Sassia fue bombero voluntario hasta que se jubiló, pero siguió yendo al cuartel
El adiós a un servidor
El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María despidió ayer a un histórico: César Miguel “El Flaco” Sassia (foto).
Había ingresado al Cuartel el 12 de marzo de 1979 y se había retirado del cuerpo activo en 2010, cuando se jubiló, “aunque seguía viniendo cada vez que podía”.
“Tenía una cámara de fotos y su hobby era retratarnos a los bomberos acá, en la sede de la calle General Paz, o, cuando podía, registrarnos en plena acción”, recordaron ayer sus compañeros.
Todo hablaron de él con cariño y lo señalaron como “un amigo de todos, sonriendo siempre”, y un hombre “simple y solidario” que estaba “donde había que estar en el momento indicado”.
“Iba donde hacía falta. No le importaba si eran tareas mayores o menores, entendía perfectamente que era necesario hacer tal cosa y ahí estaba. Era una especie de comodín, una de esas personas necesarias en toda organización”, dijeron a elDiario.
Sus restos fueron velados en la sala Dalí de la empresa Paviotti y luego fueron cremados en el crematorio María del Rosario de San Nicolás.
El Flaco Sassia había nacido el 13 de diciembre de 1946, es decir que este sábado iba a cumplir 79 años.
