El turismo y las visitas por actividades ocasionales, en un informe que nos acerca a la ciudad que se propone como “la puerta de ingreso de visitantes a la provincia”

Entre reservas y desafíos: el año en la hotelería de Villa María

Con ocupaciones que vuelven a mostrar picos en fines de semana de eventos, el sector hotelero de Villa María busca consolidarse en medio de la crisis económica y la competencia regional
domingo, 12 de octubre de 2025 · 07:30

Escribe: Ivo Dichiara ESPECIAL
 

El Festival Internacional de Peñas aparece como punta de lanza, pero faltan decisiones  que ayuden a generar mayor estabilidad y diversificar las actividades que atraigan más visitantes a la ciudad, según se desprende de una serie de entrevistas que realizó elDiario en establecimientos hoteleros.

Por estas horas, los pasillos de hoteles céntricos muestran una realidad con luces y sombras: Villa María logra reactivarse en períodos cortos -especialmente cuando hay eventos culturales, deportivos o de otra índole-, aunque arrastra la presión de costos crecientes y la necesidad de trazar un horizonte de mediano y largo plazo.

 

Datos locales y provinciales

Según datos municipales, en noviembre de 2024, la ciudad alcanzó una ocupación hotelera del 88% durante un fin de semana con actividades múltiples. Ese tipo de registros contrastan con los meses de baja demanda entre semana, cuando muchas plazas quedan vacías.

A escala provincial, los informes de Córdoba indican una recuperación moderada del turismo, con mejor desempeño para hoteles de 3 estrellas, lo cual obliga a los establecimientos de Villa María a competir no solo por precio, sino también por experiencia, calidad y fidelización.

 

Hoteles, hostels, alquileres temporarios... Las diferentes voces

Para conocer más sobre la situación de la hotelería, este medio dialogó con responsables de diferentes establecimientos de la ciudad:

En el Amerian Villa María Park Hotel, su gerenta, Daniela Carballo, señaló que, “este año, la inflación se hace sentir en servicios, mantenimiento y tarifas; estamos invirtiendo en mejoras sostenibles y calidad para no resignar competitividad”.

Mientras tanto, en Le Parc Hotel & Suites, uno de sus propietarios, Oscar Caula, explicó que mantuvieron “tarifas razonables para clientes habituales”, pero debieron ajustar los costos de energía y sueldos. Agregó que recuperan demanda los sábados, con eventos puntuales que reúnen a un público determinado, pero que los días sin espectáculos son los de menor concurrencia, dejando entrever una crisis sostenida en el tiempo.

Desde la Gerencia del Howard Johnson by Wyndham Villa María (Hotel & Casino) se comentó que “el sello Wyndham impone estándares altos, pero los costos operativos nos presionan; los huéspedes valoran la limpieza, el servicio y los amenities, así que allí ponemos el énfasis”.

En el Hotel República, su gerente general, Damián Grasso, reconoció que, “sin eventos grandes, las noches entre semana colapsan; hemos subido tarifas, pero no trasladamos el total al cliente por temor a perder reservas”.

En Babel Buen Hostel, que es gestionado familiarmente por Mario Zanotti y Marina, destacan que “la cercanía con el huésped hace la diferencia”. Confiaron que algunos huéspedes espontáneos ayudan entre semana, aunque no alcanza para equilibrar los meses más flojos.

Se advierte un patrón reiterado: la demanda se concentra en fines de semana de eventos 

Más establecimientos consultados

Los encargados y responsables de otros alojamientos como Hotel San Carlos, Hotel San Remo, Hotel San Martín, Victoria y La Gioconda Apart Hotel fueron consultados, pero prefirieron conservar su anonimato (muchas veces por no contar con la autorización del propietario al momento de la charla), aunque a través de sus voces se lograron otros aportes que sumaron al armado del mapa o el estado de situación de la hotelería en la ciudad. Entre ellos hubo coincidencia en un punto: falta un aporte y apoyo para realzar el sector. Sostuvieron que con los eventos solamente no alcanza y consideraron que se debe promover el turismo desde un punto que lleve a que las personas de otros lugares, más o menos distantes, quieran conocer la ciudad, recorrerla, llegarse... “Y ahí nos toca a nosotros brindarles un buen servicio”.

 

Crisis de costos, inflación y competencia desleal

De cualquier manera, todos los entrevistados coincidieron al señalar cuáles son los principales desafíos:

* La inflación constante sobre servicios públicos (electricidad, gas, agua) ha superado el promedio nacional, obligando a algunos hoteles a recortar servicios -minibar, desayunos buffet completos o amenities de lujo- para contener gastos.

