Entrevista - Marina Domínguez, streamer, coproductora del canal Fogón

“¿Qué significa la comunicación para cada uno de nosotros?”

El streaming como herramienta de comunicación, visto y analizado desde la mirada local
lunes, 16 de junio de 2025 · 09:03

Marina Domínguez es licenciada en Desarrollo Local y Regional de la UNVM y  coproductora del canal villamariense de streaming Fogón, junto a un grupo de compañeros. Intentando aportar a la reflexión sobre la realidad actual que atraviesa el proceso de comunicación, dialogó con elDiario.

“Yo no soy comunicadora ni vengo de ese mundo, por lo tanto, todo lo que pueda decir está sujeto a un análisis muy subjetivo y no a un análisis más complejo y profesional, como deben tener un montón de personas que tienen esa capacitación y se dedican a eso. Yo lo que tengo es una reflexión desde las ciencias sociales; entonces, desde ahí comparto una cuestión más crítica y exploratoria sobre el tema de la comunicación”.

 

-¿Desde tu perspectiva, entonces, cómo estás viendo en estos días saturados de medios, plataformas y posibilidades para la   comunicación, ese proceso?

-En general, sobre la comunicación yo siento, y esto nos pasa con Elías, Hugo y Axel, mis compañeros de Fogón, que hay mucha más accesibilidad o fuentes desde donde emitimos opiniones, palabras, voces, que eso es algo que nos brinda el acceso a lo digital, o a las plataformas, porque se monta muy fácil un canal de streaming. Alcanza con tener un usuario en una de las plataformas por donde vas a transmitir, una cámara y un micrófono, y vos podés ya estar transmitiendo algo en esa nube digital  donde alguien puede entrar y verlo.

Entonces, esa lógica de emitir algo, de convertirte fácilmente en un emisor, está al alcance. Yo, personalmente, siento que eso no quiere decir que estemos más comunicados. Creo que, depende de con quién hablemos, con un vecino, un amigo, una persona que no conocemos, depende de qué trabaje o a qué se dedica esa persona, la pregunta debería ser: ¿Qué significa la comunicación para cada uno de nosotros?  Y ahí creo que cambia un montón, dependiendo del interlocutor. Yo soy de una generación que vive una transición, de haberme criado con mi vieja y con mi abuela, que dimensionaban la comunicación del lado analógico, de mirar el noticiero por la tele al mediodía, de ver tal o cual programa a tal hora. Y desde ese lugar yo identificaba la información. Y ese era el disparador desde donde yo tomaba esa información y dialogaba con otro y la ponía en contexto, y trataba de discernir qué era la realidad y qué era la verdad, mirándola en términos comunicacionales y no académicos, y vivir luego esa transición de encontrarme yo misma con todo un proceso de exploración de nuevas plataformas, y ver a mi hermana y a mi sobrina, más jóvenes, en una naturalización de esas plataformas, que para mí no lo son. Yo formo parte de un equipo que decidió montar un streaming, pero que no es para mí un mundo natural, lo digital. Fue un proceso de exploración para mí y para mis compañeros. Y fue divertido y muy lindo, pero fue entender que había una posibilidad de generar algo diferente, algo nuevo y algo local. Y ahí vuelvo a conectar con el sentido de la comunicación.

Porque, para mí, la comunicación es cuando hay un proceso de escucha, de diálogo, de reflexión y de crítica. Y tengo una mirada más desde la incertidumbre, si se quiere, porque soy parte de esa generación que te decía, que tengo casi 30 años, una edad en la que te cuestionás todo, y a mí me encanta que haya nuevos dispositivos y plataformas para poder facilitar procesos de comunicación que tiendan a ser más participativos, porque eso de que vos tengas en un canal a alguien que te pueda comentar lo que decía por un chat, supuestamente, tiende a ser más participativo, pero asimismo me pregunto si eso realmente nos está generando procesos de diálogo.

Y ahí tengo ciertas críticas. Creo que por momentos, sí; y por momentos, no. Depende de qué estemos facilitando como comunicación y qué no; esté poniendo cara en la cámara a esa voz y quién esté del otro lado, escuchando; cuál es la actitud… Y eso nos pasó, que cuando nosotros quisimos montar Fogón fue porque somos todos muy activos, muy rosqueros en ideas, nos juntamos, charlamos, tomamos mates y pensamos, filosofamos cosas de la vida y entonces dijimos “che, por ahí nos hace falta un lugar donde nos encontremos con otros a charlar, donde extendamos esta lógica de tomar mates y charlar de ciertas cosas. Invitemos a otro que por ahí, en su casa, se pueda armar el mate y quiera participar de esas charlas, que pueden ser de la vida cotidiana o cosas más profundas que estén pasando”. Y en eso, dijimos, la lógica es que sea un fogón, lo más parecido a un fogón en términos analógicos, primitivos; el fogón con la leña, con la llama, con sentarse a charlar. Generalmente, en los fogones hay gente que conocés y gente que no conocés, gente que piensa igual, gente que piensa diferente, pero hay algo ahí del compartir, del escuchar, del relajarse, de bajar un cambio, escuchar al otro y compartir. Pensás igual, pensás diferente, no importa, compartamos igual el asado, compartamos el mate, y eso era lo que nosotros, de manera nostálgica, quizá, necesitábamos y creíamos que tenía que suceder en Villa María. Y al final, creo que nos pasó más en lo presencial que en lo digital. Cuando armábamos los programas, invitábamos a gente que no conocíamos, que más o menos sabíamos a qué se dedicaban, pero que no la conocíamos bien, y se dio que, a medida que íbamos diseñando el programa, según las personas que iban participando, todo muy artesanal, se fue armando algo muy exploratorio y muy espontáneo, y así nos fuimos encontrando y conociendo con personas que no pensábamos ni parecido en muchos casos. Ahora, como producto, en términos digitales, creo que nos faltó, y nos falta, seguir potenciando. No es menor construir un medio en el interior del interior, donde todos nosotros tendemos a consumir productos hechos principalmente en Buenos Aires, o que tienen un alcance o un formato más visible. Entonces, en algunos casos, con algunos temas, sí lográbamos esas participaciones, por mensajes que nos mandaban y se despertaban debates, y lográbamos esa mística del fogón, y por momentos, no; pero creo que tiene que ver con lograr instalar y potenciar el producto que estás ofreciendo.