Día del Graduado de Ciencias Económicas - Estudio Valazza y Asociados - Con 39 años de servicio, conjuga experiencia y sangre nueva, siendo uno para todos y todos para uno
Empatía total con los clientes
La firma se conforma de su fundador y seis socios más, quienes se han ido incorporando a lo largo del tiempo, haciéndose cada vez más fuertes entre todos para dar más y mejores soluciones a su clientelaEl contador público Claudio Valazza fundó su estudio contable hace 39 años tras graduarse. Todo comenzó como algo personal, al mismo tiempo que él era el contador de la Fábrica Militar de Villa María, con la que tenía un cargo en relación de dependencia. Su propio espacio profesional fue creciendo poco a poco, pero constantemente, y durante los años se fueron incorporando seis socios más, quienes hoy conforman el equipo completo de Estudio Valazza y Asociados.
“Si pudiera dividir la vida de los profesionales de las ciencias económicas durante este tiempo, diría que durante los primeros 15 años, desde que me recibí al 2001, siempre se vivió con un poco de estrés, pero nada que ver el nivel que desde ese año a ahora, ya que los cambios en nuestra profesión son realmente vertiginosos, lo que implica estar constantemente capacitándonos en cursos virtuales y presenciales, además de que son tan complejos los cambios que nos han obligado a que los socios nos especialicemos en temas específicos”, expresó de arranque Valazza.
El contador público confesó, sin embargo, que aunque esta carrera le gustaba desde que era chico, ya que “la contabilidad y matemática era mi fuerte en el secundario”, su deseo original, quizá por su gusto por el deporte, “era el de estudiar el profesorado de educación física”, pero tal parece que no era del gusto de su padre, por lo que le pidió que pensara en otra cosa, algo que fuera quizá más provechoso, y, finalmente, se decidió por las ciencias económicas.
“La verdad es que me encanta ser contador público, valoro todo esto, pero tengo que decir que el estrés de la profesión es muy alto. Por eso, para ejercer esta actividad hay que tener mucho temple, don de gente, empatía con los clientes y saber entender la problemática que tienen, escucharlos y darles una respuesta seria, pero equilibrada, y eso obliga a estar haciéndonos replanteos e intercambio de ideas con todos los socios del estudio”, indicó.
Trabajo en equipo
El estudio cuenta con una cartera de alrededor de 100 clientes “o incluso más”, tira Valazza en presencia de sus socios, quienes confirman que por ahí anda la cifra. Entre estos clientes hay muchas empresas familiares, lo que le imprime un ritmo muy intenso al trabajo que lleva a cabo este gran equipo, un grupo de socios contadores matriculados, encabezados por Claudio, además de Ariel Kohan (quien recibirá la medalla de Plata por sus 25 años de trabajo hoy en el CPCE), Julieta Reartes, Natalia Romitelli, Gabriel Montequim, Dianella Reartes y Cecilia Gerbaudo, todos profesionales en la materia de probada calidad.
Ser parte del Estudio Valazza, como concuerdan todos sus socios, es “un orgullo, porque somos una gran familia, con los mismos valores”, menciona Kohan, con la anuencia del resto de sus compañeros y compañeras, quien fue el segundo en ser parte de este estudio.
“Acá la opinión de todos se toma en cuenta de la misma manera y, aunque sea distinta, siempre buscamos conciliar y encontrar un punto medio para, de esta manera, brindarle un mejor servicio a nuestros clientes”, señaló Valazza.
Nuevos tiempos
El fundador del estudio explicó que durante los primeros años, cuando la profesión no estaba tan tecnologizada, la llevaba solo con algunos colaboradores, “pero no con la especialización y la proyección profesional que cada uno tiene. Primero entró Ariel en el 2000, y mientras estos cambios se nos venían encima, con internet y la digitalización, ambos nos dimos cuenta de que debíamos ir incorporando a más jugadores a nuestro equipo, donde no hay un “10” todoterreno, o que juegue de todo, sino excelentes jugadores en puestos específicos, conformando un equipo ideal”.
Uno de los temas de la charla junto al plantel de contadores y socios del Estudio Valazza y Asociados rondó precisamente por el tema de los continuos y vertiginosos cambios tecnológicos, así como el constante cambio de las reglas del juego con cada Gobierno: “Vivimos un ritmo vertiginoso y debemos interactuar con mucho equilibrio con nuestros clientes. Igual, yo creo que las cosas están mejorando y mejorarán aún más, lleva tiempo estabilizar la situación. Aunque no será pronto, por lo mismo hay que tener paciencia. Y encima ahora tenemos el tema de la Inteligencia Artificial, que a nosotros también nos impacta, porque desde lo técnico y los números hace nuestra labor de manera más rápida y hasta eficaz. Por supuesto, el aporte humano, el trato con el cliente, eso no va a cambiar nunca, y ni se diga la experiencia”.
Valazza recordó que se viven tiempos complejos, “no solo por el contexto económico, sino por las distintas medidas que se van tomando según cada Gobierno, como con este y el primer blanqueo que nos generó mucho trabajo, o el que ahora promueve, pero que por ahora es muy confuso y todavía no hay reglas claras ni marco legal. Por eso es tan importante estar constantemente capacitados y actualizarse. Hoy por hoy, igual, vemos un parámetro más positivo respecto a nuestros clientes, con la baja de la inflación, las buenas cosechas y con estar un poco más estables. Espero que mejore más en el futuro. Nuestra labor es dar certezas y soluciones a nuestros clientes en cualquier contexto”.
Por último, envió un mensaje a sus clientes: “Yo estoy a un año de jubilarme, pero mi idea es seguir siendo parte de esto, trabajar con mis socios y que me contagien su sangre joven. El estudio es una familia y los clientes son parte de ella. Quiero agradecerles a todos ellos, algunos con quienes he trabajado 38 años. Eso es muchísimo, y, claro, motivo de orgullo. Y a los colegas les deseo que sigan poniendo garra, porque hace falta mucho temple para seguir en esto, y que pensemos que la profesión tiene que mutar en una actividad un poco más previsible, que nos dará tiempo para reflexionar y hacer mejor aún las cosas”.
