En el estudio de nuestra radio 90.1 coincidieron un economista y un politólogo que emprendieron un diálogo extremadamente nutritivo
Un encuentro de dos profesionales para entender el escenario nacional
Carlos Seggiaro y Jorge Foa Torres, profesionales que además dedican horas a la docencia, dejaron flotando en el ambiente de la emisora la sensación de que había salido al aire uno de los momentos más intensos del añoEl economista, asesor de empresas y exdirector del Banco de Córdoba había sido invitado para analizar la turbulencia en los mercados durante la última semana... “Sí, hace 20 días que estamos en una situación crítica. Vino el viaje del presidente Javier Milei a Estados Unidos, que serenó, pero duró poco. La expectativa del Gobierno era que el acuerdo, la foto con Donald Trump, el anuncio de los 20.000.000 millones de dólares..., el espaldarazo político más los dólares que se generaron en esas 72 horas de eliminación de las retenciones, bueno, hicieron parecer que tenían todo más o menos controlado. Tanto es así, que empezaron a bajar las tasas de interés en el sistema financiero, pero eso se vino abajo y empezamos a ver nuevamente el aumento de la compra de dólares, de nuevo la caída de los bonos y consecuentemente el aumento del Riesgo País”, dijo en una síntesis inicial Seggiaro.
-¿Cuál es la explicación de esto?, se le preguntó.
-Yo digo que hay que separar una explicación estrictamente técnica desde el punto de vista económico de otras consideraciones que ya son políticas o de carácter institucional. Si miramos lo estrictamente técnico, hay un dato fuerte. Y es que el Fondo Monetario, el Banco Mundial y el Tesoro de los Estados Unidos dieron un mensaje unánime: algo así como “mirá, te prestamos plata (que tampoco se la prestaron hasta acá), para que tranquilices el mercado, pero esto que estás haciendo es insostenible. Después de las elecciones tenés que empezar a subir el tipo de cambio, devaluar y liberar el mercado, dejar flotar el dólar”. Esta recomendación existía ya desde el año pasado, pero se llegó a un punto donde dijeron “hasta acá llegamos; basta, se terminó, Argentina tiene que generar dólares genuinamente para pagar sus deudas. No puede ser que vengas y andes buscando dólares cada mes, cada dos meses en el mercado internacional para seguir viviendo de prestado”. Entonces, un fondo común de inversión, una compañía de seguro... se encuentra con que bajaron las tasas de interés y sabés que más tarde o más temprano, después las elecciones, hay que corregir el tipo de cambio. Entonces, ¿qué hacés? Salís a comprar los dólares ahora. Y el chiquitaje, vamos a decir así, también lo hace porque cada vez que llega una elección empieza a dolarizarse frente a la incertidumbre electoral. De tal manera que tenés un corrimiento de la demanda de dólares que se está viendo en el mercado desde hace varios días, que está vinculado con que los jugadores grandes saben que el Gobierno argentino tiene que devaluar después de las elecciones.
-¿Y cuáles son las consideraciones políticas?
-Después de que Donald Trump anunció un espaldarazo a la Argentina y que le iba a dar 20.000 millones, empezaron las reacciones dentro de Estados Unidos. Porque hay un conflicto con China que a los productores sojeros norteamericanos no les conviene. China no está comprando soja en Estados Unidos por los aranceles que le impuso la administración norteamericana. Y los productores norteamericanos, que siempre le han vendido soja a China y ahora se encuentra con que los chinos no les compran por el conflicto comercial, están enojados con su presidente y le dicen: “Encima que nos complicás a todos los productores que no podemos vender en China, apoyás a otro país como Argentina, que es competidor nuestro para que le venda a China lo que nosotros no le podemos vender”. Bueno, eso explica el enojo también del Partido Demócrata, que cuestiona el acuerdo con la Argentina. Y acá también hay mucha preocupación en sectores industriales, no solamente por la recesión, porque no pueden vender, por la apertura económica y la aceleración de importaciones, sino porque el Gobierno argentino anunció que el día 14 de octubre el presidente argentino vuelve a los Estados Unidos para firmar un acuerdo de baja de aranceles al ingreso al país de más de 100 productos estadounidenses, sin el acuerdo del Congreso argentino y sin el acuerdo de Brasil, del Mercosur, que establece que ningún país miembro puede unilateralmente firmar un acuerdo de libre comercio o de baja de aranceles por encima de lo que está acordado dentro del Mercosur. Y esto está poniendo los pelos de punta de muchos sectores industriales en Argentina.
