Las calles: hoy, Cecilia Grierson

La primera médica

­El nombre de la calle fue impuesto por una ordenanza de abril de 2022, durante la Intendencia (interina) de Pablo Rosso
domingo, 11 de mayo de 2025 · 13:00

Cecilia Grierson nació en Buenos Aires el 22 de noviembre de 1859.

Pasó buena parte de su infancia en una zona rural en la provincia de Entre Ríos. Su padre, Parish Robertson Grierson, era descendiente de los primeros colonos escoceses que llegaron a Argentina; y su madre, Jane Duffy, era de origen irlandés. Durante un breve período de tiempo pudo marcharse a Buenos Aires a estudiar, pero al enfermarse su padre volvió con su familia. De vuelta en Entre Ríos, Cecilia se dedicó a ayudar a su madre como maestra rural, a pesar de tener entonces solamente 13 años.

Al morir su padre, Cecilia volvió a la capital, donde, además de trabajar como niñera, inició sus estudios de Magisterio, que terminó en 1878.

Pasó a la historia de Argentina por ser la primera mujer que se licenció en Medicina en su país, pero además fue una prestigiosa profesora y filántropa. Fue una mujer incansable, luchadora, que no se rindió ante las trabas puestas por un mundo nada preparado para ver a las mujeres en cargos de responsabilidad. En el campo de la Medicina, fue pionera en cuestiones como la ginecología, la puericultura, los primeros auxilios, las ayudas a sordos y mudos. Fundó y formó parte de muchas instituciones relacionadas con la sanidad y aprendió de las experiencias de distintos centros europeos. Además de luchar día a día por la mejora de las condiciones de los enfermos, Grierson encontró tiempo para unirse al Partido Socialista Argentino y luchar en defensa de los derechos de las mujeres. Una vida de esfuerzo y entrega que no la convirtieron en una mujer rica, más bien lo contrario, pero que le valió el reconocimiento de una sociedad que tuvo que plegarse a la evidencia de que las mujeres también eran capaces de hacer grandes cosas.

Cecilia siempre había pensado que su vida profesional estaría ligada a la docencia hasta que sufrió la muerte inesperada de una amiga a causa de una larga enfermedad. A partir de ese momento tuvo claro que tenía que dedicar su vida a curar a los demás. En un tiempo en el que una mujer universitaria era algo poco menos que impensable, Cecilia consiguió matricularse en la Facultad de Medicina, no sin antes presentar un argumentario escrito de las razones por las cuales creía que debía incorporarse a la universidad. Tenía 23 años y consiguió su título en Medicina en el mismo tiempo que sus compañeros, quienes no harían precisamente fácil su estancia en la Facultad.

El 2 de julio de 1889 se graduó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, convirtiéndose en la primera mujer en conseguirlo en su país y en toda Sudamérica. La tesis con la que se graduó se centraba en las histero-ovariotomías.

Durante los años de estudio, además de dedicarse a su carrera, Cecilia tuvo tiempo para realizar distintas prácticas en la asistencia pública y fundar, en 1886, la Escuela de Enfermeras del Círculo Médico Argentino.

En una oportunidad, cuando quiso optar por un puesto de profesora sustituta de la cátedra de Obstetricia para parteras, a pesar de ser la única en presentarse, el concurso se declaró nulo, prefiriendo no escoger a nadie antes que elegir a una mujer.

Cecilia dio clases por otras vías, formó parte activa de distintas asociaciones y algunas de ellas fundadas por ella misma, como la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios o la Asociación Obstétrica Nacional.

El mismo año que fundaba esta asociación, en 1901, creaba también la Revista Obstétrica para ayudar en la formación y el conocimiento de las parteras. Para completar su experiencia viajó a Europa, donde visitó varios centros sanitarios en distintas ciudades.

Su experiencia y conocimientos, además de transmitirlos con su labor diaria y en distintos cursos, se plasmó en varias publicaciones. Una de ellas, Masaje Práctico, publicada en 1897, fue un precedente de toda la literatura kinesiológica posterior y sentó las bases de la kinesiología argentina.

La doctora feminista

Además de su trabajo en el mundo sanitario, Cecilia Grierson encontró tiempo para luchar en favor de los derechos de las mujeres. Ya en su viaje al Viejo Continente fue nombrada vicepresidenta del Congreso Internacional de Mujeres en Londres.

Cecilia se implicó activamente en el Partido Socialista Argentino, fundado en 1896, en el que, junto a otras mujeres, trabajó para mejorar la situación civil, social y política de la mujer argentina.

Al final de sus días, Cecilia Grierson se retiró a vivir a Los Cocos, en las serranías cordobesas­, con una pensión que no hacía honor al duro trabajo y a toda una vida de entrega a los demás. Aun así, donó sus propiedades para fines educativos.

Cecilia Grierson falleció el 10 de abril de 1934 en Buenos Aires.