Día del Bombero Voluntario - DANILO FONSECA
“No somos héroes individuales, somos un equipo”
Se hizo conocido por el rescate de un perro en una explosión, pero resalta más lo colectivoDanilo Fonseca es uno de los tantos bomberos voluntarios que tenemos en nuestra ciudad y, aunque no es una persona de exponerse en las redes sociales, su nombre cobró cierta notoriedad cuando rescató a un perrito en medio del caos que dejó la explosión del gasoducto en la zona de Los Chaleses en enero pasado. “Sentí un poco de vergüenza cuando vi el video, porque no soy una persona de exponerme en las redes sociales. Hice lo que había que hacer, porque es parte de mi vocación y mi trabajo como bombero”, contó en una entrevista exclusiva con elDiario.
El perrito estaba en estado de shock dentro de lo que quedaba de una humilde vivienda destruida. Fue un vecino quien lo alertó y, sin dudarlo, se acercó para ayudar. “Lo alcé, lo saqué del lugar y lo puse sobre una pileta que estaba quemada, pero tenía un poco de agua. Lo lavé, le di agua y lo entregué a personal del 107 que le dio oxígeno”, relató.
Una vocación que nació en la infancia
Desde chico, Danilo sintió el llamado. “Al lado de mi casa paterna había un descampado que siempre se prendía fuego. Cada vez que escuchaba la sirena, salía corriendo detrás del camión de bomberos”, recordó. Sin embargo, el trabajo postergó su sueño durante muchos años.
Cuando finalmente pudo iniciar su formación no fue fácil. Al respecto, contó: “Fueron tres años de capacitación. Dos veces estuve a punto de abandonar por falta de tiempo. Pero en la última etapa, mi jefe me motivó a seguir. Me dijo que veía en mí cualidades como bombero, y eso me dio el impulso final”.
Servicios que dejan marcas
Hay intervenciones que, sin duda, dejan una huella profunda. Para Danilo, una de ellas fue una noche de madrugada cuando fue convocado por un accidente en ruta. “Al llegar, nos encontramos con un vehículo completamente incendiado, con dos víctimas adentro. Fue una de las situaciones más duras que viví. Ahí sentí que había encontrado un límite”, confesó.
El día en que lo llevó un taxi
En contrapartida, también hay anécdotas que sacan una sonrisa. “Un día estaba trabajando sobre el bulevar España y convocaron más personal. Cuando me subo al auto me doy cuenta de que tenía una rueda pinchada. Paré un taxi que pasaba y le pedí que me lleve al Cuartel. Al llegar, quise pagarle y no me aceptó el dinero. Ese gesto me quedó grabado”, compartió.
Una vida de entrega
Para Danilo, ser bombero es una elección de vida. “Esto lo tenés que sentir. No recibís nada a cambio. Al contrario, le das a la institución tus horas de descanso, tu tiempo libre. Por eso, el apoyo familiar es fundamental. El verdadero sacrificio lo hacen mi esposa y mis hijos, porque paso muchas horas en el Cuartel o capacitándome”, aseguró.
En la misma línea, agregó: “Nosotros no sentimos que sea un sacrificio, porque amamos lo que hacemos”. Orgulloso del Cuartel al que pertenece, destaca el nivel de formación que ofrece: “Acá te capacitás desde el día en que entrás hasta que te jubilás. Tenemos uno de los cuarteles más importantes a nivel provincial”.
Un mensaje para quienes quieren sumarse
A quienes sueñan con ser parte, Danilo les deja un mensaje: “Que no lo duden. Hacer algo por los demás es lo mejor que uno puede hacer. Pero tienen que saber que esto se siente. Hay que estar dispuesto a dar y trabajar para la institución”.
En cada palabra de este bombero voluntario se resume la esencia del voluntariado: compromiso, entrega y humildad. Como él mismo dice: “No somos héroes individuales, somos un equipo”.