-¿Miedo?
-Por supuesto. Porque si vamos a un arancel cero con un montón de productos de los Estados Unidos, hay sectores industriales en Argentina que entran en riesgo severo. Ya lo están por la recesión, por todo lo que estamos viendo. Ahora, si además va a haber ventajas arancelarias para productos industriales norteamericanos dentro de la Argentina y... entramos a un terreno todavía más complicado. Y eso explica entonces que algunos sectores industriales que ya venían enojados con el Gobierno argentino y particularmente con el presidente, tienen una razón más para enojarse más todavía. Y esto es lo que expresa otra trama, ya no de carácter económico o arbitraje entre dólar y tasas, que me parece que está explicando la situación del mercado.
-¿Qué otra trama?
-Y... medios muy ligados al Círculo Rojo o al poder real, como se lo quiera llamar, que no dejan de sacarle manos, de pegarle con lo que pueden, con el tema José Luis Espert, el escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad, el Hospital Garraham, el caso $Libra... Y hay que observar cómo se está dando vuelta el sistema judicial, que no es un tema menor. En política hay sectores que ven sangre y salen a pegar y yo veo que se están reactivando causas que involucran al entorno del presidente de la Nación y al presidente mismo, que refleja un cambio de humor de actores que actúan en función de intereses de los grandes grupos empresarios.
-Alguna situación particular como ejemplo...
-Paolo Rocca, tal vez la figura más emblemática del Círculo Rojo, dijo hace 15 días que “estamos bailando en la cubierta del Titanic”. Es un comentario de alguien que suele no hablar y que sale a decir semejante cosa; quiere decir que le está quitando el banquito claramente al presidente de la Nación, ¿no? Y Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa de Buenos Aires, otro miembro del Círculo Rojo, en una nota periodística que le hace Nelson Castro por Radio Rivadavia, dijo: “No quisiera creer que en las operaciones diarias de la bolsa de Buenos Aires hay gente que está jugando con las cartas marcadas”, en alusión a quienes se beneficiaron con la quita efímera de las retenciones. Porque cuando vos tomás decisiones temporales con las tasas de interés, con el tema cambiario, generás variaciones de los precios relativos muy fuertes y por supuesto con esas variaciones de los precios relativos muy fuertes por horas, si alguien tiene 24 horas antes esa información, se hace una fiesta. Lo que Adelmo Gabbi estaba diciendo, yo creo que era una afirmación, lo estaba afirmando. Era una acusación al equipo económico. O sea, otro miembro del Círculo Rojo lanzando un misil. Expresa la bronca que está planteada dentro de los jugadores más fuertes de la economía argentina hacia el Gobierno nacional.
-En ese momento llegaba al estudio Jorge Foa Torres, columnista habitual de nuestra emisora, con lo que la charla comenzó a ser todavía más rica. “Nosotros la semana pasada conversábamos esto de que la elección de Provincia de Buenos Aires se nacionalizó y que fue el propio Gobierno nacional el que la nacionalizó, en una estrategia osada que le salió mal, cuando se elegían concejales, legisladores bonaerenses... Y ahora va más allá y a la elección del día 26 la internacionaliza metiendo en medio a Estados Unidos, cuando hay un latiguillo que deberían conocer, porque lo repite siempre Jaime Durán Barba, que dice que “Argentina es el país más antinorteamericano de Latinoamérica”. Y uno de los elementos que está apareciendo es que el presidente quiere más fotos con Donald Trump”, comentó el politólogo.
