28 DE ABRIL - DÍA DEL REPUESTERO - Acoplados Villa María - Fundado hace 46 años, este emprendimiento familiar continúa la saga de quienes lo imaginaron y lo hicieron realidad
Tres generaciones, un exitoso negocio
Fundado por los padres de los actuales dueños hace 46 años, esta casa repuestera, situada sobre Av. Alvear y Las Heras, sigue creciendo año a año, a la par de los camiones y de la industria del campo en todos sus sectores, y es ya un clásico dentro del rubro en que se especializaCarlos Alberto Ramella era camionero, allá por los años 70. Y un buen día, junto a su esposa, Marta Nickel, decidió darle un volantazo a su vida y, sin más, vendió los camiones que tenía y compró una repuestera que se encontraba fundida. Así, con los pocos repuestos que tenía, abrió su negocio en la cochera de su hogar, sobre avenida Alvear casi esquina Las Heras, y le puso de nombre “La Casa del Acoplado”.
“Mi papá decidió comprar el negocio y enfocarlo al rubro del acoplado porque conocía muy bien a todos los camioneros y a todo ese ámbito. Luego, como el negocio creció mucho, en el 2000, nos mudamos a esta esquina, que está al lado de la casa original, porque ya no cabía nada en el otro espacio, y es que siempre estamos creciendo, como que no para de haber cosas y más cosas”, recordó María Fernanda Ramella, hija de Carlos Alberto y Marta.
Ella, junto a sus dos hermanos Gustavo y Santiago, son los dueños de Acoplados Villa María, nombre que tiene el negocio a partir del fallecimiento de su padre, mientras que su madre, ya también fallecida, acompañó el nuevo nombre de la firma por varios años más. Pero, además, trabaja una prima y un sobrino de ellos, “así que somos básicamente un negocio familiar que va para tres generaciones”, afirmó.
Especialidad de la casa
Sobre la especialización de los repuestos que venden, dijo: “Nuestro rubro está enfocado a acoplados y camiones. Originalmente, empezó más hacia los acoplados, solamente, pero después, poco a poco, se fue anexando para repuestos específicos de motor para camiones, sobre todo de Fiat, Mercedes, algo de Scania... En fin, es amplia la gama de productos que vendemos”, señaló.
El local, situado justo en la esquina de Alvear y Las Heras, pintado de blanco y con vivos azules, parece un local sencillo y modesto, pero, cuando uno entra, adentro es un gran espacio lleno de mercadería, rebosando por todos los rincones de un lugar que aún conserva ese ambiente de negocio familiar, con aroma a tiempo, pero también de evidente crecimiento.
María Fernanda dijo que el negocio, durante estos 46 años, sigue creciendo constante e inevitablemente, ya que “cada vez tenemos más variedad de productos para vender y siempre vamos poniendo un entrepiso, y otro entrepiso, porque vamos comprando stock cada vez más”; sin embargo, sobre cómo viven la situación económica, expresó lo siguiente: “Nosotros hemos vivido y transitado las distintas crisis que hubo y con distintos gobiernos. Aunque, por suerte, nuestro rubro nunca para, porque involucra a los camioneros, la cosecha, la leche, etc. De hecho, en pandemia fuimos designados como servicio esencial, por lo que no paramos nunca, salvo solo 3 o 4 días”.
Y añadió que, “por suerte, aunque ha bajado el consumo, nuestro sector tiene siempre movimiento y trabajamos de acuerdo a los tiempos de los sectores del campo. Obvio, ha ido bajando el consumo, y la inflación la contrarrestamos comprando más mercaderías, porque lo nuestro no se echa a perder. Y siempre ahí, poniéndole el pecho, pero afecta la incertidumbre del dólar y demás temas económicos que vivimos. En mi opinión, creo es un desastre lo que está haciendo este Gobierno, porque todo lo que ha hecho es ir para atrás y nos afecta, por supuesto. Ahora estamos en plena cosecha y nuestro trabajo sube, pero luego va a bajar, inevitablemente, en dos meses, como diciembre, que está muerto, y otros meses también muy flojos”
La clave del éxito
Respecto a las claves de ser un negocio de éxito y atender bien a los clientes, se expresó con mucho sentido del humor.
“Mis hermanos no son de los más simpáticos para atender (risas), pero saben todo, cada detalle, cada cosita; mis hermanos pueden estar media hora explicando detalles de mecánica, hasta los mecánicos les consultan a ellos. Y yo y mi prima Érica somos la parte más social, en la parte de atención más amable, ja. De hecho, estamos muy agradecidos por la confianza que nos tienen nuestros clientes, con quienes tenemos una relación muy de familia; tomamos mate, atendiéndolos siempre y hasta en día domingo. La verdad que es un honor y nos pone muy felices seguir con el negocio que crearon nuestros padres”.
Y antes de que el fotógrafo les tome una foto, María Fernanda, en nombre también de sus hermanos y los familiares que ahí trabajan, les deseó un muy feliz día a todos los colegas repuesteros, “esperando que todas y todos pasen un lindo día, y con ganas de que a todos nos vaya bien y mejore todo”.
