Las calles
Daniel Baysre: quien recuperó los nombres de los ríos
El nombre de la calle fue impuesto por Ordenanza Nº 7.488, del 24 de octubre de 2019, durante la Intendencia de Martín GillDaniel Antonio Baysre nació el 21 de octubre de 1938. Era hijo de Antonio Baysre e Inés García. A los 14 años, leyó el libro que marcó el inicio de su identificación con el radicalismo: “Vida de Hipólito Yrigoyen”, de Manuel Gálvez.
En 1955 comenzó a militar activamente en la UCR y en 1956 fue elegido presidente del Club Colegial del Instituto Rivadavia. En 1958 fue designado secretario del bloque de concejales de la minoría, durante la Intendencia de Salomón Deiver.
En 1963, el intendente radical Porfirio Seppey lo nombró director de Tránsito y Patentamiento de la Municipalidad.
En 1967 formó parte de la comisión organizadora del primer Festival de Peñas, desempeñándose en el área de Publicidad y Difusión.
En 1973, fue elegido convencional nacional por el radicalismo de Córdoba y también concejal de la ciudad de Villa María. En el Legislativo local, ocupó la Vicepresidencia Primera durante la Intendencia del Dr. Carlos Pizzorno.
Dentro del espacio partidario conoció a la compañera con quien compartiría el resto de su vida, Norma Poncio.
En 1983, con el retorno de la democracia, asumió la Presidencia del Comité Circuito Villa María del radicalismo, en cuyo período se adquirió la casa partidaria propia.
Simultáneamente, fue elegido senador por el departamento. Presentó numerosos proyectos, de los cuales 7 se convirtieron en ley por sanción de la Legislatura. Le pertenecen los proyectos por el que se devuelven sus nombres autóctonos a los ríos de Córdoba y el Proyecto de Ley 7.420, por el que se declaró la necesidad de la Reforma de la Constitución Provincial.
También fue autor de la ley que creó la Orquesta Provincial de Música Ciudadana, que con el tiempo ganaría numerosos concursos internacionales. También le pertenece el proyecto convertido en ley de reconocimiento a los efectos previsionales a los docentes cesanteados por la dictadura, etcétera.
Fue presidente del Congreso Pedagógico Nacional en la Asamblea Provincial, realizada en Embalse de Río Tercero, en 1986. Anteriormente, en 1973, había cumplido la misma función como presidente del Congreso Internacional de Escuelas Asociadas a la Unesco, realizado en Humahuaca y en la que participaron, además de Argentina, delegaciones de Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Francia. Representó en nombre de la Legislatura a Córdoba en el Foro de Problemáticas Sociales, realizado en Porto Alegre (Brasil) en función pública, en 1986, donde habló en el plenario para hacer conocer las experiencias de Córdoba.
Fue, además, asesor de Gabinete del Ministerio de la Función Pública.
Ejerció la docencia, teniendo en los Cursos de Profesorado de la Escuela Normal “Víctor Mercante” la cátedra de Historia Argentina; y en el Instituto Secundario “Bernardino Rivadavia” dictó asignaturas de Historia, Geografía e Instrucción Cívica.
También fue profesor en la Escuela Provincial de Bellas Artes, donde tuvo a su cargo la cátedra de Historia del Arte.
Dictó conferencias sobre distintos temas de su especialidad, ofreciendo sus charlas en la Casa de la Cultura, el Auditorio “Antonio Sobral”, Sala de Actos del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, etcétera.
Sufrió persecuciones durante la dictadura militar, en la década del 70, que llegaron hasta la cesantía en los establecimientos en los cuales dictaba clases, por ser considerado “un factor real o potencial de perturbación” por los usurpadores del poder.
Oportunamente, ocupó la titularidad de la Sociedad Siriolibanesa de nuestra ciudad.
Fue autor de los libros, “Sobral Vivo”, en colaboración; “Escritos” y “El Radicalismo que yo viví”.
Participó de un panel estable de periodistas en el programa televisivo “Entre Café y Café”, que se emitía en la frecuencia de la televisión local.
Había sido distinguido como Ciudadano Notable local 2018.
Baysre siempre estuvo en contacto con nuestro diario, así fue él quien hizo de puente en Cuba con el hijo de Alberto Granados (el amigo del Che Guevara en su recordado viaje por Latinoamérica en moto) para que visitara nuestra sede, ya que se había interesado especialmente en el fenómeno de las empresas recuperadas del país.
Falleció el 30 de septiembre de 2018.
El incansable soñador y viajero
Norma Poncio, su esposa y compañera de vida y militancia, dialogó con elDiario en las Calles y nos contaba: “Daniel fue una persona que, por sobre todas las cosas, valoraba y defendía la justicia y el respeto, pero a la vez era una persona sincera, buen amigo y cariñoso. Era sumamente culto, con una vocación política inquebrantable y un docente sumamente comprometido, un viajero incansable: viajamos mucho por Europa, por el Líbano, de donde eran sus abuelos, Egipto; de Centroamérica para el sur, lo conocimos todo: ¡Nunca quiso conocer Miami!”, nos dice.
“El primer habitante de Villa María en acceder a Internet fue él, elDiario le había hecho una nota por ello, a la vez fue quien tuvo la idea original que luego fue el proyecto del actual Subnivel. Accastello, sabiendo de ello, se lo pidió y posteriormente lo desarrolló. Él nunca se manejó con egoísmos, consideraba que el destino final de cualquier obra, sea del partido que fuere, la beneficiada sería la gente. Luego de treinta hermosos años de convivencia decidimos casarnos, y nos casó el mismo intendente de entonces, que era Martín Gill”, recordaba.
Baysre y nuestros ríos
Recordaba oportunamente su correligionario y amigo Alfredo Nigro que cuando a Baysre le preguntaban qué era lo más importante que él consideraba de su labor parlamentaria, le contestaba que indudablemente era la devolución de los nombres originarios a los ríos que surcaban nuestra provincia.
Dicha inquietud surgió cuando era un niño en la escuela Alberdi de Villa María y la maestra les recitó unos poemas de Arturo Capdevila, que precisamente decía en su primera parte: “Yo me llamaba Suquía, este nombre me quitaron, que de nuevo me lo den, que así quiero ser llamado...”.
Por ello recurrió a toda la bibliografía que estuvo a su alcance para encontrar los nombres autóctonos de los cinco ríos cordobeses y así, a fines de 1984, las cámaras de Diputados y Senadores de la Provincia de Córdoba sancionaron la Ley 7.105, que restituía los nombres aborígenes a los ríos.
Así, el de la capital cordobesa volvió a ser Suquía, Xanaes el Segundo, Ctalamochita el que pasa por nuestra ciudad, Chocancharava el Cuarto y Popopis el río Quinto.
