JUDICIALES
El fiscal Bosio ordenó allanar la sede de la Fuerza Policial Antinarcotráfico luego de que una protesta fuera reprimida
El conflicto que vienen sosteniendo los afiliados a la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (AGEPJ) en apoyo a sus demandas, alcanzó ayer su punto más caliente después de varios días, cuando la Asamblea se trasladó desde los Tribunales a la vecina sede de la Unidad Judicial, donde recorrían los pasillos batiendo palmas y haciendo sonar sus bombos. En esas circunstancias fueron reprimidos con gas pimienta o gas lacrimógeno.
Visiblemente afectados, varios trabajadores salieron a la calle, según se puede apreciar en videos a los que tuvo acceso elDiario.
Los asambleístas resolvieron volver a sesionar en el hall de ingreso al edificio de Tribunales, mientras una comitiva se dirigía al despacho de la fiscal Juliana Companys, quien le señaló que sería el fiscal René Bosio quien se haría cargo de la situación.
Momentos después, Bosio se hizo presente en la nutrida Asamblea, pidió la palabra y expresó que estaba dispuesto a investigar lo ocurrido. "Es una situación grave, que no dejaremos pasar", afirmó ante los presentes. Y añadió que para proceder a investigar necesitaba que alguien formulara una denuncia.
Este medio pudo saber que, efectivamente, la exposición de lo ocurrido se hizo en la Fiscalía de Tercer Turno a cargo de Bosio, por secretaría de Soledad Pepino.
La denuncia da cuenta que, en horas de la mañana, en circunstancias en que se llevaba a cabo una protesta de los empleados y empleadas judiciales y cuando se manifestaban en la Sede de la Unidad Judicial, habrían sido agredidos por persona/s no identificadas con un gas irritante, que les provocó tos e irritación en la vista, según fuentes allegadas a los hechos.
Ante ello, el fiscal ordenó la presencia de efectivos de la Policía Científica para el relevamiento del lugar mediante una inspección ocular, el relevamiento de las cámaras públicas cercanas a los edificios, un croquis, fotografías y videos. Posteriormente, pasó a recibir testimonios de empleados judiciales que estuvieron en la manifestación.
Con todos esos elementos, Bosio dispuso finalmente el allanamiento de la sede de la Fuerza Policial Antinarcotráfico, ubicada en el ingreso de la Unidad Judicial de Villa María. Al cierre de esta edición, en la Fiscalía se seguía trabajando en torno al tema y se desconocía el resultado de las medidas tomadas hasta el momento.
