Entrevista - La mirada de Carlos Seggiaro sobre el escándalo $LIBRA

“El presidente es un partícipe necesario de una verdadera megaestafa global”

El economista explicó el caso que involucra a Javier Milei. “Si él no hubiera tuiteado frente a sus 3.800.000 seguidores, esta movida denominada Rag Pull, no hubiese existido”, afirmó. Dijo que la imagen del país quedó dañada
martes, 18 de febrero de 2025 · 07:30

El villamariense Carlos Seggiaro, uno de los economistas más requeridos en la provincia y otras partes del país, no tiene dudas de que la historia de la criptomoneda promocionada por el presidente de la Nación, Javier Milei, configura un delito muy importante a nivel internacional.

“El impacto internacional no es menor porque esto es una megaestafa global”, contó ayer Seggiaro, en diálogo con el programa elDiario con Voz, de laRadio (FM?90.1).

 

La historia

-¿Cómo se entiende esto?

-Para explicar un poco esto hay que separar los hechos de las opiniones. Empezar a mirar los hechos, más o menos objetivos que uno tiene arriba de la mesa, y a base de esos hechos empezar a plantear cómo uno ve este proceso. Porque estamos frente a algo que mucha gente desconoce.

Ayer escuchaba a un político argentino que decía “el impacto de esto puede ser parecido al del cumpleaños de la esposa de Alberto Fernández”. Me parece que no porque solo un segmento de la sociedad sabe de lo que se está hablando acá, por lo tanto, el impacto no me parece que pueda ser el mismo, al menos en un comienzo. Por eso es importante explicar los hechos del proceso para que cada uno sepa de qué se trata.

-¿Y cómo fue verdaderamente?

-El viernes surge una nueva moneda digital, que es la $LIBRA. Hay un montón de monedas digitales dando vueltas por Argentina. Esta es una más. El tema es que tres minutos después de que se subió el token de esta nueva moneda  -que quiere decir que está habilitado para las operaciones- el presidente de la Nación tuitea promoviendo la compra de esta moneda digital. Tuitea frente a sus 3.800.000 seguidores, con lo cual habilita un proceso inmediato de compra, mientras los laderos conocidos del presidente como el Gordo Dan o Laje retuitean lo mismo en pocos minutos.

Al final del tuit, el presidente pone el link para operar, que vendría a ser un CBU.

Para quedar claro, esto es una megaestafa a nivel internacional y, algo que es concreto, es que el presidente de la Nación es un partícipe necesario porque si él no hubiera tuiteado a sus 3.800.000 seguidores, promoviendo esto, tres minutos después de habilitado el token, esa $LIBRA hubiera circulado como tantas otras, pero lo que hace que la moneda virtual crezca es que se tenga conocimiento de la gente, si no hay muchas que dan vueltas eternamente, con poco movimiento porque nadie la está habilitando.

Reitero, el presidente de la Nación tuitea tres minutos después de habilitado el token. Sale a decir que hay que comprar esto porque es una gran oportunidad, y el Gordo Dan sale a decir “ahí voy a poner todo lo que tengo”… Esto habilita una gran cantidad de ingresos inmediatos, de gente que cree y compra esto.

Este ingreso masivo dura tres o cuatro horas, de gente con billeteras virtuales, que son los que ingresan en este negocio. Hay más de 40 mil ingresos de compras, la cotización pasa de USD 0,3 a USD 5 rápidamente, entonces cuando llega a esta última cifra, los cuatro o cinco impulsores originales salen a vender. Esto en la jerga técnica se llama Rug Pull. Es una megaestafa, donde vos impulsás un activo, lo promovés -acá lo hizo nada menos que el presidente de un país- y después lo retirás cuando el precio sube con un valor alto, derrumbando la cotización.

-¿Y cómo sigue?

-Entonces los cuatro o cinco impulsores originales de la criptomoneda después se pasan a otra moneda u otros activos y la plata desaparece. Esto fue lo que ocurrió.

-¿Quiénes ganaron?

-Acá hay cuatro o cinco personas que en cuatro horas ganaron tal vez USD 100 millones. ¡Viva la libertad! Pero en realidad lo hicieron a costa de 40 mil personas que pusieron ingenuamente su plata y la vieron desaparecer.

Si el presidente de la Nación no hubiera tuiteado a sus 3.800.000 seguidores, hoy no estaríamos hablando de esto.

Habilitar, inventar una criptomoneda no es tan difícil. Lo difícil es promoverla para que tenga inversores importantes. Es lo que hizo el presidente de la República Argentina, nada menos.

-Los inversores supuestamente se conocían con el presidente...

-Acá tenemos un punto interesante que nos conduce algo que no nos queda claro. Los hechos están. Después vienen las opiniones.

