Fernanda Moyano es una comunicadora nacida en Oliva, que vive hace más de dos décadas en Roma y cuenta lo que se está viviendo allí
“El mensaje de Francisco hizo regresar mucha gente a la Iglesia”
Gente que llega de todas partes, algunos acampan..., y también se concentran los locales, que sentían la cercanía con “el obispo de Roma”“Estuve estos dos últimos días en la Plaza de San Pedro y es muy importante la cantidad de gente que va llegando; hay gente que pasó la noche, se ven carpas, aunque no sé si le dejarán seguir acampando allí... Es verdad que ya había mucha gente en Roma, porque el fallecimiento del pontífice coincidió con la Pascua y muchas personas ya estaban aquí, pero además de turistas se puede ver a romanos que, al conocer la noticia, comenzaron a dejar sus cosas para encaminarse hacia el Vaticano”, comentó Fernanda Moyano en diálogo con laRadio 90.1.
La periodista, nacida en Oliva y radicada en Roma desde hace más de 20 años, indicó que “ya están vallando cada vez más las calles y se empieza a desviar el tránsito también”.
-Y se espera que llegue mucha más gente. Hay pasajes a Roma agotados en varios países...
-Sí, se espera a unas 500.000 personas, aunque no hay una plaza que pueda albergar esa cantidad de gente. Pero bueno, son cálculos que se hacen a base de lo que fueron también otros funerales, como el del Papa Juan Pablo II.
-Esa gente que llegó y está detrás de las vallas, ¿ya puede circular ante el féretro?
-No. El cajón está en la Capilla de Santa Marta, o sea, está ahí en el Vaticano. Y mañana miércoles (por hoy), ya se va a llevar a la Basílica de San Pedro. Ahí fuera está juntándose la gente, en Plaza de San Pedro, pero también hay una larga calle que se llama la Vía de la Conciliación, que es por la que uno entra a esa zona y bueno, eso también se puede llenar de gente, como todas las calles aledañas. Pero no va a ser una sola concentración, no hay un lugar para eso.
-Sabemos que el Papa, además de ser la máxima autoridad, de ser quien ocupa el Sillón de Pedro, es el obispo de Roma. En esa ciudad, particularmente, ¿cómo se lo veía a Francisco? ¿Cómo veían a su obispo los romanos?
-Era un Papa cercano a la gente y que se salía muchas veces de los protocolos. Si él quería comprarse anteojos, no es que los pedía y ordenaba que se lo trajeran; no, se iba a una óptica. Le gustaba salir, como también le gustaba llegar de improviso a una cárcel o a visitar alguna iglesia o algún amigo. Y la verdad es que acá todos tomamos la noticia con tristeza y sorpresa, sobre todo después de haberlo visto el Día de Pascua. Y yo creo que los romanos lo notaban muy cercano. Y a eso lo ves en la gente que llega, gente que se ha convertido, que estaba al otro lado de la iglesia y que se ha convertido, porque lo escuchaba. El mensaje de Francisco hizo regresar mucha gente a la Iglesia. Creo que ha hecho un cambio y la gente ha sentido esa cercanía. Y es lo que en todos los medios de aquí también recalcan, esa gran cercanía con la gente. Como él lo decía a los sacerdotes: la Iglesia está en la periferia, vayan a buscar, hay que salir a buscar...
-¿Cómo creés que sigue la historia de la Iglesia después de todo lo que batalló Francisco contra la Curia Romana, con lo más enquistado, con lo más antiguo, con lo más retrógrado? Más allá de que nombró a la mayoría de los cardenales que entrarán al cónclave a elegir a su sucesor.
-Eso trae esperanza porque se supone que sería alguien que sigue el camino del Papa Francisco. Aunque, aquí hubo batallas muy duras dentro de la Iglesia y hay gente que todavía no acepta esa apertura, por eso es que no sabemos realmente cómo será el nuevo Papa. Está la parte de la Iglesia que es muy conservadora y que no lo aceptaba a él. Una parte de ellos, en Alemania. Recordemos al Papa Benedicto XVI, aunque creo que lo suyo Benedicto fue más por una cuestión de falta de fuerzas o apoyos para poder abrirse, para poder luchar contra toda esa parte de la Iglesia. Aunque ahora los veo más unidos. Incluso escuchando otros párrocos que no estaban muy de acuerdo con la línea de Francisco, están rescatando su figura, el diálogo interreligioso que no se cansó de pregonar. Recordemos que mandó dos veces al cardenal Matteo Zuppi a Rusia para dialogar con la Iglesia Ortodoxa con el fin de llegar a un entendimiento para Ucrania y algo logró. Creo que también deja ese legado del diálogo como instrumento.
-Nombraste al cardenal Zuppi, tal vez uno de sus preferidos, que no aparecen entre los más nombrados como posible sucesor...
-Es un cardenal al que uno lo encuentra por la calle. Yo lo he encontrado en Termini (una estación de trenes de cercanía) muchísimas veces. Lo he encontrado, pero un montón de veces pasa desapercibido. Uno porque lo conoce, porque conoce su cara, sí, yo creo que también es magnífico, se movía también como el Papa Francisco, pero sinceramente no sabemos quién será el nuevo Papa.
-Bueno, entonces, mañana quienes están en esa especie de vigilia, podrán moverse...
-Mañana, a partir de las 9 ya se va a poder ingresar a la Basílica. Y el sábado 26, también a las 10, va a ser la Santa Misa en la misma Basílica, con el cuerpo del Papa presente. Y el lunes también hubo en la Iglesia argentina donde se rezó un Rosario y se ofició una misa también por el Papa. Estuvo el embajador argentino ante la Santa Sede, pero nos congregamos allí no solo argentinos, había italianos..., estaba lleno también el templo.
-Gracias, Fernanda, por acercarnos de alguna manera todo eso que estás viviendo tan de cerca.
-Es un gusto y aprovecho este contacto para enviar saludos a toda la gente de Oliva y también de Villa María.
