Obra pública - Una parroquia histórica que se embellece

Se hizo la luz en el templo del padre Hugo

Hace semanas fue la Catedral y ahora le tocó a la iglesia de barrio Ameghino, que en la década del 70 del siglo pasado fue un faro para los humildes
miércoles, 8 de enero de 2025 · 07:00

Con 40 luminarias led colocadas según el diseño de profesionales, el exterior del templo que supo regentear el padre Hugo Salvato realzó su arquitectura y, con ella, embelleció a todo el barrio Ameghino. La obra, ejecutada por la Municipalidad, incluyó, además, trabajos complementarios de jardinería y pintura en la gruta contigua.

Según se explicó, estas tareas, como la realizada semanas atrás en el templo mayor de la ciudad, se hacen “para proteger y realzar el patrimonio histórico”.

En un comunicado en el que dio cuenta de la inauguración del nuevo sistema lumínico, la Municipalidad definió como “emblemática” a la parroquia Nuestra Señora de Lourdes, y señaló que los trabajos se realizaron “en el marco del programa de Puesta en Valor del Alma de la Ciudad”.

La población villamriense de más edad sabe que allí comenzó a escribirse la extraordinaria historia del padre Hugo Salvato, quien llegó a la ciudad en 1965 y en 1968 se hizo cargo de la parroquia de barrio Ameghino, “donde puso en marcha el primer movimiento solidario genuino de la ciudad”, escribió el historiador local Rubén Rüedi.

Y la ciudad mostraba, poco tiempo después, “su primer comedor comunitario, que cobijó a más de cien chicos con ganas de comer”, agregó.

En la ceremonia de inauguración de la nueva iluminación estuvieron el intendente Eduardo Accastello, el secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales, Marcos Bovo; la subsecretaria Virginia Reyneri; la directora de Museos y Patrimonio, Ángeles Basualdo; la coordinadora del Instituto Municipal de las Artes, Ángela Parodi; y el legislador provincial Alfredo Nigro.

“Los trabajos, realizados en conjunto con la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Ambiente, se enfocaron en resaltar puntos de referencia arquitectónica, como el campanario, la torre central, la cruz superior y el acceso a la galería, utilizando una iluminación en tonos cálidos y fríos”, se explicó en el comunicado.

En el acto, Accastello dijo a los presentes que “Villa María es una ciudad que está siempre linda, pero además queremos vivir acá porque es una ciudad de paz”.

“En momentos difíciles hay que extender la mano y abrazar al otro. Estamos comenzando un nuevo año y lo hacemos a partir de la fe, la esperanza y la actitud necesarias para vivir mejor”, expresó.

El cura párroco Fernando Malpiedi destacó el significado espiritual de la obra: “Este embellecimiento del templo es una invitación a embellecer la vida de cada uno y de la familia”.

“Estos trabajos nos invitan al trabajo interior del corazón, la propuesta es encontrar a Dios en las cosas, en la vida, la familia, amigos y lo profundo de nuestro corazón”, añadió.

Más de