Natalia Charra es payamédica y utiliza la risoterapia y otras herramientas terapéuticas para ayudar en tratamientos de salud

Cuando hacer reír puede curar

Aunque los payasos de hospital existen hace mucho, ella es una de las pocas, si no la única, payamédicas que está activa desde hace un año en Villa María, sobre todo en geriátricos locales, y con buenos resultados
sábado, 29 de noviembre de 2025 · 08:30

Decía Charles Chaplin que “un día sin risas es un día perdido”, señala la villamariense Natalia Charra (49), comunicadora social, periodista deportiva, docente de Nivel Inicial y, desde hace un año, payamédica –luego de estudiar un curso  con otra payamédica y psicóloga en el Leonardo Favio–, una actividad muy especial de la que nos da más detalles.

“Pocos saben de la existencia de lo que hago yo, que hace muy bien al organismo, en general, a través de utilizar el humor y su mejor aliada, la risa, en los tratamientos que tienen personas con problemas de salud, sean niños o adultos”. Al recordarle al famoso Patch Adams –cuya película fue protagonizada por el fallecido actor  y genio del humor Robin Williams–, uno de los pioneros de los payasos de hospital, explicó que existen diferencias entre esta actividad y para lo que ella se ha preparado: “El payaso de hospital y el payamédico son parecidos; sin embargo, hay diferencias. La principal diferencia es que los payamédicos tienen un enfoque terapéutico específico, con una fundamentación ideológica y deontología propia, mientras que un payaso de hospital es un término más general para cualquier payaso que trabaje en un entorno hospitalario, no necesariamente con la misma formación o propósito”, señaló, y añadió que “los payamédicos utilizan una técnica escénico-terapéutica para mejorar la salud emocional de los pacientes y familiares, mientras que el trabajo de un payaso de hospital puede ser más amplio y no siempre incluye este enfoque especializado”.

 

Cosquillas sanadoras

Charra dijo que el personaje que interpreta para trabajar, su payamédica, se llama Doctora Cosquilla. Con él, actualmente trabaja en diferentes geriátricos de la ciudad, y explicó que “también estoy capacitada en risoterapia, musicoterapia y arteterapia”.

“Lo que estudié para ser payamédica se divide en dos: la payateatralidad, que son las técnicas del payaso teatral, y la payamedicina, que es la capacidad teórica para abordar aspectos médicos, éticos y psicológicos. Además, estudié las otras terapias, que me han sumado al trabajo que vengo realizando  desde hace un año en varias residencias geriátricas, a través de unos talleres que dicto a los adultos mayores”, explicó.

Sobre los resultados que la payamedicina tiene, desde su experiencia, con los adultos mayores, expresó: “Ha sido muy positivo y enriquecedor. Trabajo con abuelos que tienen demencia senil y Alzheimer, entre otras patologías, y en un contexto  difícil, porque  los adultos mayores se encuentran muy solos, algo que ellos expresan, incluso varios se sienten abandonados. Por eso, cada vez que voy, para ellos es una alegría”. Y detalló: “Ahora, la payamedicina o risoterapia no consiste en ir a contar anécdotas o chistes simplemente, porque si bien se usa el humor, va mucho más allá, ya que se hacen ejercicios, dinámicas y juegos que permiten que el organismo esté bien en general, espiritual, físico y psicológicamente. Acá en Villa María, aunque se crea lo contrario, no se conoce mucho esta actividad y, por lo menos yo, no sé de otros payamédicos acá, hoy por hoy”,  indicó.

 

Sirve para todo

Detalló que estas terapias se utilizan “junto a tratamientos médicos para mejorar la salud  y se adaptan a las necesidades, perfil y edad de cada persona, pero no reemplazan a la medicina, sino que son complementarias”. Además, dijo que “estos talleres buscan que uno piense en positivo, sirviendo como medicina preventiva; es decir, no solo sirve para ayudar a curar, sino que ayuda a que la gente no llegue a enfermarse”.

“El humor ayuda a sanar y beneficia a personas de todas las edades. Vengo comprobando durante todos estos meses que la payamedicina sirve, y mucho. Además, puede servir no solo en adultos mayores, personas enfermas, sino que la actividad payamédica hace bien al otro y a uno mismo también, y puede servir como terapia para los trabajadores de instituciones y empresas, porque mejora el clima de trabajo, la colaboración y la creatividad”, dijo.

 

Buenos resultados

Durante las terapias se dan actividades de arte, a través de la pintura y música, y ejercicios de la terapia de la risa. Se trabaja la relajación a través de la respiración, buscando sacar a la persona del momento que está viviendo, facilitando la liberación de tensión y la exploración de emociones. Puede darse individual o grupalmente, o de manera presencial y online.

“Por ejemplo, tuve el caso de un chico de Córdoba con cáncer, a quien le di la terapia online y que se curó de su enfermedad. Y no digo que haya sido por mi trabajo, pero, sin duda, creo que le ayudó mucho, así como a su familia”, expresó.

Por último, y para quienes estén más interesados en saber sobre la payamedicina, Natalia Charra, o Doctora Cosquilla, que está como coconductora en un programa de Radio Centro que se llama Risas al aire –“aunque ahí no voy disfrazada, je”–, dejó su Instagram, @natycharraperiodista, y su número personal, 3534767103, para saber más de este trabajo que tanto beneficio brinda, gracias al humor por la salud de las personas, tanto a las que sufren una enfermedad, como así también para prevenir las patologías.