SENTIDAS PALABRAS
El padre José Miguel Marengo y su recuerdo de Francisco
El sacerdote que por años estuvo al frente de la iglesia de los Trinitarios en esta ciudad, José Miguel Marengo, quien hoy se encuentra desarrollando su misión pastoral en Bolivia, escribió en su cuenta de Instagram: “Querido Padre y Pastor Francisco, como el Señor, nos dejaste un gran legado, con tus palabras y en especial con la vida. Nos invitaste a construir una Iglesia pobre para los pobres. No basta con leerte, interpretarte, o comentarte, el desafío es llevar a la práctica tu estilo de vida, en tu forma de vivir el Evangelio, que debe ser el de Jesús”.
“Nos invitaste a salir a las periferias, yendo tú primero. A estar con los últimos, estando tú antes. A visitar a los presos, visitándolos vos primero… Y así siempre primero y por delante. Si algo nos pedías en nuestro ministerio es porque vos ya lo vivías. Pusiste la mirada en el Dios de la misericordia y el amor…”, señaló en su posteo.
Y agregó: “Tuve la gracia de conocerte personalmente, cuando eras arzobispo de Buenos Aires, luego cardenal. Y también poder rencontrarnos en Roma, el 8 de noviembre de 2019, en una audiencia que nos diste a los de la Pastoral Carcelaria que participamos de un encuentro, ahí, en tu casa. Y este día nos encontramos personalmente, donde recibiste un presente de las personas privadas de libertad, del Penal San Roque, de Sucre, Bolivia, que hicieron para vos, con una carta personal de ellos, que luego nos respondiste. Recuerdo la atención que pusiste al contarte del regalo. Tuviste una mirada envolvente, mostrando interés, y feliz de recibir este regalo”
“Nos has dejado un legado de vida y un estilo evangélico cercano a los orígenes, que nos invita a volver al Evangelio, a Galilea, al primer amor. Bajaste la Iglesia, Pueblo de Dios al pueblo, a los pobres, al lenguaje sencillo de la gente, en tus expresiones y gestos. Me he identificado siempre con ese modelo de Iglesia, lejos de todo poder y privilegios. Difícil de vivir, pero como camino necesario para ser creíbles y cercanos a la gente, y en especial, a los últimos y más necesitados. Solo decirte gracias y hasta siempre, hasta la vida eterna, reservada para todos, quienes quieran vivir el Evangelio en amor y servicio a los Hermanos”, concluyó.
