Diálogo con el decano de la Facultad Regional Villa María

UTN: ya hay más de 130 inscriptos para cursar en el ciclo lectivo 2026

La “fábrica de ingenieros” cumplirá en diciembre 55 años, a lo largo de los cuales egresaron de sus aulas unos 2.000 profesionales
lunes, 23 de junio de 2025 · 07:49

Con un inicio “nómade” que la llevó a transitar por aulas prestadas del Instituto San Antonio y la Escuela del Trabajo, la Facultad Regional Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ya inscribió en un mes a 130 aspirantes a cursar durante el año próximo.

“El 20 de mayo abrimos las inscripciones para el cursillo de ingreso semipresencial, que es nivelatorio, porque necesitamos nivelar a los estudiantes  en Matemáticas, en Física y Orientación Universitaria. Son las tres asignaturas que se abordan. Y bueno, la verdad es que marcha muy bien, por suerte”, comentó el decano Gaspar Cena, en diálogo con laRadio 90.1.

“No dejamos de sorprendernos por la cantidad de estudiantes que eligen estas carreras de Ingeniería que dictamos acá en la universidad, que no son fáciles, que no son carreras menores, digamos. Son creo que de las más complicadas”, añadió.

-¿De cuántos estudiantes hablamos?

-Ya tenemos más de 130 estudiantes que van a iniciar ese cursillo de ingreso semipresencial, aunque nosotros tenemos otras dos modalidades. Una que pusimos en marcha el año pasado, que es la modalidad libre, en la que hay un acompañamiento a través de un sistema virtual autogestionado, donde los estudiantes van cursando, van rindiendo en línea, y luego, el último examen se hace presencial. La semipresencial, de la cual hablábamos antes,  que se dictará todos los sábados a partir del 27 de julio y hasta fines de noviembre, principios de diciembre. Luego tenemos la otra modalidad, que es más intensiva, que inicia el lunes 30 de enero y avanza hasta finales de febrero. Después, ya en marzo, empieza la actividad del ciclo 2026.

-¿Qué porcentaje de los inscriptos son de otras localidades y qué porcentaje de Villa María?

-Hay un fenómeno que se viene dando en la Universidad desde hace bastante tiempo, donde la mayoría de los estudiantes de la UTN son de la zona. Nosotros tenemos muchísima difusión acá y en los distintos eventos que se organizan en las municipalidades. Vamos a ferias a difundir nuestra propuesta educativa, más o menos, como para que se hagan una idea, nos movemos en un radio de 80 o 90 kilómetros alrededor de Villa María. Y todo eso hace que el 60% de los estudiantes sean de la zona y el 40% de nuestra ciudad.

-Debe ayudar también el hecho de contar ahora con las residencias...

-Sí, bueno, ese era un proyecto que teníamos y que, la verdad, nos llena de orgullo el hecho de haberlo concretado. Porque el programa, más allá de dar un espacio a un valor que es superaccesible, lo que busca también es tratar de hacer ese primer año un poco más ameno para todos los estudiantes que vienen de la zona. Por ahí tenemos muchos estudiantes que vienen, a lo mejor, de un pueblito, y son los únicos que vienen de ese lugar, entonces esa situación de venir a la ciudad, de no conocer a nadie, puede ser más llevadera en compañía de otros, puede hacer que ese estudiante se sienta contenido y que, de alguna manera, vaya generando esos vínculos que le permita hacer el primer año mucho más ameno, mucho más llevadero. Y, en ese marco, ayer recibimos una nota de un estudiante que formó parte de la residencia, donde nos comunica que iba a dejar la residencia porque había hecho un grupo con otros alumnos, otros estudiantes, otros amigos y que se habían puesto de acuerdo entre tres o cuatro  para alquilar un departamento en la ciudad. Así que, bueno, en definitiva ahí libera un lugar para alguien que lo pueda ocupar. O sea que, de alguna manera, también cumplimos con ese objetivo que tiene la residencia, la de crear comunidad, de estrechar lazos entre los mismos estudiantes.

-Las carreras de Ingeniería, las residencias y los talleres de oficios...

-Nosotros le llamamos capacitación no formal, pero, en definitiva,  son estos talleres que  tienen que ver con una formación de la gente que no requiere tener un título base para poder hacerlos y están impartidos, generalmente, apuntando a la salida laboral, como puede ser el caso de los instaladores de aire acondicionados, mecánicos de motos, de lavarropas, electricistas... Son muchas las personas que sabemos que están viviendo dignamente gracias a esos conocimientos adquiridos en nuestra casa. En diciembre estaremos cumpliendo 55 años de vida y la Universidad debe estar ya superando los 2.000 egresados en ingeniería. Una universidad que al principio arrancó con una carrera que era Ingeniería Electromecánica y con Ingeniería Química, y que, de a poquito, ha ido por ahí experimentando: Electromecánica, que después se convirtió en Mecánica, luego Electrónica; más adelante empezó la carrera de Ingeniería en Sistemas; luego, la Licenciatura en Administración Rural, y bueno, el año pasado incorporando una nueva ingeniería, que era un pedido que teníamos de los privados, fundamentalmente del Colegio de Ingenieros Civiles, y  creo que de toda la comunidad, porque la Ingeniería Civil solamente se podía estudiar en Córdoba capital, en dos universidades públicas y en una privada y no existía en el interior de la provincia. Pero nos pusimos y con el apoyo de esas instituciones, y también del municipio, que cree que la educación es una herramienta de desarrollo no solamente personal, sino también de las comunidades, pudimos abrir una nueva ingeniería después de casi 30 años.

-¿Satisfecho con lo realizado?

-Contento de poder ser parte de esta institución. Esta es la responsabilidad más grande que tuve en mi vida y lo que uno pretende es, de cómo recibe la Universidad, entregarla un poquito más arriba. Obviamente, intentaremos dar más pasos hacia adelante, seguir haciendo que la institución crezca y creo que en ese camino estamos.

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