René Munaro en Villa María - Diálogo con un integrante de la conducción de la mayor central sindical de Brasil
Dirigente brasileño comenta lo que le dejó su paso por la ciudad
Interesado en el fenómeno de las empresas recuperadas por los trabajadores en Argentina, visitó esta ciudad. Ya en su país, dialogó con laRadio 90.1 sobre asuntos bilateralesRené Munaro integra el Consejo Directivo de la Central Única dos Trabalhadores, la poderosa CUT, de Brasil. En un viaje “de acercamiento” a trabajadores de Argentina, estuvo en Villa María (entre otras ciudades del país) para interiorizarse acerca de la situación actual de la clase obrera y, en especial, por el cooperativismo como herramienta para crear y salvar fuentes de trabajo.
Ya de regreso en el país hermano, dialogó ayer con laRadio de Cooperativa Comunicar. A continuación, una síntesis de la entrevista:
-¿Qué impresión se llevó de Villa María después de recorrer la Cooperativa 7 de Febrero, el semanario autogestionado Tribuna y Cooperativa Comunicar, editora de elDiario?
-Pude observar una situación muy dura, pero también percibí mucha disposición de los trabajadores de Villa María y de Argentina de enfrentar un proceso como el que pasó en Brasil en los años 90, donde empresas de servicios públicos fueron privatizadas por una política de un Gobierno que no entendía que para el pueblo esas empresas públicas y los empleos que generan son derechos sociales y deberes del Estado. Y ante esas políticas pude ver que, en Argentina, muchos trabajadores se organizaron para garantizar los empleos, aunque haya falta de apoyo gubernamental para que tengan una garantía de poder seguir manteniendo las fuentes de trabajo y de ingresos para sus familias. En definitiva, una situación muy difícil, por lo que vi, por lo que pude conversar acerca de los derechos. Hoy, los salarios están bien abajo respecto de lo que se recibe en Brasil por el mismo empleo.
-Hubo un momento de su recorrida por la ciudad, cuando llegó al Monumento Nunca Más, que recuerda a los desaparecidos villamarienses, en que se lo vio conmovido...
-Es que hay una diferencia importante entre el ejercicio de memoria que hizo y hace Argentina con lo nuestro, ya que, en Brasil, prácticamente todos los asesinos y torturadores de la dictadura militar se quedaron libres, con una amnistía. La discusión por la memoria, la verdad, la justicia, concretamente, se inició muchos años después del fin de la dictadura. Además, los militares salieron del Gobierno, pero nunca salieron del poder. Al comienzo se instaló una comisión para hacer investigaciones, pero con el golpe contra la presidenta Dilma Rousseff se suspendió. Ahora se retoma el tema. Pero en Brasil son pocos los monumentos que muestran, que hacen que las personas reflexionen cuando pasan a su frente. Es muy importante que se tengan espacios como ese que tienen en Villa María: me llamó mucho la atención. Yo vivo en la ciudad de Florianópolis, donde se produjo lo que se conoció como “la Noviembrada” contra la dictadura, que fue un movimiento muy fuerte, pero no tenemos un monumento como ese que tienen ustedes ahí. Se hizo muy difícil aquí. Y el último presidente, Jair Bolsonaro, siendo diputado, y luego como presidente, saludaba a militares que se sabía que habían sido torturadores y responsables de la muerte de centenas de personas. La comisión intenta ahora volver a investigar, pero es muy difícil; es una parte de nuestra historia que todavía necesitamos resolver.
-¿Cómo hace para participar en el consejo nacional de la CUT siendo del sur del país?
-Viajo todas las semanas a San Pablo. Nos reunimos semanalmente.
-Lula llegó a este nuevo mandato en alianza con algunos políticos que anteriormente fueron sus adversarios. ¿Cómo está resultando esa alianza?
-El inicio del Gobierno del presidente Lula produjo una conmoción fuerte en Brasil. Al inicio del mandato, una serie de medidas en beneficio del pueblo fueron tomadas: el fin de las privatizaciones, aumentos por encima de la inflación para los salarios mínimos; los trabajadores comenzaron a discutir salarios con los empresarios o los estatales con el mismo Gobierno para recuperar las pérdidas del poder adquisitivo... Pero, pasados dos años, se dio un giro, por acuerdos internos y presión internacional que llevaron a retomar políticas de ajuste fiscal, limitación de los aumentos salariales fijados por una regla establecida por el mismo Lula. El Gobierno también enfrenta una extrema derecha muy fuerte, no tiene la mayoría en el Congreso, lanzan a rodar versiones de tentativas de golpe y todo eso lo coloca en una situación de ser chantajeado, de que se le intenten imponer condiciones todo el tiempo. Yo pertenezco a la Central Única dos Trabalhadores, pero siento que el Movimiento Obrero Brasileño está en una situación muy defensiva. En mi opinión, si queremos avanzar en las políticas que llevaron a la victoria a Lula, deberíamos hacer más movilizaciones por nuestras reivindicaciones. Porque todavía no se restablecieron derechos que nos quitó el golpista Michel Temer ni otros relacionados con las jubilaciones que implantó Bolsonaro, por ejemplo.
Milei-Bolsonaro: similitudes
-¿Qué opinión tienen en Brasil sobre el presidente argentino Javier Milei, tanto en el cículo sindical al que pertenece como en la sociedad en general?
-Bueno, entendemos que Javier Milei es un político de extrema derecha. Nosotros vivimos una etapa reciente muy parecida, que fue la que tuvimos con Jair Bolsonaro. Ellos tienen una concepción de liberalismo económico, privatizaciones, a partir de una discurso que dice que el papel del Estado no es intervenir para garantizar derechos, que el mercado se regula solo... Defienden cuestiones supuestamente morales muy parecidas con Bolsonaro, en el sentido de un conservadurismo que retira las libertades individuales de las personas... Son completamente sumisos, subordinados al imperialismo americano; lamebotas, digamos. No les importa entregar la soberanía, los recursos naturales... Dejar que el imperio americano explore esos recursos para sus mejores intereses. Eso es lo que pude ver durante mi viaje a la Argentina: que la política de Milei es muy parecida a la de Bolsonaro. Se sustentan en el poder dilapidando los recursos públicos para favorecer a pequeños grupos que les permiten seguir en el poder... Hay muchas similitudes, hasta en el discurso político, diciendo bravuconadas para distraer la atención pública y que el pueblo no se fije tanto en lo que en verdad están haciendo.
