Recorrida por supermercados, carnicerías y mayoristas
¿Cuánto le cuesta a una familia sentarse a la mesa de Navidad?
La situación está difícil y todo pasa por los precios: construimos dos propuestas para compartir la cena de Nochebuena (una, básica y sencilla; y otra, un poco más completa)Con diciembre en movimiento y las Fiestas a la vuelta de la esquina, salimos a recorrer supermercados chinos, Supermercado Río, ISIS, Top y algunas carnicerías de Villa Nueva y Villa María para poner números reales a una pregunta que muchas familias se están haciendo: ¿cuánto cuesta armar la mesa de Nochebuena este año?
El objetivo fue simple: aportar claridad en medio del torbellino de precios, comparar, preguntar, anotar y volver a comparar para armar dos propuestas de mesas navideñas. Algunos comerciantes, entre la resignación y el cansancio, coinciden en algo: los aumentos existen y más para estas fechas.
La foto final es cruda, pero necesaria. Porque, entre góndolas, mostradores y cortas charlas, pero sinceras, queda claro que no todas las familias están en la misma situación, que hay mesas incluso más austeras que la económica que presentamos acá, y otras mucho más abultadas que la completa que también compartimos.
A continuación, un promedio realista para una familia tipo (4/5 personas)…, y eso sin contar regalos, arbolito, ropa nueva, ni ningún extra que diciembre suele arrastrar.
Mesa económica: justa, básica, pero rendidora
Incluye pollo, ensalada, pionono, bebidas, dos vinos económicos, frutas, helado y una mesa dulce mínima. Una cena digna, sencilla y pensada para un bolsillo que ya viene golpeado.
Carne y plato principal
Un pollo y medio fresco para cocinar: $22.500
Entradas y mesa fría
Papas (1,5 kg): $1.500
Mayonesa: $2.500
Arvejas:?2 latas $2.200
Frutas y ensaladas
Tomate 1 kg: $3.500
Lechuga 2 plantas: $2.500
Cebolla ½ kg: $700
Melón: $3.500
Bebidas
2 gaseosas grandes: $8.400
2 vinos económicos: $6.000
Sidra Real: $3.400
Postre
Helado 1 kg económico: $15.000
Mesa dulce
Pionono: $1.700
Dulce de leche: $2.000
Duraznos en lata: $1.800
Pan dulce económico: $2.500
Garrapiñada/confites: $1.500
Total ajustado:
$63.000 – $70.000
Mesa completa:
la Navidad tradicional
Una mesa que intenta respetar lo “clásico”: vitel toné, carnes de elección, vinos, gaseosas, sidras de una calidad superior, helado de mejor calidad y una mesa dulce más generosa.
Plato principal
2 kg de asado: $35.000, o 2 kg de lechón: $38.000, o pollo asado (uno y medio): $37.500.
Entrada clásica
Peceto para vitel toné (1 kg): $19.500
Papas (1,5 kg): $1.500
Mayonesa: $2.500
Arvejas:?2 latas $2.200
Mesa dulce
Pan dulce “premium”: $5.000
Budín Arcor: $3.000
Turrones: $1.600
Garrapiñada/confites: $2.500
Mantecol (X2) $5000
Almendras Arcor 100g: $4.500
Ensaladas y frutas
Tomate 1 kg: $3.500
Huevos rellenos (x6) $6000 aprox.)
Lechuga 2 plantas: $2.500
Cebolla ½ kg: $700
Melón: $3.500
Bebidas
3 gaseosas grandes: $12.600
3 vinos Portillo/similar: $13.500
Sidra 1888: $6.700
Ananá Fizz: $3.600
Postre
Helado 1 kg gama media/alta: $25.000
Total ajustado: 109.000 y $123.000.
Más allá de estos promedios, otro punto que quedó en evidencia durante la recorrida es la gran dispersión de precios entre un supermercado y otro. La misma botella de gaseosa podía variar hasta un 30%, según si se compraba en un súper chino o en una cadena más grande. Lo mismo ocurrió con el pollo, la carne y hasta con productos básicos como la mayonesa o el pan dulce. Esa diferencia hace que dos familias con el mismo presupuesto puedan terminar con mesas muy distintas solo por la zona donde compran o por la disponibilidad de ofertas del día. También influyen fuertemente las promociones: días de rebajas con tarjetas, combos de 3x2 y 2x1 o descuentos por pago en efectivo. En algunos casos, estas ofertas permiten abaratar la compra de forma significativa; en otros, directamente no existen. No todas las ciudades o barrios cuentan con la misma variedad de productos. Mientras en Villa María es fácil encontrar algunas marcas y calidades de pan dulce, vinos o helados, en sectores de Villa Nueva, la disponibilidad puede ser más seleccionada, obligando a optar por lo que llega a la góndola. Lo mismo ocurre con cortes especiales como el peceto o el lechón, que no siempre están en todas las carnicerías. Esa diferencia de acceso termina impactando no solo en el precio, sino también en las posibilidades reales de elegir qué tipo de cena preparar.
La recorrida deja una certeza: la desigualdad también se sienta a la mesa. Los precios no dejan de subir y la mesa navideña se convirtió en un termómetro brutal de la realidad económica. Algunas familias consultarán por alternativas más baratas todavía: un solo pollo, medio kilo de ensalada, pan dulce más económico y sidra básica, apenas para cumplir con el rito del brindis. En el otro extremo también aparecerán quienes buscan cortes más caros, vinos importados, frutas secas y helados premium. La brecha está ahí, visible en cada ticket. Pero más allá de las diferencias, todos coincidimos y deseamos lo mismo: ojalá todas las familias puedan tener una cena digna, con un plato caliente y el abrazo de los suyos, aunque haya que ajustar, compartir o hacer magia para llegar.
