28 de abril - Día del Repuestero - DEMBER - Una firma con 8 años de existencia que continúa una larga historia detrás de sí, y quienes estuvieron largos años trabajando el rubro de los repuestos
Repuesteros de corazón, abriendo otros caminos
DEMBER es una bulonería y ferretería que tiene una rica historia detrás de sí. Originalmente, este negocio estuvo en la calle Catamarca, y después se mudaron a avenida Alvear 61. Se llamaba La Casa del Bulón y era, básicamente, no solo una bulonería, sino la bulonería más conocida e importante de la ciudad. Luego la compraron y pasó a llamarse NG bulones, y sus dueños fueron Carlos Nicoletti y Lorenzo Gorno, quienes son los actuales dueños de la repuestera de autos Vetaro.
Precisamente, dos personas que trabajaron casi 20 años en Vetaro, Pablo Bertello y Ricardo De Marchi, son los propietarios de DEMBER. De hecho, uno de los dueños de Vetaro es suegro de Pablo. Y nada, resulta que todo se conjuntó un día para que existiera la oportunidad de comprar la bulonera, y entonces Bertello invitó a De Marchi a comprar juntos la firma y comenzar a andar un nuevo camino, que inició en 2018.
Cabe decir que el nombre DEMBER surge de la convincción de las primeras tres letras del apellido de sus socios.
“Yo toda la vida fui repuestero, como mi socio. Primero comencé en la venta al público y muté a la parte de compras. Pero un día sentí la necesidad de independizarme. En realidad, compramos el negocio en 2018, primero empecé yo solo, con un chico que me ayudaba a armar las estanterías, pero al poco tiempo le ofrecí a Ricardo sumarse, no tanto por el dinero, sino para tener un apoyo, y sabía que esto podía crecer, como está sucediendo, y la verdad que muy contentos porque estamos creciendo”, expresó.
Y sí, DEMBER ha crecido y sigue creciendo. Hoy es un amplio grupo de personas trabajando en este rubro tan especial, y está en marcha un plan de agrandamiento de la sede de Alvear, del cual no se pueden dar detalles aún, “pero que seguramente pronto habrá noticias”, como nos cuenta Pablo.
“Somos un equipo de 13, con miles de productos a ofrecer, con dos viajantes, y no enfocamos como una bulonería y ferretería industrial, pero igual tenemos un canal directo al público y al consumidor final. Y estamos muy contentos, porque estamos con el proyecto de agrandar el negocio en el mismo lugar, ya que los inquilinos con los que compartíamos la propiedad se van y nos han ofrecido el espacio, que será tres veces más grande”, contó.
Actualidad compleja
Respecto a las ventas hoy en día, aunque están bien, y por lo cual son importantes como para que estén pensando en agrandarse, no son del todo buenas, tal cual detalló Pablo: “No son malas, hay una caída del consumo importante, del 20 o 30%, como mínimo, pero como que la venta está estacionada. Este mes va bien, pero el anterior fue en bajada, y el anterior algo similar, pero distinto, como con altas y bajas, es como que el consumo está irregular”.
“Es difícil decir qué tan bien o mal está la situación. El dólar está estancado, su valor no es del todo real. Es como que hace algo más de un año, con ese tipo de cambio, el poder adquisitivo era uno y con relación al valor ahora es otro. Para medir bien cómo está mi situación, es por cantidad de piezas vendidas, y ahí sí cambió. El año pasado vendías 10 amoladoras y ahora vendo 7. El tema es que, con la inflación de antes, la gente compraba mucho más porque el valor de la plata con la inflación tan alta valía mucho menos mes a mes, y ahora, con esta cierta estabilidad inflacionaria, no salen a comprar y comprar como antes lo hacían. Hoy compran por necesidad, no por previsión”, dijo.
En este sentido, señaló que, al menos desde su punto de vista y desde lo que es DEMBER, “siento que la economía, a pesar de como está, es como que estamos en un país más normal y las empresas son más prolijas y están mejor organizadas, con una economía más real, donde la previsibilidad de los precios ayuda a trabajar mejor, sin tanto apuro”.
Por último, agradeció a sus clientes, “a quienes nos debemos, porque nosotros nos caracterizamos por darles un buen servicio, y si tengo que venir fuera de hora, para ayudarles, lo hacemos. Siempre buscamos darle una mejor atención. Es lo que le transmitimos a nuestra gente, porque nosotros también estamos en el mostrador. En fin, profesamos el buen ejemplo. Y a los repuesteros en su día, que tanto tiempo hemos sido sus colegas, les envío una felicitación, porque aunque ya no estemos del todo en ese rubro, lo estuvimos mucho tiempo mi socio y yo”.
