El villamariense Javier Sosa fue secretario de Coordinación del Ministerio de Seguridad con José Manuel de la Sota y con Juan Schiaretti
Repaso a los consumos ilegales y los “daños pavorosos” que causan
Mañana presenta un libro que invita a abrir los ojos y a “dejar de esconder bajo la alfombra” un problema que atraviesa todos los estratos socialesAdemás de ser un abogado con reconocida trayectoria dentro del peronismo cordobés, Javier Sosa incursiona frecuentemente en la literatura: “Los servicios públicos en Argentina, de Perón a Kirchner” y “Porteñocracia” son algunas de sus obras. Y mañana, a las 19, en el Parlamento de los Niños del Centro Cultural Favio, presentará “Adicciones, Capitalismo y Narcocriminalidad”, un texto con testimonios conmovedores que alertan y llaman a la sociedad y a los gobiernos a “dejar de mirar hacia otro lado”.
“El mayor valor que tiene este libro es que refleja el problema de las adicciones en primera persona; es decir, a través de la palabra de exadictos, de gente que trabaja en la recuperación de adictos, de la madre de un adicto, de miembros de la Justicia Federal que se animaron a hablar, gente de la Policía que se animó también a hablar y otros actores que permitieron desarrollar la problemática de manera integral”, comentó Sosa ante los micrófonos de laRadio 90.1.
El villamariense, que se desempeñó al frente de la Coordinación del Ministerio de Seguridad durante gestiones de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti, refirió que “el enfoque, la visión del tema, surigó luego de leer el libro ‘Capitalismo Límbico’, de David Courtwright, que describe ese capitalismo que genera la exacerbación de los consumos, genera mecanismos perniciosos, persistentes y permanentes de consumo; convierte el consumo en una adicción”.
“Esto tiene que ver con la telefonía, con las modas, con el sexo, con el alcohol, con el cigarrillo y, naturalmente, con las drogas, tanto legales como ilegales. Es decir, las adicciones son mecanismos enfermizos de consumo sistemático que terminan haciéndole daño al cuerpo. Entonces, la visión del libro trata de exponer el fenómeno de las adicciones como un mecanismo pernicioso y dañino para el organismo y, al mismo tiempo, mostrar cómo el sistema capitalista alimenta este método permanente de consumo y cómo este consumo ilegal ha generado, a través del tráfico y la disputa por la venta, el famoso fenómeno de la narcocriminalidad”, explicó.
“La narcocriminalidad no es otra cosa que la consecuencia directa de la disputa de mercado, hablando en términos económicos. ¿Qué es lo que pasa con los narcos? Los narcos disputan entre ellos un mercado. ¿Por qué? Porque hay una demanda. ¿Y esa demanda cómo se fue generando? A partir de fracturas sociales, a partir de impulsos derivados para que la gente consuma y, finalmente, a partir de la explosión fenomenal de los recursos económicos que genera la venta de drogas ilegales, la trazabilidad de ese dinero, la multiplicación de inversiones que generan ese dinero ilegal y el persistente crecimiento de este negocio”, afirmó.
Enseguida remarcó los “daños tremendos, pavorosos,” que causa todo ello: “Daños neurológicos, físicos, familiares, la destrucción del tejido social y, al mismo tiempo, fenomenales utilidades, absolutamente fenomenales, que retroalimentan sistemáticamente el sistema”.
Sostuvo más adelante que “los gobiernos argentinos del proceso democrático, los medios de comunicación, las empresas periodísticas, los formadores de opinión, han mirado el tema del consumo y las drogas ilegales de manera tangencial”.
“No lo han puesto arriba de la mesa, sino debajo de la alfombra. La sociedad, en general, trata este tema de manera oscura... Por lo que fuere, la gente no habla de este tema y este tema está atravesando absolutamente a todas las familias. En Villa María debe atravesar desde Los Olmos, Las Acacias, La Calera, Ameghino, hasta los barrios privados que se han construido en Villa Nueva, los sectores más ABC1, digamos”, manifestó.
Y subrayó: “Los niveles exponenciales de consumo que indican las estadísticas de Naciones Unidas son absolutamente alarmantes. Y nosotros, sin embargo, no ponemos el tema arriba de la mesa. No queremos hablar de esto. No tenemos una política preventiva concreta. No vamos a los jóvenes a decirles cuáles son los daños del consumo de la cocaína. Qué te pasa neurológicamente. Qué te pasa físicamente. Qué te pasa psicológicamente cuando te volvés adicto a la cocaína. Cuáles son tus comportamientos. Cuáles son tus daños”.
Fiestas electrónicas
“Hoy hay fiestas electrónicas todos los fines de semana en todas partes. ¿Y quién le dice a la gente lo que producen en el cuerpo estas drogas ilegales? Si vos no consumís agua fuertemente, te produce un daño irreparable, y ni te cuento si tenés alguna enfermedad cardiológica de base y consumís drogas sintéticas”, deslizó.
El libro que se presentará mañana contiene pensamientos sobre el tema de la presidenta de la Delegación Villa María del Colegio de Psicólogos, Helga Caminos, quien acompañará al autor en el estrado. Pero también incluye la voz del arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, “que es muy gráfico, muy pedagógico respecto al impacto de lo que significan estos consumos en la sociedad y cómo los gobiernos, con nombre y apellido, están permitiendo, están avalando, están consintiendo y en muchos casos son parte de este negocio de un capitalismo que hace enorme daño”, anticipó el autor.
Indicó que a lo largo de todo el volumen “hay un hilo conductor, porque los mismos fenómenos adictivos tienen muchísimas características, pero también tienen un hilo común, que es lo que Courtwright llama ‘Capitalismo límbico’, es decir, el impulso persistente y permanente a consumir aun a riesgo de que ese consumo te termine haciendo daño”.
“Las drogas ilegales son uno de los mecanismos del Capitalismo Límbico, pero tenemos permanentes conductas en la vida y, particularmente los jóvenes hoy, sin lugar a duda, prenden el televisor y, todo el tiempo, la mayor publicidad que ven es de apuestas on line. Y los chicos juegan desde sus celulares. Las empresas de juego, no por casualidad, están habilitadas. Hay intereses económicos muy fuertes entre los gobiernos y las empresas para que nosotros tengamos este crecimiento exponencial de los juegos virtuales. Y los juegos virtuales están haciendo enormes daños. Es un tema que recién arranca, pero que está generando enormes daños en las conductas de los jóvenes, que se están volviendo enormemente adictos. Estos son temas a los cuales hay que hablar. Hay que ponerlos arriba de la mesa”, concluyó Sosa.
