Día del Bombero Voluntario - LUCIO PONCE, DE ETRURIA
De aspirante menor a jefe: 28 años de entrega y liderazgo
El actual jefe del cuerpo activo de los Bomberos Voluntarios de Etruria, Lucio Ponce, relató cómo su vocación nació de una serie de hechos trágicos que marcaron a la comunidad y a su vida personal. “En muy poco tiempo, hubo un incendio grande en una cerealera, un accidente donde murieron tres personas y un joven que se ahogó en el arroyo. Eso despertó en mí el deseo de poder ayudar”, narró.
Comentó que su ingreso al cuerpo fue en 1996, como aspirante menor, y que en 2001 ascendió a bombero. Desde entonces, su crecimiento dentro de la institución fue constante. Explicó que en 2011 fue designado como subjefe y que, desde 2016, se desempeña como jefe del cuerpo activo. “No fue fácil al principio. Tenía a mi cargo a personas que me doblaban en edad y en antigüedad institucional. Costó que entendieran que había que obedecer órdenes y aceptar cambios viniendo de alguien más joven”, describió.
Sobre su rol actual, comentó: “Ser jefe requiere más tiempo, más responsabilidad. Uno tiene que equilibrar el trabajo que sostiene a la familia, el tiempo con los seres queridos y esta vocación que también demanda lo suyo. Por suerte, siempre cuento con el apoyo de mi familia”.
Al referirse a situaciones de emergencia, destacó la importancia del grupo humano. “En esas circunstancias donde se pone a prueba todo, entra en juego el profesionalismo y el compañerismo. Se protege al bombero para poder cumplir con el objetivo sin errores. Y tengo un equipo muy unido, de esos que vale la pena valorar”, explicó.
Además, el cuerpo activo vivió una transformación en los últimos años. Al respecto, relató: “Muchos compañeros pasaron a retiro por edad y hoy contamos con una camada joven. Eso me llena de esperanza. Ver que aún hay jóvenes con vocación y desinterés por ayudar es una gran noticia”.

Reconoció que el crecimiento institucional fue complejo por el contexto económico del país. “Todo fue más lento, pero finalmente logramos los objetivos”, aseguró. Detalló que el Cuartel hoy cuenta con 15 bomberos activos, seis aspirantes (cinco de ellos próximos a ascender) y dos exjefes en situación de retiro como parte del Consejo asesor. En cuanto a la flota de vehículos, cuentan con: tres autobombas, una unidad de rescate, una unidad liviana con kit forestal 4x4 y una Partner destinada a reuniones y capacitaciones. También comentó que se encuentran trabajando en la ampliación del Cuartel, con nuevas salas, oficinas y espacios para la formación del personal.
“Este año dicté protocolo y ceremonial a nivel regional en las formaciones de Nivel I y II”, agregó con orgullo. A sus 28 años dentro de la institución, dijo que hubo momentos difíciles, pero que ser bombero sigue siendo un cable a tierra. “Mientras la salud me lo permita, seguiré siendo parte de esta hermosa familia”, afirmó.
Entre sus mayores satisfacciones, destacó que dos de sus cuatro hijos también eligieron este camino. “Uno ya es bombero y mi hija se recibe este año. Es un orgullo enorme poder acompañarlos, transmitirles lo aprendido y verlos crecer en esta vocación”, expresó.
Finalmente, para quienes recién comienzan, recomendó: “Superarse día a día, sin competir con nadie. Comprometerse y ser responsables, sin dejarse llevar por lo que digan los demás. Esa es la manera de llegar lejos sin frustrarse”.
Antes de despedirse, agradeció: “Quiero saludar a todos los bomberos, en especial a los de mi institución, por su trabajo incansable. También a sus familias, que son un pilar clave. Y a ustedes, por darnos este espacio y permitir que la comunidad conozca lo que somos y lo que hacemos”.