Que ocurrió nos conduce a dos certezas: es una megaestafa global porque hay miles de personas fuera de Argentina que ingresaron también. Y el presidente de la Nación es un partícipe necesario. ¿Lo hizo en un acto de ingenuidad o de torpeza, o es un cómplice? Y acá entramos en otro terreno del cual no tenemos certezas. Pero veamos dos opiniones. Una es la de Cositorto, que dijo que “le hicieron una cama”, o sea pone lo que hizo el presidente del lado de una ingenuidad. Pero Carlos Maslatón, a quien conozco por compartir conferencias, recordó algo muy importante: en 2022, Milei era diputado nacional y admitió que cobraba honorarios para difundir criptomonedas de baja calidad, como ocurrió con Coin X, que fue una jugada financiera que tuvo a miles de estafados, y su dueño, un tal Francisco José Hauque, fue detenido. Entonces uno podría decir que el presidente de la Nación tiene antecedentes en esto que lo ponen en la mira. Obviamente que no lo hizo por ingenuidad, sino que es un cómplice de una megaestafa.

Lógicamente, cuando ve todo el lío que se armó, el presidente borra el tuit y sale a dar una explicación, diciendo: “Lo difundí sin estar interiorizado de los pormenores, no tengo nada que ver”… ¿Viste esa frase que dice “no aclares que oscurece”? Porque en realidad, da como que no tiene nada que ver, pero está probado que los impulsores de esto estuvieron varias veces en la Casa Rosada, se sacaron fotos con el presidente de la Nación… Entonces no puede decir que no estaba interiorizado. Justo él que decía ser candidato al Premio Nobel. ¿Puede ser tan ingenuo una persona que apoya a una empresa que no sabe de qué se trata y genera una megaestafa de por lo menos 100 millones de dólares?

-Una estafa que recorre todo el mundo...

-Es una megaestafa global. Todos los medios del mundo han tomado nota de esto. Es un escándalo financiero a nivel internacional y, sobre todo, la comunidad cripto en el mundo se ha sentido ofendida. Y hay declaraciones que ponen en la mesa que pueden traer más problemas para el presidente, porque uno de los mayores jugadores de la comunidad cripto, un tal Charles Hoskinson, ingeniero matemático, que fue creador de dos criptomonedas muy reconocidas y estuvo en el Hotel Sheraton el año pasado, salió a decir hace dos días que le consta que piden plata a cambio de gestiones para los participantes. Entre ellos estaban los creadores de $LIBRA; o sea que empiezan a aparecer un montón de cosas.

-Hay 112 denuncias en el país. ¿Esto impacta de arranque?

-Acá habrá consecuencias judiciales, aunque estamos hablando de la Justicia argentina, con todo lo que eso significa. Creo que lo que más le debe preocupar al presidente que pueda haber una demanda judicial en Estados Unidos. Puede ocurrir porque hay involucrados.

El otro tema son las consecuencias políticas. Esto impacta directo sobre el núcleo duro de los seguidores de Milei, porque los que entraron con su billetera virtual a comprar esto no son jubilados, docentes ni monotributistas… Estos son jóvenes que operan con billeteras virtuales, y una parte sustancial de esas características son seguidores de Javier Milei. O sea que esta megaestafa le pega en el medio a sus seguidores, al núcleo duro.

Lo más interesante es evaluar lo que puede pasar, porque una cosa es decir “no pasa nada” y otra es haber perdido plata, sabiendo de qué se trata y te das cuenta de que el presidente es partícipe necesario.

-La Justicia de Estados Unidos no te deja andar tranquilamente con estas denuncias.

-Sin dudas. Pero otro tema acá es la reacción del entorno del presidente, que estaba absolutamente desorientado. La única que salió a hablar fue Patricia Bullrich, diciendo que la “oposición quiere bajar a Milei de un hondazo”. ¡Obviamente que es así! Eso está claro. La oposición va a actuar como le parezca ante hechos como estos para ver si puede bajar a Milei de un hondazo. Pero lo que hay que hablar acá es si los hechos existieron o no, lo cual es independiente de si la oposición lo quiere bajar.

Nadie en el entorno de Milei salió a dar una respuesta contundente que lo libere de haber sido partícipe necesario de una megaestafa. Y esto porque es imposible liberarlo de esa acusación.

-Para la credibilidad, económicamente hablando, ¿cómo queda el país en la mirada de quienes deben traer inversiones o agrandar una fábrica?

-De los implicados fundadores de esta megaestafa, uno de ellos habló y dijo que el presidente sabía e incumplió un acuerdo. ¿Qué es lo que incumplió para ellos? Retiró su tuit y lo tendría que haber dejado fijo. 

Otro fundador dijo que es asesor de Milei, o sea que cuando el presidente sale y dice “no tengo nada que ver”, no queda claro. La repercusión internacional es enorme. El NY Times, la Red O Globo, El País… El diario La Jornada, de México, tituló “Milei, el estafador”.

Por  esto creo que está dañada la imagen de la Argentina. Hay un documento del PRO, no del Partido Comunista, que habla del daño que esto causa en el país, algo obvio.

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