Las calles
Homenaje al gran cacique mapuche
Su nombre fue impuesto con fecha 10/12/1965, mediante Ordenanza Nº 1.184, sancionada durante la Intendencia de Porfirio J. SeppeyEl toqui Lautaro (del mapudungun toki, título que los mapuches daban a sus líderes militares), había nacido en 1534, en las8, proximidades de Tirúa, hijo de un lonko (cacique) llamado Curiñancu.
Fue el líder de la gran rebelión mapuche y la figura legendaria del territorio chileno y parte de la zona cordillerana del sur argentino, uno de los líderes indiscutidos de la Guerra de Arauco. Tras vivir como indio de servicio con los españoles, jugó un importante rol al aplicar sus conocimientos sobre la cultura hispana a favor de la resistencia mapuche.
En el siglo XVI, diversas poblaciones nativas del Nuevo Mundo hicieron frente a la expansión de la monarquía española. En el actual centro-sur de Chile fueron las poblaciones reche-mapuche quienes se opusieron con tenacidad al dominio hispano, inaugurando la llamada Guerra de Arauco. Con apenas 11 años de edad fue capturado y convertido en yanacona, o indio de servicio, en la caballeriza de Pedro Valdivia, experiencia que le dotó de un gran conocimiento de la cultura española. Fundamentalmente, se dispone de una visión hispana de Lautaro a partir de lo que informaron los cronistas del siglo XVI.

La avanzada española comandada por Pedro de Valdivia había fundado ciudades con relativo éxito y derrotado a las poblaciones nativas, sometiéndolas a la encomienda y trabajos. Durante los primeros enfrentamientos, los indios demostraron que su concepción de la guerra difería de la europea. Influenciados por la cultura inca, los reche consideraban la guerra como una batalla ritual antes que una empresa destinada al exterminio total del enemigo.
Hacia 1550, en su condición de indio sirviente, Lautaro observó los duros castigos que los españoles infligieron a los indígenas en las batallas de Andalién y Penco. Decidió abandonar a los españoles y en diciembre de 1553 apareció como el principal líder en la Batalla de Tucapel, primer levantamiento indígena de importancia en Chile. Lautaro habría adquirido protagonismo al informar en reuniones de linajes, clanes y lonkos como Colocolo sobre la vulnerabilidad de los españoles cuando se refería a las armaduras pesadas, como la inutilidad de la pólvora cuando se mojaba y las ventajas de utilizar modalidades de combate de origen hispano, como armas y caballos.
Rompiendo con las normas que regían la batalla ritual prehispánica, en la Batalla de Tucapel, Lautaro y los reches salieron victoriosos, capturando y dando muerte al gobernador Pedro de Valdivia. La elección de la localización de combate y el empleo de olas sucesivas de ataque como estrategias militares por parte del toqui Lautaro fueron cruciales para asegurar la victoria, triunfo que además puede explicarse por la importancia que poseía la institución de la guerra en la vida reche.
En febrero de 1554, dos meses después de la muerte de Pedro de Valdivia, Lautaro nuevamente demostró su liderazgo en la Batalla de Marigüeñu, donde aplastó al contingente comandado por Francisco de Villagra. Esto le permitió destruir y saquear completamente la ciudad de Concepción, práctica que será un antecedente del malón de los siglos XVII y XVIII, cuyo objetivo era obtener el máximo de bienes del grupo atacado. Solo habían quedado 38 españoles con vida. Entre 1554 y 1555, la introducción de enfermedades europeas causó estragos en la población reche. Además de una peste de tifus, se vivió durante este período una falta de alimentos que atenuó la intensidad y frecuencia de los enfrentamientos. Hacia 1556, Lautaro reinició los combates, tratando infructuosamente de avanzar hacia Santiago, logrando llegar hasta el río Maule, al ser detenido en la batalla de Peteroa. Un año más tarde, las campañas destinadas a avanzar hacia la zona central continuaron. Lautaro logró establecerse en una zona protegida, construyendo un fuerte, o malal, que le permitiría controlar la región disponiendo de recursos para lograr la expulsión total de los españoles del Valle Central. Sin embargo, los excesos y castigos cometidos por Lautaro y sus hombres en contra de los indígenas de la zona -los promaucaes- le valió la enemistad de varios caciques, que se vengaron delatándolo. En un ataque sorpresa, los españoles cayeron sobre el campamento, matándolo en 1557, con solo 23 años.
La lucha de Lautaro como defensor de su pueblo lo catapultó como un personaje legendario en la historia mapuche y chilena.
La famosa Logia Lautaro
José de San Martín, Carlos de Alvear y sus compañeros de viaje de la George Canning fundaron, en mayo de 1812, la “Logia de Caballeros Racionales”, una sociedad secreta de neto corte masónico que años después recibiría el nombre de Lautaro. Se trataba de una verdadera organización político-militar, cuyo lema era: “Trabajar con sistema y plan en la independencia de América y su felicidad, obrando con honor y procediendo con justicia”.
Pablo Neruda
El gran escritor chileno lo incorporó en sus poemas, en el conocido “Canto general”, al líder y compatriota suyo:
EDUCACIÓN DEL CACIQUE
Lautaro era una flecha delgada.
Elástico y azul fue nuestro padre.
Lautaro era una flecha delgada.
Elástico y azul fue nuestro padre.
Fue su primera edad, solo silencio.
Su adolescencia fue dominio.
Su juventud fue un viento dirigido.
Se preparó como una larga lanza.
Acostumbró los pies en las cascadas.
Educó la cabeza en las espinas.
Ejecutó las pruebas del guanaco.
Vivió en las madrigueras de la nieve.
Acechó las comidas de las águilas.
Arañó los secretos del peñasco.
Entretuvo los pétalos del fuego.
Se amamantó de primavera fría.
Se quemó en las gargantas infernales.
Fue cazador entre las aves crueles.
Se tiñeron sus manos de victorias.
Leyó las agresiones de la noche.
Sostuvo los derrumbes del azufre.
Se hizo velocidad, luz repentina.
Tomó las lentitudes del otoño.
Trabajó en las guaridas invisibles.
Durmió en las sábanas del ventisquero.
Igualó las conductas de las flechas.
Bebió la sangre agreste en los caminos.
Arrebató el tesoro de las olas.
Se hizo amenaza como un dios sombrío.
Comió en cada cocina de su pueblo.
Aprendió el alfabeto del relámpago.
Olfateó las cenizas esparcidas.
Envolvió el corazón con pieles negras.
Descifró el espiral hilo del humo.
Se construyó de fibras taciturnas.
Se aceitó como el alma de la oliva.
Se hizo cristal de transparencia dura.
Estudió para viento huracanado.
Se combatió hasta apagar la sangre.
Agradecimientos: Ligri Suarez - Fuentes: - Villa María de Antaño - “Villa María y los barrios”- Bernardino Calvo. - “Historia de la ciudad de Villa María” José Pedernera - Wikipedia - Ref.catastrales - Horacio Cabezas - Wikipedia - Nomenclatura de calles espacios públicos y monumentos “ Junta Municip. Historia VM - Infografía: R. Olcelli
