OPINIÓN
Sexo, mentiras y poder
Desde la recuperación de la democracia no se ha escuchado tanta invocación a lo sexual-genital en procesos preelectorales, electorales, en el ejercicio del poder, como durante el Gobierno actual.
Para recordar: "El Estado es como un jardín de infantes con niños encadenados y envaselinados..."; " a mí me dicen vaca mala, porque eyaculo una vez cada tres meses..." ; "les va a quedar el culo como un mandril..." ; "el burro no c... por lindo, sino por insistente...", expresado por el gobernante ante una audiencia de adolescentes.
Dicen que uno se jacta de lo que adolece. "Un león macho alfa de 56 años, soltero, guarango y boca sucia", que llegó este año al estrado de Davos para decirle a los dueños del mundo que han perdido la batalla contra el socialismo.
No habló de lo que allí se habla; es decir, de economía, sino que enarboló un discurso en línea con su jefe Donald Trump, quien sostiene que solo hay dos géneros: masculino y femenino.
La crítica a esa intervención en el foro de Suiza fue tanto nacional como internacional. Mientras una multitud se autoconvocaba en el porteño Parque Lezama, una ola recorría el mundo: Madonna cantó en España “No llores por mí Argentina”, ataviada con la bandera que identifica al colectivo LGTBQ+.
Difícil saber si los dichos de Javier Milei nacen de una profunda convicción o si fueron escritos por asesores como cortina de humo para tapar los datos macro de la economía (en un año, la deuda pública creció 100 mil millones de dólares; igualando en un solo año lo que Mauricio Macri logró en cuatro). Las ideas contrarias a todas las conquistas del progresismo, como en lo relativo al femicidio, se mezcla con el Wandagate y otras pequeñeces que ayudan a desviar la atención de la mayoría de la sociedad.
Mientras tanto, acá, en la ciudad, un señor saca a sus hijos fuera de su casa, cierra la puerta y asesina a su excónyuge con dos balazos de escopeta por la espalda y lo remata con un tiro de una 45 en la cabeza, y luego se quita la vida. Trescientas mujeres asesinadas en el último año (una cada treinta horas). Pero, lo dicho: Milei critica la figura del femicidio y sostiene que debe ser considerado un homicidio común, a lo sumo, agravado por el vínculo. Aunque la mayor mentira, sin dudas, es que todos los homosexuales son pedófilos, cuando las cifras indican que esos delitos, en su gran mayoría intrafamiliares, son cometidos por padres, padrastros, tíos y otros familiares, todos heterosexuales que violan, vejan y ultrajan a niños y niñas.
Este Gobierno necrofálico quiere poner en el cadalso a una minoría, como se hizo en Alemania con los judíos.
Víctor Alvez
P/D: quien escribe esta nota no es zurdo, ya que considera homofóbicos a Fidel Castro y al Che Guevara, que decían que con los homosexuales no se puede hacer una revolución.
