El balance del año 2023
Otro dolor de cabeza para el exintendente
El resultado de la Auditoría, fue enviado a manos de los concejales y al Tribunal de CuentasDos veces elegido rector de la Universidad Nacional de Villa María, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, intendente de la tercera ciudad de Córdoba, viceministro de Obras Públicas de la Nación, Ministro de Cooperativas y Mutuales de la provincia... Martín Gill jugaba en la primera división de la política nacional de verdad, y pintaba para integrar el seleccionado...
Pero de a poco, decisiones propias y otras tomadas por integrantes de su mesa chica, lo sentaron en el banquillo... de los suplentes. Una fiesta familiar durante la pandemia, una licencia en la Municipalidad para irse a Buenos Aires como segundo de Gabriel Katopodis durante el Gobierno de Alberto Fernández, fueron dos de las decisiones que limaron de alguna manera su imagen ante los villamarienses... Y la denuncia, con juicio pendiente bajo la acusación de “violencia de género”, terminó por distanciarlo del vecino común, votante suyo, en muchos casos.
Y sobrevino el pedido para alejarse temporalmente del cargo en la cartera de Cooperativas y Mutuales, seguido poco después por la firma de la renuncia. ¿Se la solicitó el gobernador Martín Llaryora? “Renunció para llegar al juicio sin ninguna de las prerrogativas que pudiese otorgarle su cargo de ministro”, explicó su defensor y amigo, el penalista Eduardo “Tati” Rodríguez.
Bien podría decirse que hasta allí es toda historia conocida. Pero el repaso viene a cuento, a partir de un brevísimo comunicado que despachó sigilosamente ayer a los medios el área de Prensa del municipio villamariense, que conduce quien fue su amigo, Eduardo Accastello.
El comunicado al que aludimos dice solamente: “El secretario de Economía, Transformación Digital y Desarrollo Productivo, Guillermo Pieckenstainer, presentó esta semana al Concejo Deliberante y al Tribunal de Cuentas de la Municipalidad de Villa María, el Informe Especial sobre Procedimientos Acordados (Auditoría) del año 2023”.
El parte oficial agrega en su segundo párrafo que “después de meses de trabajo, la consultora Russell Bedford presentó el informe técnico de revisión y conciliación de saldos contables. A partir de los resultados obtenidos y una vez conciliados los saldos, el municipio confeccionará el balance correspondiente al año 2023, que dependía de esta información para ser realizado”.
“En las próximas semanas, una vez que el municipio presente el balance mencionado, se presentará el mismo a las autoridades correspondientes”, cierra la comunicación deslizada desde el ex-Palace Hotel.
Tres párrafos, nada más (a buen entendedor, pocas palabras): el Ejecutivo lanzó a Gill y su gestión 2023 a manos del Legislativo y de los tribunos.
Hace un año, la administración entrante se negó a recibir las cuentas de la saliente a libro cerrado y convocó una auditoría. Ahora sabemos que la investigación fue realizada por la empresa que tiene sede en Juana Manso 555, 6 C, en la zona de Puerto Madero de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Casi que la comunicación oficial de ayer parece un telegrama, un aviso clasificado con pocos destinatarios. Pero no deja de anticipar una tormenta política propia de estas épocas de vendavales donde todo vuela por los aires.
Alejandro Ascasubi
