Centro de Transferencia de Residuos Sólidos Urbanos - El debate continúa
“Es necesario un proyecto”
La ambientalista Ana Guzmán expuso falencias del convenio modificado en el Concejo Deliberante y aseguró que los vecinos no fueron escuchadosEl debate sobre la instalación de un Centro de Transferencia de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en la ciudad de Villa María sigue, a pesar de la modificación de la ordenanza que ratifica el convenio entre el municipio y una empresa privada.
La Asamblea Socio Ambientalista de Vecinos de Villa María volvió a rechazar el proceso y solicita más detalles del mismo. “Es necesario un proyecto”, dijo Ana Guzmán, referente de esta organización, y destacó “la falta de diálogo con los vecinos” y la preocupación por “la falta de un proyecto sólido que fundamente la decisión de ubicar el Centro de Transferencia de Residuos”.
Vale recordar que en diciembre del año pasado, tras el primer intento de instalar este Centro en la calle Santa Cruz al 100, en barrio Malvinas Argentinas, la oposición de la comunidad hizo que el Ejecutivo decidiera retroceder y el Concejo Deliberante aprobó semanas atrás una adenda para modificar la ubicación del Centro, “pero los vecinos se sienten desconectados y no informados, especialmente respecto a la nueva ubicación propuesta”, en calle Vélez Sarsfield, próxima a la Escuela Granja “Los Amigos” y a barrios residenciales.
Guzmán enfatizó que “es crucial que cualquier proyecto relacionado con el manejo de residuos sea fundamentado y cumpla con los requisitos administrativos para asegurar la tranquilidad de los vecinos y la sostenibilidad ambiental”.
Desde el principio
La referente ambientalista dijo que “desde el primer momento, cuando se había hecho la primera aprobación en el Concejo, ratificar un convenio que ya había hecho la Municipalidad con una empresa privada, que es Planeta Verde”, trataron de “averiguar y buscar cuál era el proyecto que avalaba la idea de hacer un Centro de Transferencia de RSU, como decía tanto en la ordenanza como en el convenio, pero no estaba. Esa era la parte más preocupante”.
Marcó que hicieron presentaciones ante el legislativo municipal para tener reuniones, también con quien era ese momento secretaria de Infraestructura y Ambiente, que fue una de las firmantes de ese convenio, y nunca hubo respuesta.
“Cuando sale esta adenda, que dice que escucharon a los vecinos, debemos expresar que nunca se dialogó con los vecinos. También nos preocupa más porque hicimos todo un gran movimiento para poder tener una respuesta y saber qué proyecto sustentaba esto. Cuando uno plantea un Centro de Transferencia de Residuos Sólidos nos decían que era solo era de escombros y poda. Pero eso no es lo que decía la letra de la ordenanza, ni tampoco el convenio. El convenio, en un momento, habla de residuos sólidos urbanos sin residuos domiciliarios, o sea, eso es una propia contradicción en términos técnicos, porque RSU quiere decir residuos sólidos urbanos”, planteó Guzmán.
Ante ese panorama, se preguntó: “¿Cómo vos hiciste un diagnóstico que sustente qué es el lugar apropiado y cuál será la metodología apropiada para llevar adelante ese trabajo? ¿Hay algún diagnóstico que establezca la cantidad de volúmenes que se manejan en Villa María con respecto a poda? ¿Hay una temporada máxima y una mínima? ¿Hay, por ejemplo, especies identificadas que vos digas ‘vamos a estar llevando más o menos’, y no digo exacto, tanta cantidad de poda que tienen que ver con las moras, otras que son palmeras?, pero no había nada, nunca nos mostraron nada de ese diagnóstico, ni tampoco de algo que sea como un plan de contingencia, entre esas cosas”. En la misma línea, recordó que “el lugar que habían elegido (primero) era un lugar que la Asamblea El Monte Nativo Vuelve había pedido por ordenanza municipal, por iniciativa popular, habían pedido hacer reserva el algarrobal, y esa zona era un sector que se había establecido como zona de regeneración de monte, pero ya, cuando fueron al principio a Santa Cruz del 100, sacaron ejemplares que están protegidos por una ordenanza municipal. Ya venían incumpliendo, desmontando”.
Y como vecina
“Soy vecina del loteo Francisco García y no nos avisaron. Los vecinos no fuimos notificados. Cuando aprobaron esta adenda y veo que era avenida de Vélez Sarsfield, casi autopista, busco en el documento y se trata de un polígono que no tiene superficie, que no tiene coordenadas, que no sabés cuánto mide, que queda al lado de la Escuela Granja y al lado de una laguna que el plan hídrico aprobado por ordenanza municipal establece que esa zona es el desagüe, como todo el plan que tiene en teoría la localidad de Villa María, del desagüe pluvial, que queda a menos de una cuadra de una plaza, que tiene riesgo de incendio, porque todos los veranos, al loteo Francisco García le llega el fuego hasta casi la puerta de la casa de los vecinos los incendios… ¿Ahí vamos a juntar podas?”, volvió a reclamar.
