El adiós a Francisco - Al día siguiente de estar presente en la Misa de Pascua, dar un mensaje y recorrer la Plaza de Pedro -por última vez-, perdió la vida Jorge Bergoglio

Murió el Papa argentino y de los pobres

Gran conmoción mundial ha causado esta noticia, luego de que el Sumo Pontífice fuera dado de alta hace unas semanas por una infección respiratoria
martes, 22 de abril de 2025 · 07:30

El Papa Francisco falleció este lunes a los 88 años, a las 7.35, hora de Italia  según anunció el cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano.

"Queridos hermanos y hermanas, con profundo pesar debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco", declaró en un comunicado.

 Y añadió: “Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino”  Francisco, o Jorge Bergoglio, murió como consecuencia de un colapso cardiovascular y apoplejía cerebral, según informó la Oficina de Prensa del Vaticano.

El Sumo Pontífice murió  mientras dormía en su residencia de Santa Marta, en Roma.

De acuerdo al informe médico difundido por el sitio Vatican News, Francisco sufrió un "colapso cardiovascular irreversible" y un "derrame cerebral".

Las causas del deceso fueron comprobadas mediante un electrocardiograma tanatológico realizado por el profesor Andrea Arcangeli, director de la Dirección de Sanidad e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano.

En este sentido, la Oficina de Prensa de la Santa Sede indicó que el exarzobispo de Buenos Aires presentaba antecedentes de insuficiencia respiratoria aguda en neumonía bilateral multimicrobiana, bronquiectasias múltiples, hipertensión y diabetes de tipo II.

 

Internación previa

Jorge Bergoglio estuvo internado desde el 14 de noviembre (37 días) en el Hospital Policlínico Gemelli de Roma por una insuficiencia respiratoria, una neumonía bilateral y una bronquitis, al tiempo que fue sometido a ventilación mecánica no invasiva.

A lo largo de su estadía en el nosocomio, el Sumo Pontífice permaneció en estado crítico, pero luego se recuperó de manera paulatina hasta que el 23 de marzo recibió el alta y fue trasladado al Vaticano.

Ese día salió en silla de ruedas y de manera sorpresiva al balcón del centro de salud, donde agradeció las oraciones a los fieles.

Sin embargo, esa no fue la única vez que corrió riesgo su vida. En 2021, el religioso fue intervenido quirúrgicamente por un problema en el colon, mientras que en 2023 recibió asistencia médica por una infección respiratoria.

Más tarde, en ese mismo año, se le realizó una nueva por operación como consecuencia de una hernia en el abdomen.

Cabe recordar que los  pulmones del Papa han sido su talón de Aquiles desde su juventud. A los 21 años sufrió una grave infección respiratoria que obligó a los médicos a extirparle el lóbulo superior del pulmón derecho.

Y aunque se recuperó por completo, especialistas indicaron, que se puede perder un pulmón y vivir con uno solo, eso no es un problema para la mayoría de los pacientes. De hecho, el Papa -durante años- lo solucionó bien. Pero el inconveniente radica en que la cicatriz que le quedó al Pontífice de esas lesiones, con el tiempo, “se llenaron de bacterias”, provocándole con la edad problemas respiratorios”.

 

El testamento

El Vaticano publicó el testamento espiritual del Papa Francisco, que falleció a los 88 años a causa de un colapso cardiovascular irreversible y un derrame cerebral.

El Sumo Pontífice escribió la misiva el 29 de junio de 2022 en su residencia de Santa Marta, ciudad de Roma.

"En Nombre de la Santísima Trinidad. Amén", comienza Francisco, quien "sentía que se acercaba el ocaso de su vida terrenal, y con viva esperanza en la Vida Eterna". Manifestó "su voluntad testamentaria solo en cuanto a su lugar de sepultura".

"Mi vida y mi ministerio sacerdotal y episcopal los he confiado siempre a la Madre de Nuestro Señor, María Santísima", afirmó el exarzobispo de Buenos Aires.

En este sentido, "pido que mis restos mortales descansen esperando el día de la resurrección en la Basílica Papal de Santa María la Mayor".

Jorge Bergoglio deseaba que su "último viaje terrenal termine en este antiquísimo santuario mariano, al que acudía en oración al inicio y al final de cada Viaje Apostólico, para encomendar confiadamente mis intenciones a la Madre Inmaculada y agradecerle sus dóciles y maternales cuidados". 

