chiquita, el espejo de agua más grande de la Argentina.
Sal líquida
Ahí se encuentra un humedal único, donde convergen el Río Dulce y la sal líquida de Mar Chiquita, enfocando su cámara no solo a la belleza rotunda, por instantes desolada e inhóspita, de ese paisaje que parece venido de otro planeta, sino de quienes viven ahí y dan vida al silencio y la inmensidad de un espacio que parece estar en otro tiempo: una comunidad rural sanavirona.
Porque esta exposición es mucho más que fotos: es “la otra mirada” que documenta, a través de un trabajo de más de 12 años, 8 viajes y la convivencia constante con esa gente, una realidad social y colectiva que vive entre el casi total anonimato y un equilibrio perfecto.
Así lo cuenta Pili: “Este proyecto comenzó un día que fui a la Reserva Natural de Mar Chiquita, a donde íbamos mucho con los cursos de fotografía que dábamos en la escuela, pero más a la parte sur, la zona turística. Ahí, una vez vi que había un destacamento de guardaparques, a quienes les pregunté qué había al norte de la laguna, y me dijeron que había pumas, víboras, y que había unos paisanos, descendientes de los pueblos originarios, de la etnia sanavirona, que viven ahí desde hace 150 años”, contó el aprendiz del legendario fotógrafo, Adelqui Pellegrino.
Este fue el puntapié que encendió una luz en la cabeza de Pili para ir a conocer y documentar con su cámara ese lugar y cómo vive este pueblo para la mayoría de los cordobeses desconocido, “alrededor de una localidad que se llama La Rinconada, y que se dedica a la cría trashumante de cabras, caballos y vacas. Con ese gran dato y tras ese viaje regresé Villa María y me comuniqué con quien era el jefe de guardaparques de la provincia y me ofreció una camioneta y un guardaparque para que me lleve a recorrer la zona, ya que notó mi interés profesional de documentar todo aquello”.
“El primer viaje fue de dos días, en la zona donde vive esta gente, un lugar que se llama Los Bañados o Humedales del Río Dulce, ya que este, que viene desde Santiago del Estero, desemboca en Mar Chiquita, desparramándose en un montón de canales, lagunas e islas. Obviamente, es de agua salada, porque la laguna le gana al río. Esto empezó en 2013 y ahí empecé el proyecto documental, que forma parte de la muestra que se estrena la semana que viene”, detalló el admirador de Sebastiao Salgado, pero, sobre todo, de su máximo referente sobre fotografía documental: Josef Kudelka.
Ocho idas y vueltas
Oddino relató que fueron ocho viajes, donde conoció a mucha de la gente de ese lugar, y muchos de ellos fungieron como guías “que me ayudaron, finalmente, a concretar este proyecto y esta muestra, que cuenta con 45 fotografías y un video de 15 minutos que es una especie de autodocumental (o autorregistro) de estos viajes, el trabajo que hice y de las charlas que fui teniendo con los lugareños. Además, hay 30 fotos a la entrada, en formato muy chiquito, en tres paneles, que, de alguna manera, cuentan la introducción de la exposición, así como un texto mío donde describo las vivencias que tuve ahí”.
“En lo personal, este trabajo me dejó mucho. Porque es un lugar que tenemos acá al norte de Córdoba y poca gente conoce; donde no se trata de pobreza, porque no hay pobres ahí, ya que esta gente vive como quiere vivir, en consonancia con esa naturaleza ruda y desoladora. Un poco el título lo dice, donde ellos son con ese paisaje, con esa laguna y con ese río, que marca la presencia o no de agua dulce”, indicó.
Por último, Pili dijo que “en temporada de lluvias, el río desborda y cubre a las islas, y esa es agua para los humanos y el ganado.?Es un impresionante desierto de esparto, casi sin árboles y muchos mosquitos, donde ellos, en este ciclo de la vida, se van moviendo a zonas más altas junto al río, donde tienen un ranchito precario más allá de donde viven, en un ir y venir vivencial que conmueve y asombra. Y cabe decir que hay un constante acecho del Gobierno por usurpar gratis esas tierras fiscales, quizá porque quieren canalizar el río dulce. Pero este lugar es de ellos”.
