Elizabeth Theiler, vicerrectora de la UNVM, habló de la situación universitaria local y nacional en este nuevo inicio de clases
Universidad Nacional, en alerta
Al igual que el resto de las universidades públicas del país, la de Villa María enfrenta un nuevo ciclo lectivo con grandes desafíos, y lo hará con la fuerza y dignidad de siempreDos marchas nacionales e innumerables paros totales y parciales tuvieron que realizar las universidades nacionales para que el Gobierno les mejore, aunque sea un poco, el presupuesto para los gastos de funcionamientos en 2024, casi como si fueran migajas. Pero la situación es más difícil en cuanto a los salarios, que están muy por debajo de los índices de inflación, y en algunos casos por debajo de la línea de pobreza. Y con un presupuesto que sigue siendo, básicamente, el mismo de 2023: la realidad para este 2025 no pinta mejor. Sin embargo, los universitarios seguirán luchando por sus derechos y, obviamente, el de los estudiantes.
En este sentido, justo iniciando un nuevo ciclo lectivo, elDiario consultó a la vicerrectora de la Universidad Nacional de Villa Marías (UNVM), Elizabeth Theiler, quien dio un panorama sobre el momento actual que vive la institución.
“El nuevo ciclo lectivo ha comenzado con todos los habituales programas de formación y con todas las carreras desarrollando sus clases, incluso con la llegada de estudiantes del exterior, y con la preparación característica de nuestros docentes que reciben con la programación de todas las actividades”, señaló Theiler.
Destacó que este comienzo viene acompañado “de una preocupación que se origina de la situación económica para dar cabal cumplimiento a dicho programa. Y gracias al envión con el que venía creciendo el sistema educativo en los últimos años es que se permite que por el momento no se vea fuertemente dañada la calidad docente e investigativa; y más esta última, donde los recursos son limitados por el aumento de los insumos”.
“Es por esto que ya se vislumbre una medida de fuerza de los gremios universitarios para los días 18 y 19 de marzo, tanto el de docentes como el de nodocentes, locales y nacionales, reclamando, por un lado, la actualización salarial, porque uno de los puntos es reabrir el diálogo con el Gobierno nacional y crear una mesa paritaria, y que no se resuelva por una decisión unilateral que es la forma en que se ha dado una movilidad del salario a lo largo del último año”, destacó.
Theiler, sobre este punto, detalló que, desde una apreciación muy personal, “sobre un análisis que vengo haciendo de algunas categorías, lo que se puede ver es que la canasta básica docente tuvo un impacto muy superior al que es el índice de inflación general. Uno pone en la cuenta cuáles son las diferentes variables, ya sea el precio de los combustibles, transporte o alimentos en relación al costo de los insumos electrónicos que acompañan al desarrollo pedagógico de la actividad docente e investigativa, lo que, precisamente, es un elemento básico para la enseñanza universitaria, y que ha tenido aumentos muy por encima de una canasta básica, por lo que el impacto ha sido tremendo.
Difícil, pero trabajando
Más allá de este tema que tan bien ilustra la vicerrectora, se le preguntó sobre cómo ha sido este inicio a clases y cómo están viviendo esta difícil realidad tanto docentes, nodocentes y los mismos estudiantes, y dijo: “Más allá de que el Boleto Estudiantil, gestionado a través de Provincia y que ayuda mucho a que los estudiantes, sobre todo aquellos que viven en localidades más alejadas a Villa María, puedan viajar sin tanto gasto, e incluso a través del Foro de Rectores de Córdoba, donde se logró gestionar algunos pasajes por mes para los docentes, que ha sido de gran ayuda, el tema de quienes tienen que emigrar a la ciudad y alquilar un lugar para vivir se ha complejizado, porque ha habido una gran movilidad en relación a la oferta de vivienda”, explicó.
A pesar de estas dificultades, cuya mayoría tiene que ver con el aspecto económico, la funcionaria universitaria destacó: “Los estudiantes, de momento, están asistiendo a clases, se ven las aulas con una alta participación acorde a la inscripción a las diferentes materias, y estaremos atentos a las necesidades que vayan surgiendo con el correr de los meses y, por supuesto, siempre con las consultas permanentes en cuanto a lo que son las becas, que aunque no resuelven problemas, si ayudan un poco con las necesidades de acceder a los recursos mínimos que se necesitan para poder estudiar. Porque la universidad es gratuita, pero, a su vez, hay costos colaterales. Como sea, para salir de esta difícil situación, se sale enseñando y estudiando”.
En alerta permanente
Sobre cómo son las sensaciones que se viven en el contexto actual, dijo que hay diferentes planos, “ya que están los de nuevos ingresos, que están abocados al proceso de adaptación, y, por supuesto, en todos hay una sensación de diálogo permanente, una preocupación que se manifiesta en las reuniones que se organizan entre docentes e investigadores, e incluso entre los mismos estudiantes”.
“La situación económica de los salarios permea todo, porque verdaderamente la canasta básica docente está por debajo de los índices de la canasta básica general. Obviamente, esto afecta en muchos sentidos, y por eso estamos en alerta y los sectores gremiales y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) están discutiendo qué otras acciones se llevarán a cabo. Porque no solo pedimos una reunión paritaria por estos salarios que están por debajo de la línea de pobreza, sino que estamos transitando otro año más sin presupuesto, el cual viene arrastrando de lo que se diseñó en 2022 por el Congreso, para el 2023”. Apuesto a seguir sensibilizando el acompañamiento de la sociedad toda al sistema público universitario, que dijo presente en dos marchas multitudinarias el año pasado. Y?deseo reiterar que seguimos en alerta de manera permanente y preocupados por todo lo que esto significa, pero también seguimos apostando a que la educación pública y de calidad siga siendo el gran faro de formación de toda la Argentina”, concluyó.
