ANIVERSARIO
Una mujer adelantada
Escribe: Raúl Costa *
Es bueno siempre rescatar las figuras de aquellas mujeres que dejaron su huella en nuestra historia, que por suerte son muchísimas. La mujer estuvo durante décadas invisibilizada o, como mucho, en un segundo plano, y eso no hace justicia con tantísimas que se han destacado en diversos planos.
Una de ellas es Cecilia Grierson (foto), de la cual este 10 de abril se cumplen 91 años de su fallecimiento. Al igual que lo que sucede con María Remedios del Valle, que muchos la empezaron a conocer cuando apareció en el billete de $10.000, a Grierson se la comenzó a visibilizar cuando su rostro formó parte del billete de $2.000.
Salvo para los habitantes de la serrana localidad de Los Cocos, claro, donde vivió algunos años y dejó su impronta marcada, un paso que no pasaría desapercibido para los lugareños, lo que incluyó, entre tantas otras cosas, la donación de un terreno donde hoy funciona la escuela que lleva su nombre.
Cuando quiso ingresar a la facultad de Medicina, las autoridades se lo impidieron. La mujer no podía estudiar su carrera, toda vez que, aunque lo hiciera, les estaba vedado acceder al ejercicio de la profesión. Luchó y luchó hasta que debieron permitirle estudiar, utilizando un simple argumento. Se daba por hecho que estaba prohibido para las mujeres, pero no estaba expresamente escrito. De manera que, legalmente, no se le encontró argumento para impedirle anotarse en la carrera.
Sufrió todo tipo de bullying, de burlas, hostigamientos y rechazos, tal vez por eso vestía casi como un varón, con pelo bien corto. Para pasar un poquito más desapercibida. La cuestión es que se recibió con altísimas calificaciones, logrando finalmente el reconocimiento. Estamos hablando de fines del siglo XIX.
Auténtica precursora de la defensa de los derechos de la mujer, fundadora de la asociación médica argentina y de la asociación obstétrica nacional, creadora de la primera escuela de enfermeras de América Latina, pionera en el tratamiento de niños con discapacidades, publicó una importante cantidad de libros, se capacitó en Europa, fue ella quien estableció el uso de uniforme para las enfermeras.
Miembro honoraria de la sociedad de Bomberos Voluntarios de la Boca, tuvo la idea de colocar flores en las salas de internación, afirmando que “la salud también entraba por los ojos”. Practicaba la filantropía y, como tal, murió en la pobreza, recibiendo apenas una modesta pensión.
Hoy, hay más mujeres médicas que hombres. Pero hay que ponerse en la época e imaginarse lo que habrá sufrido Cecilia Grierson para abrirse paso en un mundo dominado de hombres que, permanente y sistemáticamente, le ponían trabas.
Murió en Buenos Aires, a los 74 años, de cáncer de útero. Cuando dejó Los Cocos, los alumnos le hicieron una sentida despedida, todos sabían que no volvería. Recordamos así a esta mujer que fue símbolo de lucha, de entrega y vocación de servicio.
* Autor del libro “Pequeñas historias, grandes personajes”. Coautor del podcast “Siete minutos de Historia”