De acuerdo al documento, la petición del jefe de la Iglesia Católica era que "su sepulcro" se realice "en el nicho de la nave lateral entre la Capilla Paulina (Capilla de la Salus Populi Romani) y la Capilla Sforza de la citada Basílica Papal".

El Papa detalló que el féretro "debe estar en la tierra" y que sea "sencillo, sin decoración particular y con la única inscripción: Franciscus". 

A su vez, señaló que los gastos correrán por cuenta de "la suma del benefactor que he dispuesto": "Será transferida a la Basílica Papal de Santa María la Mayor y para la cual he encargado las oportunas instrucciones al arzobispo Rolandas Makrickas, Comisario Extraordinario del Capítulo Liberiano".

"Que el Señor dé una merecida recompensa a quienes me han amado y seguirán rezando por mí. El sufrimiento que se hizo presente en la última parte de mi vida lo ofrecí al Señor por la paz mundial y la fraternidad entre los pueblos", concluyó el testamento.

 

Un día antes

Sorpresivamente, el Papa tuvo su última aparición pública el pasado domingo 20 de abril, durante la Misa de Pascua, en la que, aunque visiblemente debilitado, participó desde el balcón central de la Basílica de San Pedro. Allí pronunció la tradicional bendición “Urbi et Orbi”, dejando un mensaje contundente en favor de la paz y la libertad religiosa.

Sentado en silla de ruedas y sin cánulas de oxígeno, Jorge Mario Bergoglio llamó a garantizar la libertad de religión, pensamiento y expresión como condiciones esenciales para la paz. “No puede haber paz sin libertad religiosa y respeto por las opiniones de los demás”, aseguró ante unos 35.000 fieles congregados en la Plaza de San Pedro.

 

Su legado

El pontificado de 12 años del Papa Francisco puede definirse como una etapa de transformación profunda en la Iglesia Católica. Jorge Mario Bergoglio, el primer Papa jesuita y latinoamericano, asumió el trono de Pedro el 13 de marzo de 2013 con un estilo directo, austero y pastoral, que lo distanció de sus predecesores y marcó una nueva era. Su legado se construyó sobre procesos de cambio, apertura y compromiso social, más que sobre logros personales.

Desde aquel saludo inicial en la Plaza San Pedro como “obispo del pueblo”, Francisco buscó estar cerca de las periferias, tanto geográficas como existenciales. En estos 12 años, el Papa argentino impulsó reformas estructurales en la Curia, reconfiguró el mapa del poder eclesial, abrió puertas al laicado y a las mujeres, enfrentó los escándalos de abusos con nuevas normas de rendición de cuentas y predicó la fraternidad en un mundo fragmentado por conflictos.

La misionariedad y la sinodalidad fueron dos ejes de su pontificado. Francisco promovió una “Iglesia en salida”, centrada en el servicio, abierta al diálogo interreligioso y capaz de escuchar al Pueblo de Dios. En esta línea, convocó dos sesiones del Sínodo sobre la Sinodalidad, incorporando por primera vez a laicos y mujeres con derecho a voto, y creó comisiones para estudiar el diaconado femenino.

También reformó la Curia Romana con la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, donde priorizó la evangelización y otorgó responsabilidades de gobierno a no clérigos. En este marco, se destacó el nombramiento de mujeres en cargos jerárquicos inéditos, como la hermana Raffaella Petrini como gobernadora del Estado Vaticano.

El Papa de los pobres, el que pidió por la paz mundial, el que  llegó del fin del mundo, de la Argentina, deja un pontificado marcado por el impulso a una Iglesia más humilde, más cercana y más comprometida con los desafíos del siglo XXI. Sus palabras clave -misericordia, fraternidad, sinodalidad, diálogo, inclusión- sintetizan un proceso histórico abierto que aún no ha dicho su última palabra.

 

Posibles sucesores para encabezar el Vaticano

 

Cardenal Pietro Parolin, italiano, diplomático del Vaticano.

Parolin, uno de los favoritos de los apostadores, es visto como un candidato de consenso entre progresistas y conservadores. Ha sido diplomático de la Iglesia durante la mayor parte de su vida y se desempeñó como secretario de Estado del Papa Francisco desde que este asumió en 2013.

Cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, español.

Omella es un hombre que sigue la huella del Papa Francisco. Modesto y bondadoso, vive humildemente a pesar de su alto rango y dedica su carrera en la Iglesia al cuidado pastoral, promoviendo la justicia social y encarnando una visión compasiva e incluyente del catolicismo.

Cardenal Peter Erdö, húngaro.

