DÍA DEL ESCRIBANO - Agustín Girotto - Desde hace 13 años es escribano, trabajando en conjunto a Graciela Sgro, conocida escribana de la ciudad

“Hoy en día estamos siendo muy atacados"

El joven notario, pero con gran experiencia, demuestra un gran conocimiento de su labor en este rubro y también una visión clara de la importancia del trabajo que realizan para la sociedad, ahora en que cierto sector pretende cuestionar la profesión
jueves, 2 de octubre de 2025 · 09:00

Agustín Girotto (37) afirmó que desde muy pequeño tuvo interés por la profesión de escribano, quizá, como él mismo dice, “porque me gustaba mucho el rubro inmobiliario”.

Girotto sabe de la gran valía de su profesión y la defiende con fuerza 

“Creo que siempre tuve esta inclinación profesional porque, además, desde muy chico tuve la posibilidad de contactarme con la escribana Graciela Sgro, que fue mi mentora y quien me dio la posibilidad de acceder a este mundo maravilloso del derecho notarial, además de que fue quien me enseñó a dar mis primeros pasos, trabajando  con ella hasta el día de hoy de manera conjunta”, señaló Girotto.

Hoy, ambos encabezan la Escribanía Sgro-Girotto (Registro 92), de la cual Agustín es adscripto.

Girotto estudió en el Instituto San Antonio y, luego, Derecho en la Universidad Católica de Salta (UCS), para después cursar la carrera de Escribanía en la Universidad Siglo 21.

“Son dos títulos distintos, y desde el año 2012 soy escribano. De hecho, ya cuando estudiaba esta carrera trabajaba a la par con Graciela, que es  toda una institución. Y, la verdad, ha sido maravilloso porque, además de todo lo que aprendí de ella, siempre tuvimos mucha compañía y ayuda el uno con el otro, siendo ambos muy enérgicos en el trabajo y haciendo un muy buen dúo laboral, llevándonos muy bien. Obvio, también transitamos momentos difíciles con los cambios políticos que hay en este país, pero somos un gran equipo”, expresó.

 

Confianza a la gente

Consultado sobre  las claves para ser un buen escribano y hacer bien este trabajo, señaló: “Hay un montón de cuestiones importantes, como lo es brindarle total confianza a la gente y, obviamente, resolver conflictos. Pero lo fundamental es la confianza que el escribano le brinda al cliente. La función social que damos a través de la fe pública que damos en nuestro accionar es que la gente y la sociedad confíe en nosotros, los escribanos, y creo que la gran mayoría del cuerpo notarial da esa confianza, según mi experiencia”.

En ese sentido, expresó que el diálogo es una prioridad para lograrlo, “como en cualquier relación humana. Le sucede a cualquiera con su pareja, con su socio, con un compañero de trabajo, con todo; debe haber honestidad y sinceridad en el diálogo, y eso no es propio ni mío ni de mi generación. Eso viene desde hace muchos años. No es gratuito esto que nos regala la sociedad. Es el esfuerzo de muchos años de trabajo, del Colegio de Escribanos y de todo el cuerpo notarial a lo largo de toda la historia del Derecho”.

 

Un momento complejo

Sobre si el difícil momento actual, tanto en lo económico, político y social que se vive en prácticamente todos los ámbitos del país afecta a la actividad, Girotto contestó de la siguiente manera: “No voy a decir que el tema económico sea secundario, pero es siempre solucionable. Sin embargo, lo que pasa hoy por hoy es más sensible porque nuestra profesión está siendo atacada directamente, una profesión que es milenaria: los escribanos han estado presentes desde tiempo inmemoriales, desde el imperio persa y en todas las sociedades, dando fe, sobre todo a través del Derecho latino. Y en los tiempos que corren, estamos siendo atacados y ninguneados, intentando reemplazarnos por medios electrónicos, en cuestiones que no suplen nuestro trabajo. Donde nos atacan ahora, y hablo del Gobierno nacional, es en algo más sensible, es algo más profundo, y es en el acto mismo de dar fe pública”.

Y en este sentido añadió: “Sí, la tecnología aplicada al Derecho Notarial ha ayudado, y estoy de acuerdo de usarla y sirve. De hecho, tengo consultas a diario vía electrónica y se pueden hacer ciertos trámites que dan seguridad jurídica, evitando muchos fraudes. Sí, lo tecnológico suma. Pero cuando me refiero al ataque hablo de las movidas que se han visto para eliminar, desde el Gobierno nacional, los colegios profesionales, que son el faro de defensa de todo trabajador de este rubro”, y añadió: “Nosotros no nos asociamos de manera gremial, pero tenemos los colegios que nos amparan, que avalan y protegen nuestro trabajo. Necesitamos ese respaldo. Eso pasa ahora y ya ha habido intentos de desaparecer por completo los colegios profesionales y que cualquier persona, a su libre albedrío, ejerza la profesión, lo cual es una locura, es como decir que estoy recibido y quiero ser juez así sin más. Y es una responsabilidad enorme serlo, y debe haber un ente y organismo que controle y regule”.

 

Una labor fundamental

“Cuando yo certifico una firma o hago un instrumento público estoy dando  fe, y eso es una gran responsabilidad que debe ser avalada por un organismo mayor, porque, más allá de que un derecho es una obligación, porque eso que validamos y certificamos es para siempre, es un compromiso muy grande, y decir que  cualquiera  lo puede hacer es un despropósito total”, e insistió en este punto: “De todo se tiene que aprender y hoy nos tenemos que unir más que nunca. Por eso,  los colegios de escribanos de todo el país, no solo de Córdoba, ante estos embates, se  han hecho más fuertes, y haciéndonos más fuertes a todos los escribanos. Y si no han podido derribarlos, y no hablo esto como una guerra, es porque todo este logro de fortalecernos y que nos enaltece ha sido gracias a que gran parte de la sociedad ha comprendido la importancia que tienen los colegios así como los profesionales escribanos”, destacó.

Para terminar, dijo que “soy completamente feliz haciendo esto, y quiero enviarle un saludo a mis colegas en este día y decirles que hay que seguir siendo responsables para que la gente siga confiando completamente en nosotros, que es la piedra angular de nuestra profesión. Los saludo especialmente a todos y a todas, con quienes tengo una gran amistad, y les envío  mucha fuerza en estos momentos difíciles, en donde hay que estar de pie, más unidos que nunca”.