Entrevista a Analía Becker, doctora en Ciencias Geológicas, quien habló sobre la situación de Bahía Blanca

Lo que hay que saber para evitar el daño de las inundaciones

Planificar las ciudades trabajando juntos municipios y universidades debería ser la regla para evitar que la falta de coordinación entre el saber y el hacer provoquen desastres como el de Bahía Blanca
domingo, 16 de marzo de 2025 · 08:33

Analía Becker es doctora en Ciencias Geológicas y hasta su jubilación fue docente en la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables. Recientemente, fue nombrada profesora emérita por la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

En esa ocasión, respondió acerca de las causas que llevan a que recurrentemente haya poblaciones que viven tragedias por las inundaciones, como en la actualidad se dio en Bahía Blanca.

Habló también del rol de la ciencia para evitarlo, pero para ello, dijo, es necesario que las autoridades planifiquen las ciudades, teniendo en cuenta los informes sobre suelos y ríos.

Puntualmente, estas fueron las consultas a la especialista y sus respuestas.

-¿Qué reflexión puede hacer en torno a las inundaciones que vienen suscitándose en distintos puntos del país? ¿Qué aportes se pueden realizar desde la Geología?

-En primera instancia, sería importante que ciertos estudios de base sean tomados en cuenta. Principalmente, estudios geológicos de todo tipo, como en los casos donde hay ríos importantes o arroyos que, vinculados a los parámetros climáticos, sabemos que pueden traer ciertas recurrencias como los eventos que estamos observando en este momento. Esto sin dejar de considerar que la actividad del hombre ha potenciado muchos de estos eventos y sin negar que, evidentemente, hay un cambio climático, en el cual los seres humanos tenemos un peso bastante importante.

En lo que respecta a aportes desde la investigación, tanto en la Universidad de Villa María como en otras universidades, se trabaja permanentemente en propuestas de planificación del territorio, pero muchas veces hay planificaciones que han sido totalmente vulneradas por el crecimiento que tiene la población, como considero que ha ocurrido, fundamentalmente, en Bahía Blanca.

Por eso, decimos que es muy importante que haya una buena planificación con buenos estudios de base. De base geológica, que puede corresponder, dependiendo de la zona, a los estudios de suelo, a los estudios de hidrología, a los estudios hidráulicos, y que todo eso sea trabajado en conjunto con municipios para que exista una adecuada planificación del territorio.

-En esa planificación que menciona, ¿cuál es el rol que cumple la Universidad y la ciencia en particular?

-Deben actuar principalmente con la sociedad, acercarse a los sectores públicos también, como son los municipios, como son las provincias o como son los departamentos, dependiendo la distribución que tenga cada provincia.

Acá en la UNVM hay varios grupos que están trabajando en distintas áreas, algunas vinculadas a suelo, otras vinculadas a planificación de sectores, por ahí, a lo mejor, no tan grandes a nivel de territorio, pero sí vinculados, por ejemplo, a lo que fue el tema de las inundaciones.

Estos equipos están abocados a conocer bien la dinámica del río Ctalamuchita y tomar conocimiento, relevar las áreas críticas o aquellos puntos de precipitaciones que han sido recurrentes, desgraciadamente, para nuestra zona. Estos estudios son centrales para los municipios al momento de diagramar políticas públicas. Si hay una interrelación entre el sector científico que esté trabajando en una determinada área con los actores sociales de ese lugar, es muy positivo.

Porque solos, por cada lado, ya sea los municipios, las comunas o el departamento; y, por otro lado, las instituciones como la universidad o Conicet o los centros de investigación y transferencia, no tiene sentido. Aislado no tiene sentido, pero juntos se puede hacer mucho.

 

Distinguida como profesora emérita

El jueves 13 de marzo, consejeros y consejeras del Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM recibieron durante la sesión ordinaria a la doctora Analía Becker para hacer entrega formal del certificado que la designa oficialmente en la categoría de “Profesora Emérita”.

Según lo establece el reglamento aprobado por el Consejo Superior para este tipo de designaciones, esta categoría solo puede ser alcanzada por docentes jubiladas que reúnan una serie de antecedentes en términos de producción académica y que, además, tengan el interés y posibilidad de seguir realizando aportes en docencia e investigación.

Becker es doctora en Geología y cuenta con una destacada trayectoria en docencia e investigación. Ha dirigido numerosos trabajos finales de grado, especialmente en el ámbito de la Licenciatura en Ambiente y Energías Renovables, donde se desempeñó activamente en los últimos años y ha participado en el dictado de propuestas de posgrado. Su vasta experiencia la llevó a ocupar el cargo de secretaria de Investigación y Extensión en el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas, e incluso, a la actualidad, dirige e integra tanto proyectos de investigación como de extensión vinculados a su área de formación.

“Quiero agradecer al Instituto por este nombramiento que me permite seguir en vinculación, agradecer por todas las gestiones que se hicieron para que esto sea posible y permitirme seguir realizando los aportes desde mi lugar”, destacó.

La tesis que no leyeron

En 2012, Paula Zapperi, investigadora del Conicet y doctora en Geografía, publicó una tesis doctoral que anticipaba los riesgos de inundación en la ciudad de Bahía Blanca. Zapperi estudió la relación entre el crecimiento urbano y las características naturales de Bahía Blanca, ubicada en la cuenca inferior del arroyo Napostá. “La ciudad recibe el escurrimiento generado aguas arriba, lo que aumenta el peligro de inundación”. Y fue lo que pasó.