Si Peter Erdö es elegido, inevitablemente será visto como un candidato de consenso: alguien del campo conservador que, sin embargo, ha construido puentes con el mundo progresista de Francisco.

Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella, francés.

Según la prensa francesa, en algunos círculos católicos franceses se le conoce como Juan XXIV, en una referencia a su parecido con el Papa Juan XXIII, el Papa reformista de cara redonda  la década de 1960.

Cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos, maltés.

Grech proviene de Gozo, una pequeña isla que forma parte de Malta, el país más pequeño de la Unión Europea, pero de sus modestos comienzos ha ido pasando a grandes cosas. Francisco lo nombró secretario general del Sínodo de los Obispos, un puesto de peso dentro del Vaticano.

Cardenal Luis Antonio Gokim Tagle, filipino.

A Tagle se le suele llamar el “Francisco asiático” debido a su compromiso con la justicia social y, si es elegido, sería el primer Pontífice de Asia. En el papel, parece tener todos los requisitos para ser Papa.

Cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, ghanés, funcionario del Vaticano.

Desde sus humildes comienzos en un pequeño pueblo africano, el cardenal Peter Turkson ha logrado grandes cosas en la Iglesia, lo que lo hace un candidato para convertirse en el primer Papa del África subsahariana.

 

Libros de -y sobre- Francisco

Jorge Mario Bergoglio es autor de 12 libros antes de convertirse en Papa, mientras que están a su nombre un total de 20 obras durante su pontificado, entre las que se encuentran constituciones apostólicas, exhortaciones apostólicas, cartas encíclicas y motus propios. Esto hace un total de 32 escritos a lo largo de sus casi nueve décadas de vida.

Entre los libros que escribió antes de convertirse en el Sumo Pontífice, los más destacados son “La Nación por construir. utopía, pensamiento y compromiso” (2005), que agotó en 15 días la primera edición de alrededor de 2.000 ejemplares, y “Sobre la acusación de sí mismo” (2005), que trata el tema de la religión, la fe y la Iglesia Católica en el siglo XXI. Ambos son considerados como dos de sus mejores trabajos. En el tiempo en el que fue Papa, los escritos más famosos del argentino son los siguientes: La carta encíclica “Lumen Fidei” (2013), publicada cuatro meses después de su ascenso al poder; “Laudato si” (2016), su segunda encíclica que trata sobre los problemas del cambio climático; y “De los pobres al Papa, del Papa al mundo” (2022), un libro de respuestas del Papa Francisco a preguntas de personas sin hogar. Cabe destacar que además se han escrito innumerables biografías, como lo son “Francisco. Vida y revolución”, de Elisabetta Piqué; “Papa Francisco. La cultura del encuentro”, de Diego Fares, “Puntero de Dios”, de Loris Zanatta. Y recientemente, el laureado novelista español Javier Cercas, ateo confeso, escribió una novela, donde el Papa Francisco es el protagonista. Se titula es “El loco de Dios en el fin del mundo”, y tiene la particularidad de que el autor tuvo la asesoría directa del Sumo Pontífice y del Vaticano.

“A pesar de las diferencias que hoy resultan menores, haber podido conocerlo en su bondad y sabiduría fue un verdadero honor para mí”.

“Fue el rostro de una iglesia más humana, con los pies en la tierra sin dejar de mirar el cielo. Te vamos a extrañar Francisco, la tristeza es infinita”.

“Buscó de forma incansable llevar el amor donde existía el odio, la unión donde existía la discordia y la comprensión de que somos todos iguales”.

“El Papa Francisco fue el raro líder que nos hizo querer ser mejores personas. Y nos recordó que todos tenemos obligaciones morales con Dios y entre nosotros”. 

“Con gran tristeza, Jill y yo nos enteramos del fallecimiento de Su Santidad el Papa Francisco. Fue un líder único que lo precedió”.

“El Papa Francisco fue un humanista que estuvo cerca siempre del más humilde, de los pobres. Todavía el día de ayer su mensaje fue por la paz. Es una pérdida dolorosa”.

“Tuve el privilegio de disfrutar de su amistad, sus consejos y sus enseñanzas, que no cesaron ni siquiera en los momentos de prueba y sufrimiento. Lamentamos profundamente la partida de Su Santidad”. 

“Recordémoslo. Seamos buena gente, hagamos lo que podamos, no seamos tan malos… y asumamos la misión que nos señaló: cuiden a los pobres, estén junto a ellos y cuiden mucho a la Madre Tierra”.

Más de