El Parque de la Vida reunió a una multitud, en la que se reflejó el pasado y el presente de la ciudad
¡Las colectividades unidas!
Color, sabor, honor a los antepasados y convivencia para seguir haciendo la ciudad de todosLos descendientes de italianos agrupados en cuatro entidades (el Círculo Italiano, la Dante Alighieri, la Sociedad Italiana y la Familia Piamontesa), la Sociedad Sirio-Libanesa, el Centro Vasco, la Casa Balear, la Asociación Española, La Comunidad Boliviana y la Comunidad Eslava, que conviven cotidianamente en Villa María, realizaron anoche su festejo anual compartido. Y lo hicieron por segunda edición consecutiva en el Parque de la Vida, ante una multitud.
Esta vez hubo un stand representativo de la argentinidad, que también sumó sus propuestas típicas a la oferta gastronómica y cultural.
Para el cronista de elDiario resultó evidente que el evento ganó en su nivel organizativo, inclusive los diferentes stands estuvieron mejores provistos, ya que en la edición anterior algunos se quedaron sin comida para ofrecer. En el recorrido, el público pudo reconocer a las colectividades por los atuendos de quienes los atendían.
Mientras avanzaban, el aire los envolvía con una mezcla de sabores provenientes de cada puesto: desde la pizza focaccia, los calzone napolitanos, los pinchos de tortilla rellena, la tarta gallega, la paella, el chorizo a la pomarola, la bagna cauda, el chancho a la olla, el pique a lo macho, el shawarma baklava y el goulashcon spaezle, hasta el locro y las empanadas.
A semejante variedad gastronómica se le sumaron las propuestas artísticas representativas de cada región del mundo que dijo presente en la celebración. Para el cierre, cuando esta edición iba hacia la rotativa, se aguardaba la presencia sobre el escenario del Paz Martínez. Antes, habían pasado por el escenario los abanderados de cada colectividad (en el acto de apertura, hacia las 19.30) y más tarde el Ballet Ikran con su folclore sirio libanés y el tenor Francisco Sierra, entre otros muchos.
La propuesta fue organizada de manera conjunta entre el Foro de Colectividades, que mantiene reuniones y consultas durante todo el año, y la Municipalidad. De ahí que en la apertura usara la palabra, por ejemplo, el secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales, Marcos Bovo, quien afirmó que “las colectividades expresan el sentir de tradiciones, costumbres e historias de países y regiones del mundo; de inmigrantes que con su esfuerzo ayudaron a la construcción de la comunidad y la identidad de Villa María”.
Laura Arias Salomón, de la sociedad Sirio-Libanesa, dijo que la celebración rinde homenaje a los antepasados, que llegaron a este país con las manos vacías, pero con grandes sueños”, por lo que “es una gran emoción participar, como cada año, en esta fiesta que mantiene vivas nuestras tradiciones”.


Lorenzo Gastaldi, de la Asociación Familia Piamontesa, señaló: “En nuestro caso, seguimos hablando la lengua original, un legado que nos dejaron nuestros antepasados”.
El referente de la Comunidad Eslava, recientemente constituida, Pablo Matcovich, dijo que “recordar las raíces no es un gesto de nostalgia, sino un acto de gratitud a los abuelos inmigrantes que llegaron con sueños y esfuerzo y nos enseñaron que el futuro se construye con trabajo, esperanza y memoria”.
Del acto inaugural también participaron la legisladora provincial Verónica Navarro Alegre; el presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Darío Capitani, y el director de Turismo, Dino Gagliese, entre otros funcionarios.


Y se acercaron centenares de vecinos que recorrieron los stands, buscando generalmente los ligados con su ascendencia, y dialogando con quienes los atienden para interiorizarse de distintos aspectos geográficos, costumbristas, históricos...
La Fiesta de las Colectividades volvió así a convertirse en un punto de encuentro, de integración en suelo villamariense, enriquecido por la cultura, las identidades y la convivencia en la diversidad.
