En una arteria de Las Playas desde hace un año se terminó la paz y la seguridad
Una calle infernal
Es en Panamá al 900, donde vecinos sufren día tras día con los disturbios y los robos, dicen, desde la llegada de unos nuevos vecinosA la Redacción de elDiario llegaron desde hace unos días varios reclamos de vecinas y vecinos del barrio Las Playas, específicamente entre los que viven en la calle Panamá, sobre todo en la cuadra que está entre las calles Uruguay y Ecuador. Un lugar específico del barrio que, hasta hace alrededor de un año, se vivía muy tranquilo, en paz y seguro.
Pero según relatan quienes ahí viven desde hace muchos años, todo cambió radicalmente cuando se mudaron unos nuevos vecinos, dos jóvenes que, de acuerdo a lo que se informó, “todos los días hacen fiestas, haciendo mucho ruido y poniendo música a todo volumen todas las noches, y en donde entra y sale gente todo el tiempo, y por lo mismo van y viene con motos y autos provocando disturbios a toda hora”.
Sin embargo, no solo queda en eso, ya que según diferentes vecinos que fueron entrevistados por este medio, también han aumentado los robos a sus casas, “e incluso los hemos visto llevándose cosas, bicis y hasta motos de algunas de las viviendas”. Y afirman que, de hecho, “hay varias denuncias ante la autoridad correspondiente por robo, y ratificadas también”, y otras tantas denuncios por ruidos molestos y por los escándalos que hacen todas las noches y, por lo cual, los vecinos no pueden dormir.
Panamá infernal
“Eso es Panamá al 900. Los que vivimos acá somos de toda la vida. Sabemos que estos chicos, aparentemente dos hermanos, compraron esta casa, no sé si ellos son los propietarios o sus padres. No sabemos bien, pero se rumorea que un pariente de ellos, dicen que el abuelo, es comisario de la Policía. Yo ya sufrí dos robos de bicis, cascos y llaves de los autos. Mi casa está pegada a estos chicos. No vi que fueran ellos, pero otros vecinos ya sufrieron robos desde su llegada, y hay una chica que los vio cómo le sacaron la moto de la casa. Yo ya los denuncié y ratifiqué la denuncia. Pero no pasa nada, viene la policía y solo sacan fotos, lo mismo cuando se denuncia por disturbios entre la semana. Esto no es vida. Yo tengo niños y no puedo dejarlos que salgan a la calle porque con ellos es un peligro”, señaló una vecina que, como todos los consultados, prefirió omitir su nombre por miedo.
Otra vecina de la misma calle, señaló que “desde que están se terminó la paz en toda la cuadra, todas las noches de la semana con ruido de música y motos con escapes libre, una locura, ya no se puede vivir, y menos dormir. La Policía viene, bajan el volumen, luego se va, y vuelven a subirlo. Salimos de casa con miedo. Ya casi nadie camina en el barrio”.
“Me uno al reclamo de todos los vecinos debido a los acontecimientos que suceden desde hace muchos meses, y todo es desde que se mudaron esos nuevos vecinos, quienes no tiene ningún respeto alguno por la convivencia vecinal. La mayoría somos propietarios de años y jamás vivimos algo igual. Encima ha sucedido una seguidilla de hurtos, y creemos que roban a través de los techos, porque ya se los vio caminando a ellos. La autoridad tiene que darnos una solución ya”, dijo desesperada otra vecina, quien añadió “hablan y gritan en la vereda como locos, y traen perros agresivos, uno incluso, ya atacó a una nena, por lo que ni nuestros hijos puede salir a jugar a la calle tranquilos”.
Otra propietaria, que también vive en la calle Panamá, expresó que “el problema de los disturbios y ruidos es de lunes a lunes, no se termina nunca, no nos dejan descansar. Acá hay gente que se levanta muy temprano para ir a trabajar, algo que evidentemente en esa casa nadie hace. Ni se diga los hechos delictivos de robos, robos y más robos. Estamos desesperados, no se puede vivir así. Es como si durmieron mientras la gente trabaja y vuelve a empezar el escándalo nocturno cada noche”.
