Denuncia de una paciente que acudió a la Guardia del Pasteur

Médico acusado por maltrato

Una paciente que fue derivada a la Guardia del Pasteur fue maltratada por un profesional de la salud. La directora pidió disculpas en nombre del Hospital y ofreció formalizar la queja para que puedan analizar la situación
sábado, 5 de abril de 2025 · 08:15

Una mujer llegó al Hospital derivada desde la Asistencia Pública y recibió, -hasta el momento del incidente que relató en elDiario-, la mejor atención médica posible. Ni bien ingresó a la Guardia del Pasteur le hicieron placas, le pusieron oxígeno y suero. Después, llegó el momento del diagnóstico médico: “Tenés neumonía y EPOC”.

La mujer, a la que identificaremos como V. M., frente a ese diagnóstico, le preguntó al galeno qué hacer frente a la segunda enfermedad mencionada. La respuesta del médico anticipó el conflicto de lo que venía después: “Son las 2 de la mañana, no te voy a contestar ahora lo que tenés que hacer. Pensá en la neumonía, que es lo que te va a enterrar ahora”.

Ella le dijo que el EPOC “había matado a su papá”, por eso le daba miedo. Pero no se sensibilizó y siguió con el maltrato.

Según el relato de la paciente, el médico se alejó del box donde estaba ella y empezó a hablar con otra persona a la que no alcanzó a ver. “Viene a atenderse gratis y seguro, pensando que este es un país de cuarta”, dijo el doctor a su interlocutor o interlocutora, mostrando el pasaporte norteamericano de la mujer.

En medio del shock por el diagnóstico y al escuchar esa crítica, ella le dijo: “Cómo voy a pensar que Argentina es un país de cuarta. Es el país en el que nacieron mis padres y el que elegí para vivir”.

Como el profesional la siguió agrediendo verbalmente, ella tomó su teléfono y lo filmó.

En las imágenes se ve que el médico le señala un cartel en el que indica la prohibición del uso de celular, asegurando que “quizás” no sabía leer en español. “Por supuesto que sé leer en español, pero vi que muchos usaban el celular y necesitaba registrar esa agresión”, dijo la paciente en una entrevista con nuestro medio, contestando desde la sala del Hospital donde hasta el momento de la nota -jueves 3 de abril por la tarde- seguía internada.

Siguiendo con el relato de lo sucedido esa noche, el médico llamó a dos policías que estaban en el lugar, y les pidió a gritos que ellos lean el cartel.

Tanto los uniformados como las enfermeras que acompañaban a la paciente, conservaron la calma y se abocaron a trasladar a la mujer a la sala de internación. “Yo me quería ir de allí, pero las enfermeras me animaron a quedarme por mi salud”, dijo.

V. M. contó que todo empezó el martes por la tarde, cuando llamaron al servicio de emergencias 107 para que revisaran a su madre. Los profesionales la atendieron muy bien, y además, advirtieron que ella, la única cuidadora de la progenitora, no estaba respirando correctamente.

Así fue que V.  le dijo que en ese momento no podía ir al Hospital, porque tenía que buscar un remplazo en las tareas de cuidado, el que consiguió más tarde.

En el segundo llamado al 107, los profesionales del servicio municipal la trasladaron a la Asistencia Pública, donde la atendieron “muy bien” y resolvieron derivarla al Hospital. La misma ambulancia hizo el traslado. Ingresó a la Guardia y ahí comenzó el periplo de humillación.

V. contó que su padre es de Avellaneda, provincia de Buenos Aires y su madre nació en Gualeguay (Entre Ríos) y se crio en la Boca. La familia emigró a Estados Unidos, donde ella nació.

“Pero siempre me inculcaron el amor por Argentina, de hecho, decidimos venir a vivir acá. Es más, yo aprendí el Himno Nacional antes que el estadounidense”, remarcó.

“Quizás por eso me dolió tanto que pensara que yo creo que Argentina es un país de cuarta”, afirmó.

 

Pedido de disculpas

En la entrevista, remarcó todo el tiempo que la atención del servicio de emergencia, la de la Asistencia Pública y la del Hospital, fue buena. Salvo el médico agresor.

Relató que el jueves fueron las autoridades del Hospital Pasteur encabezadas por Liliana Abraham, la directora, a la sala donde está internada. Allí, le ofrecieron disculpas por el momento que tuvo que atravesar, y además le indicaron que si lo consideraba necesario, podía hacer una queja por escrito para abrir el expediente que corresponde.

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