Seggiaro recordó que Milei, cuando era candidato, sabía usar una frase conocida de Milton Friedman, en el sentido de que “ningún almuerzo sale gratis”. “Bueno, ahora quiere seguir sentándose en esa mesa”, indicó.
“Argentina es insignificante para Estados Unidos del punto de vista comercial. Pero geopolíticamente sí es importante, porque obviamente la decisión es frenar el avance de China en Sudamérica, ya que Brasil que está totalmente alineado con China, como socio y miembro de los BRICS. O sea que Estados Unidos quiere frenar el avance chino en Sudamérica, pero se encuentra con que no puede negociar con el principal jugador. Entonces, ¿quién le queda? El segundo, que es Argentina”, coincidieron.
“¿Cuáles son condicionamientos norteamericanos hacia la Argentina para darle 20.000 millones de dólares?”, me preguntan los productores en las últimas conferencias confió Seggiaro. “Hay mucha desconfianza hasta en el campo”, deslizó el economista, para señalar que “no hay que tener una maestría en Harvard para darse cuenta de esto y significa, evidentemente, una decisión estratégica que va en un sentido contrario a los intereses del país”.
Recordaron que “en la elección de 2023 a La Libertad Avanza, la mayoría la vinculó con la esperanza, y ahora eso ha cambiado profundamente porque, más que esperanza, parece que va caminando a la elección con desesperación, con actos de desesperación uno tras otro”.
-Hay rumores de todo tipo. Inclusive se habla de una fragilidad institucional muy grande.
-Yo pensaba frente a un presidente que ante problemas muy graves tiene respuestas infantiles, porque eso también es algo que tengo que valorar. Esta semana escuchaba a Antonio Laje preguntándole sobre la situación de la hermana en la investigación sobre la corrupción en ANDIS, dando respuestas infantiles, diciendo: “No, es un chimento de peluquería”. No es algo que a la gente se le pasa de largo y eso es sistemático y es lo que tenemos. Le recomiendan negociar con los gobernadores, por ejemplo, pero no lo hace, porque como en el cuento del alacrán, no es su naturaleza. Además, ¿cómo te sentás a negociar con los que estuviste insultando todo el tiempo?, dijo Foa Torres.
Los profesionales recordaron luego una columna firmada por Joaquín Morales Solá en Clarín, “hace unos 15 o 20 días, diciendo que el Círculo Rojo ya le da la espalda a este Gobierno porque ve que no tiene capacidad política para llevar adelante las transformaciones que ellos quieren”.
-¿Si así fuera, la salida institucional que imaginaban es Villarruel o es la Asamblea legislativa, como lo fue en 2001?
-Las elecciones van a determinar las mayorías en las cámaras. Y eso va a determinar las posibilidades que haya juicio político, que es lo que se viene planteando desde hace tiempo. Pero la salida va a estar determinada por el resultado electoral, coincidieron.
El politólogo agregó: “Con autoridades universitarias tuvimos una reunión con Juan Schiaretti y saltó el tema porque a él se lo ha vinculado mucho con esa alternativa, inclusive lo hizo el mismo Morales Solá, pero lo negó absolutamente”.
Y agregó que, a su criterio, “esta gente no va a decir ‘che, yo me corro porque a esto no lo puedo manejar’. Eso no va a pasar”.
Seggiaro opinó sobre el particular que “evidentemente hay una movida creciente para desplazar al presidente”.
“Me parece que la posibilidad de que esa idea se transforme en algo concreto depende claramente del resultado electoral. Si Milei saca el 40% de los votos, nadie va a salir a hacer un juicio político. Ahora, si llega a sacar un número cercano al 30%, me parece que se van a activar más todas estas cosas que estamos viendo abajo de la mesa, que se están moviendo”, concluyó el economista.
