Salud - Los alacranes y la práctica deportiva sin los cuidados necesarios

Gagliano y las prevenciones necesarias en esta época

Los padecimientos de un niño picado por un arácnido y el fallecimiento de una persona de 29 años que corría en la costanera nos llevaron a consultar al exdirector del Hospital Pasteur
domingo, 30 de noviembre de 2025 · 08:35

El exdirector del Hospital Regional Pasteur, Carlos Gagliano, accedió a brindar una serie de recomendaciones a raíz de dos hechos que sucedieron en las últimas jornadas. Si bien se trata de situaciones bien diferentes, son propias de esta época del año: una de ellas es la aparición de alacranes; y la otra, la práctica deportiva en jornadas de calores intensos.

El primero de los temas abordados con el profesional en nuestra emisora laRadio 90.1 surgió a partir de la internación de un niño de 10 años que permaneció más de una semana en la Terapia Intensiva del Hospital de Niños de Córdoba: “De las picaduras venenosas en la Argentina, el alacrán es el que produce mayor cantidad de accidentes, más que las víboras, más que las arañas y más que otros animales ponzoñosos”, afirmó Gagliano.

Indicó que “se calculan entre 8 mil y 9 mil picaduras por año”, para señalar que “entre 8 y 10 de los afectados fallecen”.

El médico indicó que Villa María “es zona de alto porcentaje de presencia alacranes” y comentó que estos artrópodos arácnidos se alimentan de grillos, cucarachas y tienen hábitos nocturnos. “Anidan en rajaduras de paredes y pisos, también donde hay mucho escombro o leña acumulada, madera húmeda, hojas que se pudren, resumideros...”, explicó.

En referencia a los tipos de alacranes, comentó que “en nuestra zona se describen más de 60, pero hay dos que son los que más pululan: el Tityus trivittatus y el Bothriurus bonariensis”.

“El primero, el más peligroso, es color amarillo grisáceo, posee tres líneas negras y dos pinzas más finitas en la cola. Tiene un veneno que afecta el aparato cardiovascular, el respiratorio, el neurotóxico, provoca diarrea, vómito y salivación excesiva. En niños, la cantidad de veneno inoculado es importante, ya que en función del peso se agrava la picadura. El segundo tiene una sola pinza más gruesa, pero es menos tóxico”, detalló.

 

¿Cómo prevenir?

“Se pueden tomar algunas precauciones para prevenir, como el desmalezamiento, quitando escombros, teniendo mucho cuidado con la leña y las maderas acumuladas, colocando rejillas y telas metálicas en los resumideros, no caminar sin calzado por las noches...”, advirtió Gagliano. Y añadió que “los alacranes suelen estar en el calzado también, por eso hay que revisarlo antes de ponérselo; son hábitos que no tenemos incorporados, pero que hay que tener en cuenta”, expresó.

Aclaró seguidamente que el alacrán “no ataca por sí solo a las personas, sino que reacciona cuando se lo toca o pisa”.  Sobre esto, opinó que “las campañas que faltan son las relacionadas con las cuestiones cotidianas”.

Por otro lado, resaltó que es importante adecuar la terapia al tipo de alacrán, por lo que se debe “intentar llevarlo a la consulta en un frasco”, es lo que hace que el diagnóstico sea más simple. “Si se consigue el alacrán, se hace más rápido el diagnóstico y todos los hospitales públicos de Córdoba tienen el suero antialacrán disponible”.

“Además, existe un conocimiento en las guardias de este tipo de accidentes domésticos, por lo que, generalmente, se actúa rápido”, comentó.

 

Una actividad física “regulada”

Otro de los temas de la entrevista se relacionó directamente con el fallecimiento súbito de un hombre de 29 años mientras corría por la costanera, hecho lamentable ocurrido en los últimos días.

“Es muy importante la actividad física para eliminar factores de riesgos cardiovasculares, pero su práctica debe estar adecuada al estado actual de la persona. Hay que regular qué actividades podés realizar y cuáles no”, advirtió.

Señaló el ejemplo de los torneos comerciales, donde “hay personas que han jugado al fútbol y que ya no están en edad de competir profesionalmente;  lo hacen como una actividad recreativa”. 

“Quien jugó al fútbol 20 o 25 años, y hoy tiene 50, cree que su cuerpo, con un menor ritmo de actividad, lo va a soportar de igual manera y esto no siempre es así”, precisó el titular del Gabinete de Calidad de Vida de nuestra Cooperativa Comunicar.

“Estamos llevando el cuerpo a algunas cuestiones que son límites, yo te diría que hablamos de un grado importante de irresponsabilidad personal”, comentó.

En ese punto señaló que el chequeo “siempre es útil, necesario y detecta muchísimas cosas, aunque sé por experiencia que no es 100% efectivo”, ya que “puede haber cosas que se escapen y otras que ocurran entre el chequeo y el evento”.

Por otro lado, el médico hizo referencia al estrés como “un factor de riesgo muy importante, que también debe ser tenido en cuenta con relación a la práctica deportiva”.

“La cabeza es difícil de manejar y el estrés es una patología de nuestro tiempo; me atrevería a decir que todavía faltan descubrir cosas que lo producen. Se van descubriendo cosas y se avanza, pero hay muchísimas otras que todavía no tienen explicación”, expresó el facultativo.

Y agregó: “Muchas veces no sabemos las consecuencias totales de lo que provoca la ansiedad, la angustia, la incertidumbre, el estar ‘pasado de rosca’, cuando a veces confundimos los objetivos importantes de la vida con los mandatos de la sociedad. Eso genera en el cuerpo alteraciones en el sueño, en la alimentación, en el humor, en la actividad cotidiana”, refirió el exdirector del Hospital Regional Pasteur.