El adiós a Francisco - Alberto Bustamante, vicario de la Diócesis local, lo despidió

“El Papa brilló con intensidad”

El religioso, quien dio la misa de despedida al Papa Francisco en la Catedral anoche, habló más temprano en el programa Media Vuelta, de la Radio de elDiario, y además de expresar su sentir por la triste noticia, dejó definiciones muy importantes
martes, 22 de abril de 2025 · 08:30

? El vicario de la Diócesis de Villa María, Alberto Bustamante, quien encabezó la noche de ayer la misa de despedida al Papa Francisco, fallecido a  las 3.35 de este lunes, hora Argentina, habló sobre la triste noticia, no solo para los creyentes católicos, sino para todos los argentinos y el mundo entero.

“Como decía un sabio monje benedictino, ‘para los cristianos no existen las coincidencias, sino las diosidencias’, porque Dios siempre tiene algo metidito ahí, en lo que nos sucede, en los acontecimientos, y Francisco parte justo el día después de Pascua”, comenzó diciendo.

Para el religioso, el fallecimiento del Papa lo sorprendió, “sí y no, digamos que sí, porque viéndolo ayer en la misa donde estuvo en la Plaza de San Pedro, más allá de su fragilidad, daba la sensación de que estaba recuperándose; y no, porque sabíamos que los médicos habían dicho que su frágil condición iba a convivir con él y era posible que su cuadro se agravara”.

Sobre el gran esfuerzo que el Papa realizó para estar en la Misa de Resurrección, casi como dando un mensaje en sí mismo a toda la gente, hasta el último momento de su vida, Bustamante señaló: “Cuando uno entrega la vida, y él siempre la entregó, pretender que se midiera por un tema de salud a esta altura del partido, era imposible. El Papa no se iba a medir ahora, aun con su salud complicada como estaba.  Porque, como se dice vulgarmente, él siempre estuvo ‘al pie del cañón’”.

 

Un legado de reformas

El vicario, señaló que a partir de ahora, habrá que ver el legado que dejó Francisco “quien continuó un camino de reformas de renovación, para hacer llegar el Evangelio, y su servicio al mundo, a partir del Concilio Vaticano II en la década del 60, que convocó Juan XXIII, y después continuado por Pablo VI y los Papas que le siguieron. Y creo que Francisco, propuso a la lglesia seguir ahondando ese camino de renovación, con algunas  expresiones que él las planteaba como en tema de sueños, sobre hacia donde queremos ir, de una iglesia cercana, que llegue a las periferias; de hecho sus viajes apostólicos fueron a países periféricos. Buscó esa cercanía, ese buscar salir, que la Iglesia no quede encerrada en sí misma y esté con la sacristía abierta a todos, con su mano tendida a todos”, señaló.

En este sentido, destacó que “su mensaje, su palabra, sus gestos, y diría que su actitud provocadora, buscó desinstalarnos a nosotros de la comodidad, incluso a los jóvenes, diciéndoles ‘salgan del sofá, y agarren las zapatillas’, y que dejen de pensar en sí mismos, y hagan de su vida una entrega, una ofrenda, diciendo cosas como ‘no miren la vida desde un balcón, comprométanse’”.

 

“Hagan lío”

Alberto Bustamante, sobre la recordada frase, que llegó a todos los sectores, no solo católicos, sino de otras religiones, inclusive de los no creyentes, durante la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil (2013), expresó lo siguiente: “Dijo ‘hagan lío’ y ‘sueño con una Iglesia para los pobres’, pidiendo una Iglesia en salida, y en una época muy compleja de la humanidad, donde lo que se está redefiniendo no son solamente nuevas configuraciones geopolíticas, además de económicas y sociales, sino que está en juego, y soy un gran convencido de esto, es esa gran definición de lo que significa ser una persona humana. Creo que esa es la gran pregunta a la que el Papa intentó responder siempre, destacando el legado redentor de Jesucristo. Y dentro de lo que significa su liderazgo entre los principales líderes mundiales, el Papa brilló con particular intensidad”.

 

Tomar su palabra

“En el desierto de dirigentes como la gente, a nivel  internacional y nacional, y me refiero a dirigentes de todos los ámbitos, Francisco brillaba, con la palabra justa, sabia, provocadora y orientadora, y sin lugar a duda, para nosotros, y para mi persona en particular, era una fuente, un nutriente, porque nos  llevaba a lo esencial de Jesús y de lo que es ser cristiano, y que no es tanto adherir al corpus doctrinario, o un conjunto de normas, sino fundamentalmente adherir a la persona, a la persona humana, y eso es el cristianismo”, expresó.

Contó, además, que cuando estuvo lejos de la Diócesis local, trabajando en Buenos Aires,  en un ente educativo de la Conferencia Episcopal, donde fue designado por el propio Francisco, lo trató de cerca, y dijo: “Varias veces tuve que encontrarme con él, cuando era cardenal para pedirle unas palabras u orientación, compartir problemas o angustias. Y como Papa también tuve la oportunidad de estar con él, en el Vaticano y hablar unos segundos con su Santidad”.

Finalmente, el destino, por el viaje del obispo Samuel Jofré Giraudo, hizo que Bustamante encabezara ayer su misa de despedida.