Un nuevo relevamiento en nuestra región
Un informe nacional enciende alarmas por niveles de arsénico
El estudio del ITBA detectó elevados niveles de arsénico en Villa María y Villa Nueva, mientras que las cooperativas locales expresan que el agua de red cumple con todos los parámetros exigidos por la normativaUn trabajo reciente del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) volvió a poner bajo la lupa la calidad del agua que se consume en la región. Según el estudio, en Villa María se detectaron valores elevados de arsénico, un compuesto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica como riesgoso para la salud cuando supera determinados límites.
El ITBA elaboró un mapa con tres categorías: verde para niveles menores a 10 ppb (partes por billón), amarillo para registros entre 10 y 50 ppb -considerados de precaución- y rojo para las muestras que superan los 50 ppb, es decir, las que “no se recomiendan para beber ni para cocinar”. En ese último grupo aparecen Villa María, Villa Nueva y varias localidades cordobesas como Vicuña Mackenna, Laboulaye, Etruria, La Playosa y Córdoba capital.
¿Qué puede producir el arsénico?
El arsénico, cuando está presente en concentraciones altas, puede provocar intoxicaciones agudas. Y aun en cantidades menores -pero por encima de lo aconsejado para el consumo cotidiano- puede generar efectos a largo plazo, como cáncer de piel, pulmón, laringe y vejiga, enfermedades respiratorias crónicas, problemas hepáticos y cardíacos, daños neurológicos o diabetes. La ingesta sostenida en el tiempo de aguas contaminadas con arsénico incrementa el riesgo de padecer un cuadro clínico tipificado como Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE). Su falta de tratamiento genera patologías como el cáncer de pulmón, cáncer de laringe, tos crónica y/o persistente y fibrosis pulmonar.
Mientras tanto, los informes que la Cooperativa de Agua de Villa María publica cada mes vienen indicando que los pozos locales se mantienen dentro de los valores permitidos. Sin embargo, no es la primera vez que mediciones externas arrojan resultados distintos. La variación entre pozos y profundidades también influye en los análisis.
Según el ITBA, en Villa María se tomaron ocho muestras: cuatro resultaron en rojo, tres en amarillo y una en verde, en zonas de barrio Centro, Lamadrid y San Martín. En Villa Nueva se analizó una muestra: también quedó en rojo.
La Cooperativa de Aguas y Cloacas de Villa Nueva (Capyclo) difundió un comunicado en el que respondió de manera directa: "El agua distribuida por Capyclo a través de la red domiciliaria de la ciudad de Villa Nueva es completamente potable y cumple con todos los parámetros de calidad establecidos por la legislación vigente de la provincia de Córdoba, incluido el nivel de arsénico".
Y agregaron: "El abastecimiento se realiza desde 10 perforaciones de entre 180 y 205 metros de profundidad, el agua extraída es analizada con una frecuencia quincenal por el laboratorio de la UTN Villa María y los resultados son publicados en su página web, estando a disposición de la comunidad interesada."
A la vez, surgió otra aclaración clave para evitar confusiones. Carolina Morgante, integrante del equipo investigador de un estudio de la Universidad Nacional de Villa María realizado en 2023, precisó: “Respecto a esto, el estudio que se hizo en la UNVM se trataba de agua de acuífero freático (que NO es el de red) que tiene concentraciones de arsénico elevadas (que superan la normativa) y es la que se usa en los tambos de la región. Nuestro estudio no tiene nada que ver con el trabajo que hizo el ITBA...”. Y agregó: “Nos parece correcto que ustedes consulten a las cooperativas de agua por este tema”.
La discusión vuelve a abrirse: mientras los estudios externos exhiben valores preocupantes, las cooperativas insisten en que el agua que llega a los hogares cumple con las normativas vigentes. El debate técnico seguirá, pero la comunidad ya puso el tema sobre la mesa.
La nota sobre dicho informe se puede ver en nuestro archivo web, edición del jueves 28 de septiembre de 2023.
