HERMANOS LIBRES
Luego de 53 años de servir en la fe, Luis Pérez Seggiaro ya no es anciano
Luis Pérez Seggiaro, conocido obstetra local que vio nacer a miles de nosotros, tuvo otra gran actividad que también dejó huella. Fue el anciano más joven de la Iglesia Cristiana Evangélica (también conocidos como Hermanos Libres) en el templo ubicado sobre calle General Paz 260. Apoyó comedores, colaboró -junto a su grupo- con una nutrida cantidad de personas en situaciones desfavorecidas y hasta le dieron fuerza a una escuela rural. Pero el pasado domingo, en un panorama repleto de emoción, decidió “dar un paso al costado” y ya no participar del grupo de ancianos. La noticia caló hondo, ya que se trata de una persona apreciada por todos.

Rodeado de familiares, religiosos y los ancianos, Pérez Seggiaro ahora no cumplirá dicho rol, pero seguirá estando presente, como desde el primer día.
El texto de la despedida
“Queridos Norman Zandrino, Enrique Asencio, Claudio Rivera, Alexis Zandrino, Eduardo Rovaina y Jorge Livetti (N. de la R.: los otros ancianos de la congregación): les envío este mensaje, para decirles que después de mucho pensarlo y meditado en oración, creo que ha llegado el momento de dar un paso al costado y deje de participar del grupo de ancianos.
Doy gracias a Dios y a los creyentes por haberme dado el privilegio de poder pertenecer al grupo de ancianos y ayudar a la comunidad de fe, en el liderazgo de la iglesia a la que tanto amo.
Fueron muchos años (53), y los 80 años que llevo encima. Ahora, algunos impedimentos físicos y el deseo de atender a mi esposa, quien, como todos saben, presenta serios problemas de salud, me han llevado a tomar esta decisión. Por otro lado, creo que han surgido nuevas personas, más jóvenes, que pueden llevar a cargo la tarea.
Por mi parte, seguiré realizando algunas tareas de acompañamiento a miembros de la iglesia o allegados a ella y especialmente de visitación, mientras mis fuerzas me lo permitan.
Sigo orando para que el Señor los guíe y por toda la iglesia. Quedo a disposición de ustedes para lo que crean necesario.
Un fuerte abrazo. Luis Pérez Seggiaro”.
