La medida es por 24 horas en todo el país

Nuevo paro en reclamo del financiamiento universitario

Villa María y la región se suman al plan de lucha educativa que se profundizaría con más huelgas en diciembre si el Gobierno no escucha este reclamo
miércoles, 19 de noviembre de 2025 · 08:30

El sistema universitario argentino vuelve a crujir. Hoy miércoles 19 de noviembre, los trabajadores nodocentes de la ciudad llevan adelante un paro nacional de 24 horas para exigir la inmediata aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario (LFU), sancionada, pero aun sin implementación.

 

Un sistema al límite

La Federación Argentina de Trabajadores de Universidades Nacionales (FATUN) -gremio mayoritario de nodocentes-  advirtió que sin financiamiento real las universidades están en riesgo operativo. “Sin Ley de Financiamiento, no hay universidades; sin universidades, no hay futuro”, planteó en su comunicado. El paro se suma a una seguidilla de medidas: los docentes realizaron recientemente una huelga de 72 horas por recomposición salarial y por el presupuesto universitario 2026.

 

El reclamo desde Villa María

La Universidad Nacional de Villa María (UNVM) vive la misma tensión. En septiembre, su comunidad salió a las calles para rechazar el veto al financiamiento universitario y defender la educación pública. La UNVM ya se había expresado oficialmente contra el veto presidencial y alertó que la desinversión “compromete seriamente” su funcionamiento, la calidad académica y la igualdad de oportunidades.

En el plano gremial, Adiuvim (docentes) y Apuvim (nodocentes) activaron medidas en distintas semanas, con altos niveles de adhesión.

 

Voces desde adentro

El testimonio de Lucía Luján, estudiante de Ciencia Política y pasante de la UNVM, describe una universidad que intenta sostenerse en medio del ajuste. Su postura es clara: “Apoyamos el paro. Si los docentes no tienen un salario digno, es imposible que la universidad funcione normal. No podemos hacer de cuenta que nada pasa cuando falta plata para lo básico”, afirma.

Cuenta que el clima se volvió más tenso: aulas que se vacían, asambleas estudiantiles y un centro de estudiantes alineado con los reclamos por mejores condiciones salariales y presupuestarias. “Siempre repetimos lo mismo: si quienes enseñan no pueden vivir con lo que cobran, nosotros tampoco podemos estudiar como corresponde”, señala. Y agrega que la comunidad estudiantil está cada vez más consciente del rol político de la universidad pública. También cuestiona la falta de información oficial sobre la aplicación de la LFU: “Se aprobó la ley, pero si no la aplican, ¿de qué sirve? Terminamos enterándonos por redes o por el Instagram del Centro de Estudiantes. No hay una hoja de ruta clara”.

 

Riesgos para la UNVM

La UNVM ya declaró “emergencia salarial” y advierte que sin refuerzos presupuestarios reales podría incurrir en deudas incluso por servicios esenciales. Según cálculos internos, para 2026 la universidad necesitaría 7,3 billones de pesos, pero el presupuesto proyectado queda por debajo de ese monto.

 

Mirada institucional

El Consejo Superior de la UNVM había acompañado el proyecto de Ley de Financiamiento Universitario desde antes de su sanción. Hoy la universidad convoca nuevamente a la comunidad local a defender la educación pública en nombre de la igualdad, la inclusión y el derecho al conocimiento.

 

Lo que viene

Hoy, 19 de noviembre: paro nacional nodocente, sin asistencia a los lugares de trabajo.

20 de noviembre: jornada de visibilización del conflicto organizada por FATUN.

2 de diciembre: nuevo plenario de la Federación para resolver próximas medidas si no hay avances. Mientras tanto, en Villa María, estudiantes, docentes y nodocentes permanecen en alerta. Para Luján y buena parte de la comunidad, lo que está en juego excede un reclamo gremial: es la defensa de una universidad pública viva, sólida y posible.

 

La tensión se profundiza también en el frente docente

Conadu Histórica confirmó que prepara una semana completa de huelga para diciembre, una medida que no se toma todos los días y que muestra hasta qué punto llegó el deterioro salarial y presupuestario. Desde el gremio remarcan que los incrementos ofrecidos por el Gobierno están muy por debajo de la inflación acumulada y que la falta de aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento agrava el cuadro. “Ya no es solo una discusión salarial; es la discusión sobre si la universidad puede seguir funcionando o no”. Según dirigentes gremiales, el objetivo es “hacer visible el ajuste” y dejar en claro que sin presupuesto real tampoco hay condiciones para garantizar el ciclo académico 2026. La confirmación de esta huelga prolongada introduce un nuevo factor de presión: si no hay señales del Ejecutivo en los próximos días, diciembre podría convertirse en el mes más conflictivo del año.