Insistió en que, “como vecina y como profesional del ambiente, apoyo y avalo el hecho de que se creen centros de transferencia, ya sea para residuos de podas y escombros, o ya sea para residuos sólidos urbanos, pero que sea fundamentado, consolidado con los elementos que tiene que tener”. “Esta propuesta, este convenio que se firmó, no cumple con los requisitos administrativos que la Municipalidad misma establece, pasar por el área de Planificación Urbana para tener una habilitación”, expuso.
Mencionó que junto a otras vecinas mantuvieron una reunión con concejales oficialistas y funcionarios municipales, donde pudieron comentar sobre la situación del sector donde residen y la experiencia de una de ellas, que hace diez años vive en ese loteo, “donde la calle Francisco García siempre se inunda, siempre tiene pozos, no tiene la luminaria como corresponde” y otros puntos que hacen a esta “una zona histórica donde es difícil creer que se vayan a hacer bien las cosas cuando históricamente no ha pasado”.
Respecto a que Ambiente de la provincia no estaba informado sobre este Centro de Transferencia de RSU, Guzmán especificó que “en principio era un aviso de proyecto, que es lo que se solicita para este tipo de propuestas”. “Nosotros, apenas nos enteramos, hablamos con la gente de Ambiente para ver si había notificación sobre esta propuesta, y no la hubo. Sería fantástico que se pueda trabajar con la Provincia para unificar fuerzas y conocimientos de lo que se va a hacer”, manifestó.
En cuanto a que podría resultar beneficioso sumar la carrera de Ambiente de la Universidad Nacional Villa María (UNVM) para que haga su aporte a un proyecto, indicó que “esa es la intención”.
Y volvió a pedir “que no empiecen a hacer como pasó en la calle Santa Cruz, a intervenir sin consolidar un proyecto, y que sea en vista a toda la población. O sea, que todos los vecinos sepan qué proyecto hay”.
Sobre el argumento de reducir la huella de carbono con este Centro, incluso de parte de concejales de la oposición que aprobaron el primer convenio con Planeta Verde, Guzmán puntualizó: “Nunca se mostró una huella de carbón. O sea, para hacer una huella de carbón, vos tenés que hacer un diagnóstico. Eso es un índice que se establece a partir de volúmenes de datos. Una huella de carbón, vos la medís. Medís la marca del camión, el tipo de combustible que utiliza, el trayecto y otros datos más para hacer una huella de carbón real. Eso nunca estuvo”.
Para la ambientalista, con respecto a cuánto pesa que no tenga antecedentes en el manejo de residuos la empresa que está en el convenio, dijo que “se entiende hace algunos trabajos de parquización, pero se desconoce si todo lo que hace la empresa tiene que ver con la gestión. No encontramos esos datos”. “Yo no encontré estos antecedentes en gestión de este tipo de residuos. Entonces, empieza uno a tener un montón de dudas porque no fue claro desde el comienzo, porque no se manejaron bien desde el comienzo, y la adenda, y esto lo digo como vecina, duele que te llamen de las afueras de la ciudad. En la nota que presenta el intendente al Concejo Deliberante dice que lo lleva a las afueras de la ciudad”, lamentó.
Como una ofensa
“Las afueras de la ciudad es fuera del radio municipal y el municipio no tiene injerencia sobre ese espacio. Entonces, los vecinos que estamos en el Francisco García somos las afueras de la ciudad”, se quejó Guzmán, ya como vecina.
Por último, expresó que en la reunión con autoridades municipales expusieron diversas cuestiones del barrio, “que en realidad tienen que ver con los antecedentes de haber vivido tanto tiempo en un lugar en donde el reclamo es constante”. “Cuando estuvieron los puntos limpios, en su momento, atrás del barrio Botta, con los vecinos del Francisco García y junto con los vecinos del Botta y los del Solares del Norte hicimos presentaciones, todo para cerrar ese punto limpio. Ponemos nuestros cuerpos frente a la gente que tira basura. Si nos hemos parado en frente a camionetas de gente que tira basura de la verdulería, basura de poda, animales muertos, escombros, de todo lo que se te ocurra tiran sobre la calle, sobre las veredas, o sobre lo que sería la vereda, que no están. Esto es lo que nosotros vivimos todos los días, y ahora, ver un centro de transferencia detrás de nuestras casas, a una cuadra de la plaza, que en teoría debería estar al lado de una escuela, decime y asegúrame que eso no me va a afectar en nada, pero no de palabra, muestren documentos y responsables. ¿Quién es el que firma este proyecto? ¿Quiénes son los operarios que van a aparecer en esto y se van a hacer cargo cuando en enero empiecen los incendios y llegue hasta el borde de nuestras casas?”, se explayó.
Por último, dijo: “Yo soy una vecina más de todo esto, hubo muchos que pusieron muchísimo el cuerpo y el tiempo para poder llevar esto adelante y reclamar lo que nos vale como ciudadanos, que es el derecho a vivir en un lugar digno, y como docentes de la Universidad, que la Universidad está con antecedentes y con equipos profesionales para poder trabajar en conjunto con la ciudad”.
