El Gobierno nacional publicó ayer una resolución refiriéndose a personas con discapacidad como “idiotas”, “imbéciles“ y “débiles mentales”

Discriminan a discapacitados y reculan por aluvión de críticas

Los hizo a través de la Agencia Nacional de Discapacidad, en una normativa sobre cómo medir la invalidez laboral, pero, ante repercusión negativa que tuvo, se echó para atrás. Antes, elDiario habló con la titular de la Dirección de Discapacidad local y con una piscopedagoga
viernes, 28 de febrero de 2025 · 07:00

El Gobierno nacional, encabezado por el presidente Javier Milei, no para de ser noticia -y la mayoría de ellas, no son muy buenas- día tras día.

Ayer volvió a serlo, luego de que la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) difundiera una resolución -la 187/2005- basada en el Decreto 843/25, anunciado en septiembre pasado,  sobre cómo se medirá la invalidez laboral, utilizando términos absolutamente retrógrados, que no se usan hace más de veinte años, y que  violan incluso acuerdos internacionales como la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.?Un papelón.

Sin vergüenza alguna, la ANDIS utilizó un lenguaje peyorativo, y podría decirse que insultante, con un enfoque médico retrógrado, para clasificar la invalidez laboral, incluyendo términos como “idiota”, “imbécil”, “débil mental” y “retardados mentales”.

En una parte del texto de dicha resolución se lee: “El idiota no atravesó la etapa glósica, no lee ni escribe, no conoce el dinero, no controla esfínteres, no atiende sus necesidades básicas, no puede subsistir solo. El imbécil no lee ni escribe, atiende necesidades elementales, pueden realizar tareas rudimentarias. El débil mental profundo solo firma, tiene vocabulario simple, no maneja dinero, puede realizar tareas rudimentarias”, e incluso hizo una escala de valores para definir a cada uno.

Quizá está de más señalar que hubo tal indignación y repercusión en redes sociales y en infinidad de instituciones y personas ligadas -o no- al ámbito de la discapacidad, y ni se diga de familias atravesadas por la misma, que el Gobierno no tuvo otra opción que recular horas después, diciendo que “desde la ANDIS queremos aclarar que la publicación de los términos en cuestión no tuvo ninguna intención discriminatoria, sino que se trató de un error derivado del uso de conceptos pertenecientes a una terminología obsoleta”, y añadió: “Es importante aclarar que esta corrección no modificará el baremo ni sus criterios de evaluación”.

 

Dirección de Discapacidad

Antes del “recule” gubernamental, elDiario habló con la titular de la Dirección de Discapacidad de la Municipalidad de Villa María, Sara Chaisi, quien además de estar al frente de este organismo tiene una hija con síndrome de Down.

“Esto es muy triste y muy ofensivo, porque es un desconocimiento de la realidad muy grande. Porque la discapacidad intelectual ha cambiado a pasos agigantados. El modelo social actual ve de otra forma a las personas discapacidad, ya no se la oculta, hay numerosas terapias para ellos, se le incluye, e incluso trabajan y estudian, incluso a nivel universitario”, señaló.

Además, dijo que “es muy lamentable que quien emite esta la resolución, que tiene que ver con un código para el manejo de una pensión no contributiva, y  si  esta se entrega o no, es gente que tiene que estar preparada. Pero parece que no, y que piensan así, porque los términos usados ni siquiera son de un modelo médico, sino de un modelo anterior, el de la prescindencia, en absoluto desuso, donde se piensa poner a estas personas discapacidad encerradas en un  jarrón”.

“Es por eso que palabras como “mogólico” ya no se usan, quizá en el vocabulario de la calle se usen, pero no de gente que trabajo dentro de la discapacidad o formada, y menos dentro del organismo más importante del Gobierno sobre este ámbito, y es muy grave. Yo creo que esto, como tantas cosas, es parte de una pirotécnica de distracción, para que nosotros nos concentremos en otra cosa y no en lo que va a pasar con las pensiones no contributivas, que es ahí donde tenemos que poner el foco, sobre qué va a pasar con las que ya están dadas, o las que se tienen que dar, y es que esto sale después de que se dijo que se van a empezar a evaluar todas las pensiones. Como sea este palabrerío, es una situación gravísima, e incluso atenta contra los derechos humanos de las personas”, indicó.

 

Visión de piscopedagoga

Por su parte, la piscopedagoga y docente Matilde Soleri, con amplia experiencia trabajando con personas con discapacidad y cuya hermana padece una, dijo con evidente enfado: “Son términos aberrantes, y es disolver años y años de luchas muy grandes para quienes tienen un familiar con discapacidad o alguien a quien se aprecia con una.  La lucha no fue fácil para eliminar estos términos denigrantes, y resulta que, ahora, el presidente, en una resolución, los retoma para justificar los recortes y el ajuste. Personalmente, no me llama la atención de Milei, alguien sin empatía por el otro, que no le importa el otro, salvo el dinero y su propia persona, y que no mira a los ojos a la gente”.

En este sentido, señaló que el presidente “no hace mucho se burló de las personas con síndrome de Down, desdibujando el rostro de un gobernador, cambiando los ojos para que pareciera con Down. Entonces, ¿qué se puede esperar de alguien así?, nada, salvo esto, el maltrato, el querer justificar el ajuste. A él no le importa la persona que no llega a fin de mes, el pobre, ni el jubilado, y mucho menos una persona con discapacidad, porque, además, estas no se pueden defender”.

“Alguien que avala una resolución con estos términos  en una normativa que busca sacar derechos de personas con discapacidad, pienso que no está capacitada para gobernar. Durante todo su gobierno ha mostrado indolencia contra los más débiles, como cuando se desmayó una chica en un acto y ni siquiera volteó a verla. Solo le importa su propia persona, y los demás, nada, tiene cero empatía, y había que preguntarnos por qué”, destacó.

Por último, destacó que “la discapacidad es algo que a las personas les pasa porque eso fue lo que le tocó en la vida. Y bienvenido sea que haya derechos que hagan que se los respete y ayude. Y aunque no todos pensamos igual, y hay a quienes le cuesta entender, lo que deben saber es, como se enseña en la escuela, donde se integra y hace lugar a todas y todos, que quienes tuvieron la fortuna de no tener una discapacidad también pueden llegar a padecerla. Una persona con discapacidad es aquella que cuando te pide la mano yo se la doy y la ayudo a caminar igual que yo, junto a mí. Jamás se debe uno mofar de esas personas. Como lo hace Milei, que se burla y se mofa del que no puede, del que no sabe, del desvalido, creyendo que está por encima de todos.?Pero así se va a quedar solo.?Es una pobre persona el presidente”.

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