LAS CALLES- Enrique Hoch y Marcelo Duzevich
El merecido tributo a dos combatientes
Los nombres pertenecientes a dos héroes de Malvinas fueron impuestos por ordenanza del 22 de septiembre de 2016, mediante el Decreto 960, durante la Intendencia de Martín GillEnrique Antonio Hoch nació en Villa María el 11 de enero de 1963. Se encontraba realizando el servicio militar en el Regimiento de Infantería 8 de Comodoro Rivadavia cuando se inició el conflicto bélico en el Atlántico Sur. Posteriormente, el 8 de abril, fue enviado a Bahía Fox como soldado de artillería.
Regresó al continente como prisionero de guerra el 21 de junio de 1982.

Hoch, posteriormente, se había casado con María Calderón, con quien tuvo seis hijos.

elDiario en Las Calles consultó a una de sus hijas, Alejandra Hoch, quien lo recordaba de esta manera: “Era valiente, fuerte, humilde, comprensivo... De esa y muchas formas más lo describiría y recordaría, fue una persona con un corazón inmenso y con mucho amor para dar. Fue un padre ejemplar, un abuelo cariñoso y una persona que daba sin recibir nada a cambio.
Generoso, consejero, siempre protegiendo a los suyos. Un héroe para mí y un guerrero para los demás”, lo recordaba su hija.
Sus camaradas oportunamente se expresaban de la siguiente manera: “Era una persona muy similar a todos los veteranos de la Guerra de Malvinas. Fue alguien muy tranquilo y pacífico que no participó en comisiones de reivindicaciones del veterano de guerra.
Era alguien tímido, lo que encierra a la psicología de lo que es el veterano cuando ha pasado momentos difíciles. En definitiva, fue un buen soldado, un buen argentino, un buen compañero de su familia y un gran trabajador”.
Falleció en Villa María, el 31 de agosto de 2015, a los 52 años.
Marcelo Alberto Duzevich nació el 1 de octubre de 1963. Se encontraba realizando el servicio militar en Colonia Sarmiento, en el Regimiento de Infantería 25, Chubut, cuando inició el conflicto bélico. En ese marco, el 2 de abril de 1982, recuperado Puerto Argentino, voló a Malvinas en el primer avión Hércules que partió con tal destino.
Se había casado con Mari Barra, con quien tuvo 3 hijos.
elDiario en Las Calles consultó a Agustín, uno de sus hijos, quien nos contaba lo siguiente: “Fue una persona con un corazón gigante, que hacía todo por el otro y ayudaba a quien le pidiera, con una vida un poco golpeada. Cuando fue a defender las islas, a su regreso, su papá fallecía. A pesar de las trabas que tuvo en su camino formó una familia a la cual daba su vida por ella, gran parte de su trayectoria laboral la dedicó a chofer de colectivos, más precisamente en Córdoba Coata, en la cual hizo muchos amigos, y fue una persona muy querida en la empresa. Participaba de las charlas en las escuelas para el 2 de abril, con gusto y dedicación contaba cómo fueron sus días allá: contaba que pasaba frío y hambre al igual que todos sus compañeros, llevaba cartas y recuerdos muy valiosos que pudo traer. Su participación de los actos protocolares fue escasa, había épocas en las que decidía no ir y épocas en las que no se perdía uno, pero sí forjó una amistad muy grande con sus compañeros, compartían cenas, viajes, etcétera; hoy, por razones de salud, no lo tenemos más, pero no tengo dudas de que nos guía desde arriba, dejó una tristeza muy grande en todos, a pesar de los años sigo encontrándome con gente que siempre me cuenta algún recuerdo con él, eso me deja tranquilo, sigue entre nosotros”, concluía.
Falleció en Córdoba, el 23 de octubre de 2012, a los 49 años.
