OCTAVA MARCHA - Una fiesta de la conciencia, que unió a las dos ciudades
El Orgullo presente en las dos Villas
Desde el Parque Yrigoyen en la costa villanovense, hasta el Escenario Vanzetti en la villamariense, se marchó, se confraternizó y se disfrutó del festivalVilla María y Villa Nueva celebraron juntas una vez más el Orgullo LGBTIQ+. Si bien en el plano internacional la fecha señalada es el 28 de junio, en Argentina se realizan los actos este mes, en conmemoración de la fundación del colectivo Nuestro Mundo, la primera organización disidente de nuestro país y de América Latina, que tuvo lugar el 1 de noviembre de 1967.

Así, en la tarde de ayer el Parque Hipólito Yrigoyen de Villa Nueva fue el punto de partida de una celebración cargada de diversidad, alegría y participación comunitaria, ya que allí comenzó el Festival del Orgullo. La previa (antes del inicio de la Octava Marcha hacia Villa María) contó con una serie de propuestas artísticas: una clase de Zumba a cargo de Vir González, el show de Pao Romero, la actuación de La Bratza - Vale Jaime (pasista tetracampeona de los Carnavales Gigantes) y la energía de la Batería La Majestuosa del barrio Florida.

La conducción estuvo en manos de Axel Allende y Brunella Grippaldi, mientras que el DJ invitado Loustar completó la ambientación musical.
El evento contó con un stand de glitter coordinado por la profesora Flavia Giménez, un espacio de promoción y prevención a cargo de la Secretaría de Salud, la presencia de food trucks y sorteos que acompañaron toda la tarde.

En marcha...
Los participantes abandonaron luego el paseo mayor villanovense y tomaron por la calle Marcos Juárez para cruzar el puente Perón y dirigirse, ya en la ribera villamariense, hasta el Escenario Rubén Vanzetti (en “La Colinita”), donde aguardaban gran cantidad de público.
Desde el escenario animaron Juan Pablo Amante (con su personaje La Yanni) y Leticia Soria (con Efrosinda).
DJ Bruna y DJ Tin Amante hicieron bailar; Emma Roach, Magalí Rosales y La Guachi deleitaron a los presentes con su arte.
Todo rodeado de stand de feriantes, glitter, food trucks... y muchos, pero muchos abrazos entre integrantes de la comunidad LGBTIQ+ de Villa María y Villa Nueva, con amigos, familiares y público en general que se sumó a una fiesta que siempre debe ser de todos. En este sentido, vale destacar que los organizadores contaron con el apoyo de las municipalidades de las dos ciudades para la realización de las actividades, que continuaban hacia el cierre de esta edición.
