LAS CALLES - Juan Manuel Fangio
La calle del quíntuple
El nombre de la calle fue impuesto por Ordenanza Nº 3.685, con fecha 15 de marzo de 1996, bajo la Intendencia de Miguel Ángel VegliaJuan Manuel Fangio nació en Balcarce el 24 de junio de 1911. Era el cuarto hijo de los inmigrantes italianos Loreto Fangio y Herminia D'Eramo.
Hizo sus estudios primarios en su pueblo natal, mientras comenzó a trabajar en una herrería con tan solo 9 años y a los 11 ya trabajaba en la mecánica automovilística.
Adquirió su primer vehículo, un Overland, como parte de pago de sus salarios, a los 16 años. Fue el tiempo donde también incursionó en boxeo y fútbol (se destacó como delantero y llegó a integrar la selección de Balcarce).
Cuando se animó a competir en carreras, sus primeros desempeños fueron poco exitosos. Debutó como piloto en una carrera no oficial en el circuito de Benito Juárez, a bordo de un taxi Ford A.
En el Turismo Carretera, disputó su primera carrera en 1938 como acompañante del piloto de Balcarce, Luis Finocchietti, y su primer triunfo en la categoría lo logró al año siguiente, en el Gran Premio Extraordinario de la Provincia de Córdoba, al conseguir la cuarta etapa, que unía Catamarca y San Juan. En 1940, ganó su primera carrera en Turismo Carretera con Chevrolet al obtener el Gran Premio Internacional del Norte, que recorría caminos de nuestro país, Bolivia y Perú.
Ganó los campeonatos nacionales de Turismo Carretera de 1940 y 1941 con Chevrolet.
Fangio fue uno de los 141 pilotos que corrió el Gran Premio de América del Sur, que en 1948 abarcó 9.579 kilómetros entre Buenos Aires y Caracas. Durante el trayecto, programado en 14 etapas, el Chevrolet 39 que piloteaba cayó en una hondonada en un camino de Perú, donde Fangio sufrió severas lesiones y su compañero, Daniel Urrutia, perdió la vida.
En el año 1947 viajó a Europa con apoyo del Automóvil Club Argentino. Ese año y el siguiente, Fangio participó en pocas competencias, pero en 1949 ganó cinco Grandes Premios de los seis en los que estuvo presente. A su primer Gran Premio (no oficial) lo ganó con Maserati.
Con la creación del Mundial de Fórmula 1 en 1950, Fangio se unió a Alfa Romeo y ganó su primer título en 1951 conduciendo el 159 Alfetta. Tras un grave accidente en 1952 regresó , ganando su segundo campeonato del Mundo en 1954 con Mercedes-Benz, luego de participar en ocho carreras puntables, de las cuales ganó seis.
La temporada de 1955 fue una de las más breves en la historia de F1, con solamente siete competencias, de las cuales el balcarceño ganó cuatro para obtener su tercer título.
En 1956, Mercedes-Benz se retiró de F1, por lo que Fangio firmó contrato con Ferrari y ganó su cuarta corona.
En la temporada siguiente abandonó Ferrari y se unió a Maseratti. Cuando llegó el turno del Gran Premio de Alemania, en Nürburging -carrera considerada una de las mejores de su vida, ya que batió al equipo Ferrari en la última vuelta y de esta manera logró su quinto y último título mundial-, fue considerado con el apodo de “el Maestro”.
A su última carrera en la máxima categoría la ganó en 1958, cuando corrió el Gran Premio de Buenos Aires.
Posteriormente, Fangio se hallaba en La Habana para competir en el Gran Premio de Cuba, cuando fue secuestrado con fines publicitarios por un grupo comandado por Fidel Castro, en su lucha contra el dictador Fulgencio Batista. Fangio diría después: “Me han tratado de un modo excelente. En verdad, tuve las mismas comodidades que si hubiera estado entre amigos. Si lo hecho por los rebeldes fue por una buena causa, entonces, como argentino, yo lo acepto como tal”.
Fangio jamás contrajo matrimonio, pero mantuvo una relación sentimental durante más de veinte años con Andrea “Beba” Berruet, con quien tuvo un hijo, Oscar “Cacho” Espinoza. Se lo anotó con el apellido del marido de Berruet, Luis Alcides Espinoza, debido a que no estaban separados legalmente y en ese momento no era legal el divorcio civil.
Fue conocido posteriormente a nivel deportivo como Oscar “Cacho” Fangio. Tambien se cita a Lily de Beneditti como pareja del gran campeón
Luego de su retiro, en el año 1958, presidió Mercedes-Benz Argentina y permanentemente fue invitado, tanto a nivel nacional como internacional, a todo tipo de eventos, tanto deportivos como institucionales.
Falleció el 17 de julio de 1997 en Buenos Aires.
Fangio en Villa María
Fangio vino varias veces a la ciudad y casi siempre lo hizo visitando a la familia Ramonda. Era amigo de José David, el “Davo”, pero a la vez también de José Luis, su padre.
elDiario en las Calles dialogó con Darío Onofre Ramonda, “el Dari”, quien nos contaba lo siguiente: “Fangio había establecido una relación muy estrecha tanto con mi padre como así también con mi abuelo, a quien admiraba mucho. Con mi padre se hizo muy amigo cuando participaron en la famosa vuelta Buenos Aires–Caracas, en 1948, donde Fangio estableció una especie de equipo con Eusebio Marsilla y Domingo Marimón, quien fue el ganador de la carrera y donde el Chueco tuvo un gran accidente en el que perdió la vida su acompañante, Urrutia. A raíz de la amistad entablada con mi padre, él nunca dejó de venir a Villa María, lo que habla del tipo de persona simple que era, alguien que nunca había perdido su humildad, sus valores, su relación con sus amigos, a pesar de ya haberse consagrado campeón mundial de la Fórmula 1. Era una persona que a su sabiduría la había adquirido en la vida (era un hombre que no había realizado los estudios convencionales) y la podía transmitir sabiamente a quienes lo necesitaban. Ya de grande hemos ido con mi padre a acompañarlo en algunas carreras y eventos. Cuando yo corrí la reedición de la Vuelta de América del Sur, en 1978, estando en el parque cerrado con mi padre, él vino, revisó el auto y nos brindó su opinión y sus consejos. Luego fue el encargado de largar una de las etapas desde Paraguay. Siempre nos acompañó mucho a raíz de esa amistad tan leal que tuvo con mi padre.
En ocasión de un rally que se realizó en nuestra provincia en la década del 80, un dirigente del automovilismo se encargó de juntarlos a Fangio, Marimón, Oscar Gálvez y mi padre, compartiendo todos juntos, durante tres días, en una casa, desandando interminables anécdotas. Pude estar ahí un breve tiempo para vivenciar la importancia que el momento tenía para ellos. Cuando murió mi padre, recuerdo que él me llamó para saludarme, brindarme su acompañamiento y sabios consejos. Fangio, para mí, fue un ejemplo, no solo como deportista, sino como la persona que brindaba una amistad muy sincera; un ejemplo de amistad muy franca que trascendió en el tiempo. Yo tengo un grato recuerdo de esa relación tan afectuosa con él y el resto de mi familia”, concluyó Dari Ramonda.