* Los aumentos salariales obligatorios golpean especialmente a los establecimientos de menor porte, que no siempre pueden trasladar esos costos al precio final por temor a perder clientes sensibles al valor.

* El mantenimiento, los insumos de limpieza y los uniformes han sufrido aumentos abruptos, lo que pone en jaque  los márgenes con los que opera el sector.

* La competencia creciente con plataformas de alquiler temporario (como Airbnb) representa una presión adicional: muchos de esos alojamientos no afrontan las mismas cargas operativas, lo que distorsiona la competencia al alza del precio.

 

Eventos de impacto y oportunidades de reactivación

Además del clásico Festival Internacional de Peñas, varios eventos marcaron la pauta en la ciudad:

- Fiesta de San Patricio (15-16 de marzo de 2025): musical, gastronómico y cultural.

- 2.º Festival de las Artes (20-22 de marzo): música, teatro, artes visuales.

- Turismo en Acción (23 de agosto): feria de turismo regional con circuitos locales como turismo rural, cervezas artesanales y productos regionales.

Si bien estos eventos no equilibran la caída que se produce de lunes a jueves,  generan consumo en gastronomía, comercio local y visibilidad del destino.

 

El deporte

En el mismo puede citarse que la ciudad fue sede de un torneo de tenis de jerarquía internacional. En efecto, Villa María fue sede del torneo AAT Challenger Santander Villa María, disputado entre el 14 y el 21 de septiembre en el Sport Social Club. Más de 60 tenistas de alrededor de diez países participaron, junto con sus equipos y acompañantes.

Durante esos días, varios hoteles céntricos reportaron un alza notable de reservas.

 Desde Amerian y Le Parc coincidieron en que los huéspedes vinieron específicamente para el torneo y que hubo consultas anticipadas para hospedaje, comidas y uso de salones.

Los hostels más modestos también percibieron un movimiento extra: jugadores, entrenadores y acompañantes ocuparon plazas, y la demanda de servicios locales creció.

La organización del torneo implicó un equipo de 100 personas, el uso de 2.700 pelotas y 6.500 botellas de agua, además de logística intensa para garantizar alojamientos, traslados, comidas y servicios para jugadores. También se informó que los jugadores y sus acompañantes fueron alojados en al menos tres hoteles destinados por la organización, aunque allegados tuvieron que buscar por su cuenta el lugar donde quedarse.

Durante ese fin de semana de septiembre, con el torneo como uno de los atractivos principales, Villa María alcanzó una ocupación del 92% en sus hoteles. Esa cifra se vinculó directamente al desafío deportivo.

Desde el Ente de Turismo municipal destacaron que “torneos como el de tenis permiten poner a Villa María en vidriera nacional” y que la ciudad tiene la infraestructura hotelera moderna para recibir eventos de nivel internacional.

No obstante, los referentes hoteleros que fueron consultados para el informe remarcan que el efecto favorable para el público en general se concentra en los días de definiciones (cuartos, semifinales, finales), mientras que en las instancias iniciales solo están las reservas de los jugadores y su equipo. También subrayan que los costos operativos para recibir el evento -limpieza especializada, personal extra, servicios logísticos- pesan fuertemente, especialmente en los más pequeños, que no siempre pueden trasladarlo íntegramente a la tarifa.

 

Lo que funciona, las expectativas y las necesidades

Se advierte un patrón reiterado: la demanda se concentra en fines de semana de eventos. Los alojamientos dependen de esas instancias para sostenerse, pero eso vuelve frágil la operación en días corridos.

Lo que sí funciona es la diversificación de propuestas: espacios para eventos, salones, paquetes que combinen hospedaje con cultura o deporte, y estrategias de fidelización para atraer clientes regulares.

Para trascender la estacionalidad, los actores locales piden políticas claras de estímulo: turismo deportivo y proyectos culturales de manera constante, subsidios a servicios públicos para el sector, promoción articulada y estímulos para alojamientos pequeños.

El “boom” de los fines de semana puntualizados no alcanza para sostener una hotelería robusta durante todo el año.

El torneo de tenis o la Maratón UTN Corre, que reunió a 600 participantes, por citar dos ejemplos,  mostraron que Villa María puede ser escenario de eventos de alto nivel y que puede movilizar reservas de manera eficiente, pero que ese efecto debe multiplicarse, extenderse y diversificarse. Frente a una crisis económica como la que se está transitando, no se debe esperar a un espectáculo de gran índole, sino que se debe apuntar a desarrollar un calendario estable de propuestas que permitan al sector un nivel de ocupación más estable, lo que ayudaría a los operadores a moverse con una mayor certidumbre.

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