Joel Andrés - El licenciado en Informática es perito de este ramo en la Justicia provincial además de programador

“Me gusta mucho mi trabajo”

Hace 20 años vive en Villa María, donde además de forjar una familia, ha crecido profesionalmente dentro de una profesión que le ha permitido desarrollarse en un ramo muy específico
martes, 9 de diciembre de 2025 · 08:30

Joel Andrés (39) es originario de Río Cuarto, pero vive en Villa María desde 2005, cuando llegó a vivir aquí ya tenía familiares en la ciudad, y además formó su propia familia, con su mujer y dos hijos villamarienses.

Su acercamiento al mundo de la informática comenzó desde joven, ya que tenía facilidad para el tema de las computadoras.?Sin embargo, de manera más formal inició como él lo cuenta: “Lo primero que hice fue el curso de Analista de Sistemas en el Instituto Leibnitz, que en ese entonces estaba articulado con la UNVM, lo que te permitía luego optar por la Licenciatura en Informática, y me recibí en 2019”.

Sin embargo, su relación con el mundo de la computación se remonta muchos años antes, recién cuando llegó a vivir acá.

“Comencé haciendo servicio técnico. Y es que tenía conocimiento casi de oído, además de que hice varios cursitos sobre computación y me largué solo, de corajudo nomás. Y así inicié, trabajando  de manera particular y en el boca a boca”, dijo.

 

Evolución muy particular

Andrés detalló que él nunca tuvo un negocio en sí, “sino que más bien tenía mi propio taller en casa, y me iba bien.?Y ya después, al poco tiempo, conseguí trabajo en una empresa de computación para hacer servicio técnico, donde estuve cuatro años, hasta que me fui”.

Su ida se motivó para ir a la Policía y tratar de ingresar en la fuerza de seguridad provincial en la parte de informática, “sin embargo no pude entrar, aunque hice el curso formal para ser policía e incluso trabajé un año como policía raso”.

“Una vez que salí de la Policía entré a una empresa de sistemas, donde estuve trabajando hasta el 1 de diciembre pasado, tras renunciar, y así enfocarme a lo que hoy es lo mío, que es el peritaje judicial, y mi labor como informático independiente”, señaló.

El profesional dijo que lo que más le gusta es la parte de la programación; sin embargo hace 10 años, Sergio Martínez, experto perito informático judicial y de la Policía, lo introdujo en ese mundo, y su carrera dio un giro importante.

 

Un perito judicial

“Para convertirme en perito informático judicial hice un curso en el Consejo de Ciencias Informáticas sobre peritaje, y ahí, me inscribí como perito informático en la Justicia, algo que hasta el día soy, trabajando  en Villa María y localidades de la zona, e incluso me han llamado a veces de otras provincias para actuar como perito”.

Y sobre cómo es esta actividad específica, detalló: “El perito informático, que debe estar anotado en un listado de la Justicia, actúa cuando en un juicio algún abogado solicita una prueba informática, por ejemplo, para ver si las conversaciones de WhatsApp son verídicas, si los correos electrónicos son válidos, buscar información específica en las redes sociales o en algún sitio de Internet o hallar archivos en alguna computadora”.

Explicó que, además de que hay que estar especializado, su trabajo como perito depende mucho “de los tiempos que pida la Justicia, ya que hay algunas pericias muy sencillas, como poder ver un correo electrónico y otras mucho más complicadas, donde tenés que hacer un análisis de datos, buscar información o, por ejemplo, conectar discos rígidos y hacer un chequeo de datos eliminados, y realizar una auditoría total, que lleva tiempo. También se trabaja mucho con  estafas virtuales, no solo con la Justicia, sino que me llaman abogados para trabajar de parte”.

 

Más que peritar

Ante la pregunta de qué tan difícil es, por ejemplo, descubrir mensajes de aplicaciones de mensajerías que han sido eliminados, como en el caso Spagnuolo y otros más, dijo: “Hay herramientas, sí.?El tema es que es tecnología que no está al alcance nuestro, o de los peritos -de la provincia- que los que estamos anotados ninguno tiene acceso a estas por el costo que tienen. Pero sí,  se puede, pero son herramientas que tienen, por ejemplo, la Policía ?Federal o Gendarmería”.

Y respecto a cómo afecta su trabajo el advenimiento de la inteligencia artificial (IA), indicó: “En este momento aún hay un poco de desconocimiento de la gente en general sobre este tema. Hasta ahora no me ha tocado un caso que haya que trabajar mucho para detectar si han utilizado inteligencia artificial. Pero mientras las personas más la vayan conociendo y sepan utilizarla, o mal usarla, como editar  mensajes  y  correos electrónicos, o hacer pasar un audio como real, seguro tendremos más trabajo los peritos informáticos para verificar si todo eso es verídico o no”.

Mencionó además que no es fácil saber si un audio es o no real, y de hecho, él hizo precisamente un curso especial: “Yo realicé una capacitación de peritaje de voz y se necesitan ciertas herramientas, y tener en cuenta ciertos parámetros, para poder determinar si fue hecho con IA o no. Es una tarea muy ardua y nada sencilla. Porque cuando comenzó esta tecnología dejaba rastros, pero como se va perfeccionando día a día ahora es más complejo, porque cada vez más la IA logra que se asemeje más a la voz real”.

 

Informático siempre

Andrés dijo que la clave para ser un buen licenciado en Informática, o un perito informático judicial, es “estar  capacitado, hay que estar preparándose  todo el tiempo, porque la tecnología avanza todos los días, y si no lo hacés,  inevitablemente te quedás atrás”.

Por último dijo que “con mi  trabajo me va bien, no me quejo, obviamente siempre buscando seguir mejorando y evolucionando. Ahora, solo como perito no puedo vivir, por eso combino mi trabajo como docente en el Leibnitz y ahora me lanzo solo como programador de sistemas. La verdad que me gusta mucho mi trabajo. Volvería a estudiar lo mismo. Y desde acá, un saludo a todos mis colegas en su día, y que todos mejoren en esta profesión siempre, que tantas satisfacciones nos da”.