La villamariense de 22 años que fue detenida por ICE salió bajo fianza tras 10 días detenida en una comisaría y luego 8 en una prisión

Felicitas Lauría quedó libre, pero ahora debe esperar una audiencia

Su madre contó cómo vive estos días su hija, quien estuvo con ella en San Diego y ya está en casa de su marido. Por ahora está haciendo su vida, y espera que la definición de su caso se resuelva antes de marzo
lunes, 15 de diciembre de 2025 · 07:30

Como se dio a conocer en este medio (ver edición de papel o digital del 1 de diciembre), el pasado 25 de noviembre Felicitas Lauría, la villamariense de 22 años que estaba viviendo en Estados Unidos desde 2023, y quien se había ido como niñera dentro del programa “Au Pair”, fue arrestada por ICE, la fuerza antiinmigrantes de Donald Trump que está causando terror en ese país, justo cuando había ido a una cita por un trámite migratorio en las oficinas  federales de migración (la USCIS) en San Diego, donde vive desde ese entonces, luego de haberse casado con su pareja, Marcus Helliker, de 25.

Cabe recordar que, tal cual lo detalló a elDiario su madre, Mariana Lozita,  a Lauría se le había terminado su visa de trabajo en marzo, pero ella se casó un mes antes, con la persona que ama, y comenzó todo el trámite legal como corresponde, siguiendo paso a paso lo que se le iba pidiendo, e incluso le habían otorgado un permiso de trabajo por cinco años. Uno de los pasos, que de hecho ella pensó sería el último para obtener la ciudadanía, era esa entrevista hace tres semanas, pero jamás imaginó que sería detenida y alojada, primero 48 horas en una comisaría, y luego en el Otay Mesa Detention Center, “una cárcel como cualquiera” afirmó Felicitas, según lo que contó su mamá.

La historia ha tomado mucho revuelo no solo a nivel local,  sino inclusive provincial y nacional. Y ahora se volvió a contactar a Mariana Lozita, quien se fue a San Diego días antes de que le dieran la libertad bajo fianza, justo cuando su exesposo, Fernando Lauría regresó de una visita que le había hecho a su hija,  y a quien le tocó ver cómo la arrestaban.

 

En libertad y a la espera

“Hoy estamos mejor que antes. Mi hija Felicitas salió en libertad bajo fianza 10 días después de su detención, y salió con una tobillera electrónica. Se le había fijado una audiencia de deportación el jueves pasado, pero como ella salió antes, y ya no estaba detenida, se le reprogramó para el 11 de marzo”, contó Lozita. En este sentido explicó “que por lo que entiendo, y lo que nos ha explicado el abogado, esa audiencia definirá si la deportan o le dan la ciudadanía o la residencia permanente”, y añadió que hace unos días Felicitas se presentó ante la autoridad correspondiente, en un Juzgado Federal, y que tiene que ver con la vigilancia que les hacen mientras está en libertad bajo fianza con un agente designado para ella, que la controla”.

“Ahí mismo le dijeron que si llevaba un certificado médico, podían sacarle la tobillera, porque le hace mal, ya que si se la pone muy arriba le ajusta mucho y le corta la circulación si la pone abajo le provoca moretones en el tobillo. Además,  ahí le han puesto una aplicación de vigilancia en su teléfono, y una vez al mes tiene que ir ella con el agente y otro día el agente va a la casa, todo está diagramado”, explicó.

 

“La usaron de ejemplo”

“Lo que le hicieron a mi hija fue como para dar un ejemplo a los demás, sobre todo a quienes buscan casarse solo para obtener los papeles, pero no es su caso, porque ella y Marcus se casaron por amor. Pero se busca a través de casos como el suyo, y algunos otros más que han salido en otros medios  y de otros países, desalentar a la gente que busque quedarse en Estados Unidos de esa forma, por matrimonio”, indicó.

