El comercio local en el nuevo escenario económico

“Una tensa calma”

Al regreso de un viaje por países de América Latina, narró experiencias y dio su punto de vista sobre la resiliencia del comerciante villamariense
miércoles, 16 de abril de 2025 · 08:37

Roberto Salomón, referente de la Asociación de Comerciantes de Villa María (Acovim), prefiere “ser cauto” antes que realizar una evaluación de la situación por la que atraviesa el sector y el impacto que pueden tener las medidas económicas emanadas del acuerdo entre Gobierno nacional y el Fondo Monetario Internacional.

En diálogo con laRadio del centro del país recordó que la zapatería que lleva su apellido lleva 62 años en el centro de la ciudad. Y desde la perspectiva que da tanta experiencia, destacó la capacidad del comercio de Villa María para superar muchas adversidades: en el plano económico, hubo palabras que marcaron épocas: Rodrigazo, Desagio, Tablita, Pesificación Asimétrica, Corralito, Segundo Semestre, Brotes Verdes, Reperfilamiento, entre otras. Ahora, la palabra es Flotación. “Pero, además de todo eso, el comercio de Villa María fue comparado durante muchos tiempos con el de Córdoba capital; no con el de Río Cuarto o el de San Francisco, con los cuales era más factible hacerlo. Teníamos 40, 50 o 60 mil habitantes y nos comparaban los precios con una ciudad de más de un millón... Después llegó la autopista y hubo que generar alternativas para que la gente de la región se sintiese atraída y no se marchase a comprar a la capital. Más tarde llegaron las grandes cadenas nacionales, e internacionales algunas, con sus precios, sus promociones y también subsistimos. ¿Quiénes? Los villamarienses. En 2001 cerraron muchísimos locales y nos quedamos fundamentalmente los que conocemos a los vecinos de la ciudad, de Villa Nueva y de la región, desde donde llega casi el 50% de los clientes”, comentó Salomón.

Y señaló: “No sé si uno se acostumbra a los golpes, aunque no es que dejen de dolerle los golpes, claro. Es muy difícil acostumbrarse, por eso, a todo esto lo estamos viendo con cautela, porque cosas mágicas, cosas rápidas, ya las hemos visto”.

“Como ciudadanos, como consumidores, hemos ido aprendiendo mucho. Estamos en una tensa calma, esperando a ver cómo reacciona el mercado”, manifestó.

Contó luego que venía de visitar países latinoamericanos: “Hace escasas 48 horas que llegué. Con mi esposa, desde que estamos juntos, que éramos chicos, teníamos la intención de conocer nuestro continente. Y esta fue la octava vez que recorrimos regiones de Sudamérica. Entonces, cuando vemos que una de las cosas que se le va a permitir a Estados Unidos, que es el gran salvador, aparentemente, a través del Fondo, es que se importen máquinas agrícolas usadas. Y bueno, esto pasó en el 78, en el 80... Nos mandaban la basura. Habíamos pasado a ser un basurero, nosotros y toda América del Sur. Comenzamos con máquinas agrícolas y podemos llegar a terminar con ropa usada. ¿Eso es bueno? Evidentemente que no. ¿La gente va a poder comprar porque es barato, sí? Pero lo que pasa es que va a dejar de tener trabajo y no va a poder cobrar un sueldo, porque a la maquinaria agrícola, a las cosechadoras, las fabricábamos acá. Y esta es la sospecha que a uno, por viejo, por caminador, le impide salir a descorchar para festejar”...

Se le preguntó si en el periplo observaron situaciones similares en otros países y respondió que “Argentina es uno de los últimos países que queda con dos o tres clases media. Las clases media, en los países que recorrimos, prácticamente no existen. O sos rico o sos pobre. Entonces, hay países que sí hablan de las exportaciones, que son mayores que las importaciones, pero no les queda más nada. Les han ido a sacar los minerales y les han contaminado todo. Ni agua, ni combustibles... No les queda más nada”.

“Argentina es privilegiada por su situación geográfica, por su gente, por su mentalidad, por un montón de cosas. Villa María también tiene algunas características que la hacen diferente. Y seguimos adelante porque abrimos el paraguas antes de las tormentas. Ahora tenemos una dirigencia joven que dialoga, la de AERCA, la de Acovim, con el municipio... Hay una apertura mental que ayudará al crecimiento. Eso es lo que democráticamente hemos aprendido. Y eso ayudará a seguir adelante, seguramente”, concluyó.