Segundo Encuentro de Investigadores de Ovnilogía con estudiosos y aficionados llegados de diversos puntos de la región y el país
Ovnis: relevante testimonio de un hombre con duras experiencias
Por primera vez en cuatro años, se animó a hablar un vecino de la región que mostró imágenes de lo que vive periódicamente. Las fotos de las marcas en su cuerpo y de las huellas quemadas en su campo y en los árboles, incluso dos vídeos sorprendentes, fueron el plato fuerte del eventoEl testimonio de un vecino de la región con duras experiencias (vividas/sufridas) durante los últimos cuatro años causó más que sorpresas anoche, durante el Segundo Encuentro de Investigadores de Ovnilogía que se realizó en la ciudad, organizado por el grupo local Sirius.
Leonardo A. (se preserva su apellido porque no quiso que sea público para cuidar a su familia) brindó un relato realmente de película, pero que se torna en una cruda realidad que atraviesa, aunque remarcó que la última experiencia la vivió hace cuatro meses.
El hombre, productor rural cercano a Inriville, le agregó a su relato fotos y vídeos que se sumaron también al material recabado por Sirius, en el marco de una investigación que ya lleva un año y medio, pero que recién ahora sale a la luz.
“Llevo cuatro años con esto. La primera vez, entro al campo y veo una luz rara; me llamó la atención porque siempre en el campo se habló de la luz mala, pero a los dos días encuentro cuatro marcas de quemaduras al lado del molino”, comenzó contando. “Eran círculos perfectos”, relató.
A partir de allí, las experiencias fueron cada vez más fuertes. Contó que otra vez que vio luces, encontró luego el tanque de agua vacío, como si hubiesen extraído desde arriba, y luego se fue dando cuenta de que algunos árboles se quemaron por el paso de algo extraño.
El caso es que todo se complicó cuando, una vez, el hombre empezó a notar que tenía marcas en el cuerpo, como si hubiese atravesado intervenciones quirúrgicas mientras dormía.
Cuando tuvo su cuarta experiencia, el hombre se llegó hasta Monte Buey porque le recomendaron ir a hablar con una persona. Era un canal de televisión, por lo que su caso se conoció años atrás, incluso llegando hasta Crónica, pero el vecino dejó de contar porque dijo que toda la historia le trajo complicaciones en su trabajo.
“Nunca más quise contar sobre esto, dije ‘basta’ hasta que aparecieron ustedes (por Sirius). Y acá estoy, frente a gente que cree en esto y siento que también me cree”, afirmó Leonardo A.
Preguntas en la Medioteca
El público en la Medioteca le hizo varias preguntas y el hombre fue revelando otras historias que pasó, mientras en pantalla se mostraban imágenes de su cuerpo marcado, como si le hubiesen tatuado con láser, “pero siempre con la ropa puesta”.
Otras marcas que se exhibieron fueron las de cuatro bases circulares y huellas de pasos (bien selladas) en el techo de su casa. Además, el grupo Sirius confirmó que, en algunos espacios donde supuestamente se dio el paso de los seres extraños, “hay un alto grado de radiación”, como se comprobó en el tanque de agua.
Leonardo dijo que solo una vez alcanzó a ver una especie de nave, pero “era como una carpa con cuatro patas”. Sin embargo, afirmó que cada vez que quiso filmarlos e ir por el celular, todos los registros se le borraban.
Fuertes vídeos
Lo que se pudo exhibir fueron dos vídeos que hizo Leonardo en un par de las tantas experiencias vividas.
El primero fue captado durante un viaje al sur de la provincia, también en un camino rural. Allí captó una luz que lo iluminaba desde el horizonte y rápidamente encendió el celular para filmarla. El hombre frenó la camioneta en la que circulaba solo y cuando se arrimó, la luz –que se agrandaba bien circular– finalmente desapareció.
En otro vídeo, el hombre mostró cómo esperó con su carabina, en su habitación, que ingresara alguien que golpeaba, abría y cerraba la puerta. Increíble.
Otra experiencia sorprendente la tuvo mientras iba solo, también en la camioneta, y vio cómo se abría y se cerraba la guantera de manera natural. Allí dijo que quiso hacer una broma y dijo: “No me jodas”, tirando un codazo hacia el asiento del acompañante, supuestamente vacío, y terminó por quemarse fuertemente el brazo, como si algo estuviese sentado junto a él.
Cuando se bajó de la camioneta, el cartón que llevaba arriba de la alfombra tenía dos huellas perfectas, como carbonizadas. Esa imagen también se mostró anoche.
El hombre dijo sobre el final que solamente él vivió todas esas experiencias, pero que la última vez, mientras comía en el quincho con su familia, todos alcanzaron a ver a dos sombras que pasaron por el frente, causando conmoción durante el almuerzo.
“Después de eso, nunca más tuve experiencias ni quiero volver a tenerlas. Pero siempre me pregunté: ¿qué quieren? ¿Por qué yo? Porque no solo fue en mi campo, fue también en otras partes donde fui”, afirmó.
Desde el Grupo Sirius, su coordinador, Jorge Gorno, afirmó luego que se sigue investigando fuertemente este caso, incluso tratando de analizar la tierra extraída del campo que asomaba como quemada por las huellas.
Otras investigaciones
Antes del relato, en el encuentro disertó primero Gabriela Decal, ingeniera y divulgadora del legado profético de Benjamín Solari Parravicini, artista argentino fallecido en 1974, conocido por sus pictografías que anticiparon eventos que luego sucedieron en el mundo y otros que están por suceder.
En el lugar se pudo adquirir alguno de los libros escritos por Decal, que son muy reveladores.
Luego disertó Débora Goldstern, quien dio una verdadera clase magistral sobre la investigación de la Cueva de los Tayos, ubicada en Ecuador, que registra cientos de historias extrañas y se relaciona con la búsqueda de un mundo dentro de nuestro mundo.
En ese marco, la directora del blog Crónica Subterránea demostró cómo, a lo largo de los años, diferentes investigadores, la mayoría de la logia masona más vieja del mundo (la de Escocia) fueron adentrándose en la búsqueda del Atlantis, apuntando al Caribe, sobre todo cerca del famoso triángulo de las Bermudas.