Explicó que mucha de la gente que estuvo detenida con Felicitas, sobre todo de México, decidió irse de forma voluntaria,  pero dijo  que “igual hay otros casos que hemos sabido que sí les dieron la residencia permanente, así que esperamos que sea el caso de Felicitas”.

Y sobre lo que le dice su abogado indicó que “me comentó que todos sus colegas están desorientados,  de hecho incluso a mi yerno le han hablado otros abogados para preguntarle cómo viene el caso, no precisamente para tomarlo, sino para saber qué es lo que nuestro abogado está haciendo, porque no  saben cómo encarar esto, y cómo es el procedimiento que hay que hacer. Hay como un vacío legal en todo esto”.

“Lo que sí, es que el abogado va a pedir que la audiencia se adelante, un ‘master hearing’ le llaman, donde se resuelve todo el caso, tanto la deportación como la residencia, no hay punto medio”, mencionó.

 

Vivir en la prisión

Lozita señaló que Felicitas ahora está bien, tratando de seguir con su vida,  mientras espera la audiencia que definirá su vida. Obviamente, ella lo que  desea, al igual que su esposo, y ambas familias, que se llevan muy bien, es quedarse en Estados Unidos de manera legal y seguir con su vida, con su relación y con sus estudios, ya que había comenzado la universidad este año.

“Su experiencia en la prisión fue bastante fea. Ahora está contenta y prefiere no hablar del tema. Pero fueron 10 días terribles. Los primeros dos días, en la comisaría, estuvo encadenada de tobillos, manos y cintura, y no comió nada. Bajó 5 kilos por lo menos. Me contó que ya en el centro de detención había guardias muy malos, y la atormentaban psicológicamente, y le decían que si se iba mañana estaría en su casa”, contó.

Además de contar situaciones que la hicieron vivir, “como decirle que la iban a trasladar a otro centro y que ella se negó, se opuso sin resistencia física,  pero sí apelando a sus derechos. Y fue ahí donde uno de los guardias le dijo que bueno,  que ya iba a salir, ya que la familia de Marcus había pagado ya la fianza. Igual también me dijo que había grupos de detenidas que eran  medio malas, como el de las rusas y las chinas, y el de las buenas, que eran las mexicanas y brasileñas, con quienes entabló amistad. Pero ella no se metió en ningún problema”.

Por último Lozita, que regresó este domingo a Villa María dijo que “espero que la audiencia se dé antes, no hasta marzo, porque más allá de que ahora está tranquila y con su marido, es mejor que esto se defina pronto, porque no está bueno la incertidumbre”.

 

Zar de la frontera: “Salgan del país por su cuenta”

Precisamente en San Diego, donde Felicitas ha vivido toda esta pesadilla, la cual todavía no termina, es que este sábado el encargado de la política fronteriza de la Casa Blanca, Tom Homan, conocido como el “zar de la frontera”, exigió a los inmigrantes que están sin trámites legalizados en Estados Unidos que “se vayan a casa”.

“Salgan del país por su cuenta e intenten regresar a través de un programa legal, porque de lo contrario tendremos que buscarlo, encontrarlo y deportarlo. Existen impedimentos legales que le impedirán regresar a este país. Así que haga lo correcto y váyase a casa. Es lo más humano que puede hacer”, declaró Homan desde San Diego, muy cerca de la frontera con México.

En una rueda de prensa celebrada frente al muro fronterizo, acompañado por el comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), Rodney S. Scott, Homan defendió los resultados de la administración de Donald Trump al cierre de 2025.

El funcionario calificó la situación actual como “la frontera más segura de la historia de esta Nación” y aseguró que Estados Unidos ha superado las 600.000 deportaciones en lo que va de año, algo que para esta nueva administración se celebra como un logro.

Además, criticó a “las ciudades santuario”,  jurisdicciones que aplican políticas de protección a comunidades inmigrantes, y que se niegan a cooperar con las autoridades federales de inmigración, ya que dijo “nos ralentizan, son menos eficientes y son peligrosas”, además de decir que “ponen en riesgo la seguridad nacional”.

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